ESCARDAR SIN GASTAR.

Ahora no recuerdo bien en qué revista o cuaderno sobre el huerto familiar encontré un artilugio semejante al que les muestro en esta entrada.

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Cualquier sistema mecánico es pertinente para eliminar las adventicias. Desde echar rodilla a tierra para tirar de ellas con los dedos a escabuchar con un borrico (si se tiene un ejemplar bien entrenado  y la maña) o tirar de azada y darle a los planteles al mismo tiempo una cava. Hay quien, mas pragmático, empieza a utilizar plástico negro a imagen de hortelanos perspicaces, a semejanza de explotaciones grandes o huertos intensivos.
Cuanto mayores se hacen las hierbas no deseadas de mayores recursos las va dotando la naturaleza para resistir. Se alargan buscando el sol, rastrean o trepan por fustes y ramas y se anclan a la tierra con raíces mas profundas. Llega un momento en que de nada sirve tirar de la planta a mano.

Pudiera ser  esta una herramienta pergeñada por cualquier hortelano de la vieja Castilla para, sin dañar las hortalizas, arrancar las pequeñas herbáceas que aparecen en cuanto se dan los primeros riegos. Es esta, no obstante, una herramienta que necesita tiempo.

A mi me resulta útil porque le he colocado al chisme de marras un mango mas bien largo y llego con comodidad a todos los rincones de tablas y canteros, que tampoco suelo hacer muy grandes.(Cuando las plantas están entutoradas las labores de escarda se complican.) Esta herramienta sui generis evita tener que andar pisando entre las plantas sin necesidad.
La forma mas o menos redondeada y alargada de la cuchilla que he montado a partir del aro de un viejo tonel evita que se arrastre demasiada tierra. El trabajo es mas preciso.

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He visto otras herramientas para escardar en las tiendas especializadas. Mediante un sencillo sistema de vaivén permiten actuar en ambos sentidos; la cuchilla es cuadrangular pero se maneja con mas dificultad entre los pies de las plantas.
Esta cuchilla casera se adapta mejor a los lomos y los caños. Se trabaja menos si tiramos del útil  hacia nosotros.

Claro que no es mas que una variante de escardador de fabricación casera, pero el coste, como se puede deducir, es insignificante y su eficacia esta contrastada cuando las adventicias empiezan a proliferar.  Viene bien cuando se realiza una falsa siembra en pequeños espacios y hay que eliminar las hierbas sin remover el terreno. No estaría de mas una variante de mango corto y cuchilla mas plana.

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Es importante que la pletina metálica sea ligera pero resistente para que no se doble a las primeras de cambio y que no pese, pero también que ésta forme un ángulo suficiente con el vástago para que al tirar se lleve las plantas de raíz sin necesidad de apretar demasiado.  Se rebaja la madera en la punta para un mejor apoyo del metal.

Con la radial pequeña se practican unas ranuras para que se clave mejor en la tierra. No tiene mas misterio. Salud.

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Qué gratas,  qué bucólicas y amables las tareas de estas jornadas primaverales en el huerto entre sementeras, almácigos, trasplantes….La tierra limpia, en tempero, los planteles definidos y ordenados.
Pero a la postre, buena parte del tiempo que uno pasa en la huerta lo debe dedicar -cuando lo sembrado tiene cierta extensión y no se emplean herbicidas- a eliminar cenizos, juncias, verdolagas…  Y siempre es insuficiente.

Ahora no recuerdo bien en qué revista o cuaderno sobre el huerto familiar encontré un artilugio semejante al que les muestro en esta entrada.  Cualquier sistema mecánico es pertinente para eliminar las adventicias. Desde echar rodilla a tierra para tirar de ellas con los dedos a escabuchar con un borrico -si se dispone de un ejemplar bien entrenado  y la maña- o tirar de azada y darle a los planteles al mismo tiempo una cava. Hay quien, mas pragmático , empieza a utilizar plástico negro a imagen de hortelanos perspicaces, a semejanza de explotaciones grandes o huertos intensivos.
Cuanto mayores se hacen las hierbas no deseadas de mayores recursos las va dotando la naturaleza para resistir. Se alargan buscando el sol, rastrean o trepan por los fustes y ramas de las hortalizas o se anclan a la tierra con raíces mas profundas. Llega un momento en que de nada sirve tirar de la planta a mano.

Pudiera ser  esta una herramienta pergeñada por cualquier hortelano de la vieja Castilla para, sin dañar las hortalizas, arrancar las pequeñas herbáceas que aparecen en cuanto se dan los primeros riegos, cuando no hay comercios cercanos o no se tiene la costumbre de gastar en herramientas de dudoso rendimiento.
A mi me resulta útil porque le he colocado al chisme de marras un mango bien largo y llego con comodidad a todos los rincones de tablas y canteros, que tampoco suelo hacer muy grandes.( Cuando las plantas están entutoradas las labores de escarda se complican.) Esta herramienta sui generis evita tener que andar pisando entre las plantas innecesariamente.
La forma mas o menos redondeada y alargada de la cuchilla que he montado a partir del aro de un viejo tonel evita que se arrastre demasiada tierra. Se afina mas en el corte.
He visto otras herramientas para escardar en tiendas especializadas; mediante un sencillo sistema de vaivén permiten actuar en ambos sentidos.  La cuchilla es cuadrangular y se maneja con mas dificultad entre los pies de las plantas.

Esta cuchilla casera se adapta mejor a los lomos y los caños. Se trabaja mejor si tiramos de la herramienta hacia nosotros.
Claro que no es mas que una variante de escardador de fabricación casera, pero  el coste, como se puede deducir es insignificante y su eficacia esta contrastada cuando las adventicias empiezan a proliferar. Es también muy útil cuando se realiza una falsa siembra en pequeños espacios y hay que eliminar las hierbas sin remover el terreno. No estaría de mas una variante de mango corto y cuchilla mas plana.

Es importante que la pletina metálica sea ligera pero resistente para que no se doble a las primeras de cambio y que no pese el útil,   pero también que ésta forme un ángulo suficiente con el vástago para que al tirar se lleve las plantas de raíz sin necesidad de apretar demasiado.
Con la radial pequeña he practicado unas ranuras para que se clave mejor en la tierra. Salud.

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EN DEFENSA DEL RIO GLORIETA.

                                                                Río: La corriente caudalosa de muchas aguas, que van a desembocar al mar.

                                                                                                                                                                                        Covarrubias.

Rio Glorieta Parecerá un poco  impúdico dedicar tiempo y entradas, en estos tiempos de agitación y protesta a un lugar no olvidado, en Tarragona, cuando tantos bregan para cubrir las necesidades básicas de supervivencia.  Son, a fin de cuentas,  las mismas demandas: aire limpio,  techo, comida, energía, agua…

Hoy  22M  salgo a la calle con esta misiva para dar a conocer cómo crecen otras aspiraciones.

Me llegan desde el otro lado de la pantalla noticias de  pequeñas acciones y propósitos que me suscitan cierto optimismo.

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HASTA EL 31 DE MARZO DE 2014

 Aunque el campesino que les habla encontró ya su lugar quisiera estar más cerca de más sitios para tener más cosdas que hacer a este respecto. Por el momento no puedo obviar esta petición de  ayuda en defensa del Río Glorieta, que me envían desde Biosfera 2030, un blog donde se da a conocer, entre otras cuestiones, un proyecto de custodia del territorio  que según  sus propias palabras supone “una estrategia que intenta generar responsabilidades entre propietarios y usuarios para conservar y utilizar correctamente los recursos y los valores naturales, culturales y paisajísticos”.

Más Glorieta

 El mejor medio que conozco para recrearme y disfrutar de estas iniciativas es comprobar que en ocasiones funcionan bien las relaciones entre lo particular y lo público. Hay que saber convenientemente de lo casos, sus causas y motivaciones

El hartazgo de los medios de comunicación y el colapso de las redes sociales no siempre favorecen estas iniciativas.Corren el riesgo de convertirse en una mercadería más si no se organizan con rigor. Por eso hay que apelar al interlocutor (implica participación)  más que al concienciado lector. Hay que examinar con ojo atento lo que sucede a nuestro alrededor, pero hay que ejercer.

Tenemos que intentar preservar o recuperar cada lugar, cada entorno, paisaje, por los valores o atributos que todos conocemos nos muestran o vivimos directamente, pero además porque son verdaderos territorios de la intimidad.

Cuánto esfuerzo hay detrás de todo  esto. Nadie reclama para sí cuando trata de colaborar en la consecución de algunas cosas que hacen que “lo social” merezca la pena y sea asumible sin recelo; si tiene algo de bello, algo de bueno, algo de verdad, algo de duradero,  algo de… natural no vamos mal encaminados.

Voy  metiéndome en este río, en este verde, en este azul… en esta corriente. Salud.

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Más datos:

ttp://biosfera2030.wordpress.com/contrato-de-custodia/

https://www.youtube.com/watch?v=gGpoFHNCSME

http://www.custodiaterritori.org/ca/castellano.html

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Todo HUERTO Y JARDIN. UN LUGAR CERCANO EN LA RED.

Durante el invierno acostumbro a dar un paseo por las tiendas on-line en busca de alguna variedad de planta  hortícola que se pueda acomodar en lahuertadelosrobles. Pero es al  llegar el final del invierno cuando hay que tomar alguna decisión, teniendo datos.  Los semilleros no pueden esperar mucho si queremos ajustarnos a los ciclos de las plantas  e ir al compás  tan agradecido de las estaciones.

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Tomate Muchamiel. Cosecha 2013

Por lo que he podido apreciar en estos últimos años la tienda on-line es ya un medio habitual de compra y alcanza un importante grado de eficiencia, aunque hay de todo como en botica.

 Muchos de los que nos dedicamos al cultivo  familiar o tenemos una pequeña explotación en el ámbito rural nos hemos ido acostumbrando a navegar en la red en busca de plantas o enseres.  En ocasiones el alejamiento de las localidades de referencia o  de las grandes ciudades donde poder comprar o  las decisiones de última hora, hacen que tengamos que recurrir a las compras on-line. Los accidentes en los viveros o lo errores son habituales y pueden ser una buena opción de último recurso.  Para otros es ya costumbre para surtir sus jardines y pequeños huertos en temporada o confían en un proveedor de contrastada valía.

  Una vez que valoramos lo que se precisa, repasados los catálogos y confirmado  aquel proveedor que nos ofrece mejor relación calidad precio, nos interesan los que proporcionen apoyo y asesoramiento especializado si fuera preciso.

 Una buena tiende on-line tiene que promover foros y contactos entre hortelanos urbanitas, por ejemplo, o facilitar intercambio de información entre cultivadores de diferentes regiones o  de distinto modelo agronómico.  Las nuevas perspectivas que se ofrecen son siempre enriquecedoras.   Éstas, por lo general, micro empresas tienen que sobrevivir para ampliar el espectro de la oferta,  estimular la competencia y  conseguir novedades o mejores precios ¿por qué no?.

Las tiendas on-line son muy importantes para la gente que empieza en casa, en una terraza  o tiene en proyecto el cultivo en macetas.  Consiguen  una suficiente variedad de semillas, los contenedores o, por ejemplo, fertilizantes biológicos seguros y contrastados, si no pueden realizar trabajos de compostaje, por la falta de espacio o de suficientes materias primas en forma de estiércol o restos vegetales.  Pero también los mejores sustratos,  humus de lombriz o herramientas básicas.

Una plantas de tomate- gigante de äviula y cherry  Asturiano- en macetas.

Una plantas de tomate -Gigante de Ávila y Cherry Asturiano- en macetas, pero aún sin capar.

Hablamos de productos  en la mayoría de los casos muy diferenciados, muy concretos que resultan de difícil localización en el comercio tradicional o  incluso grandes superficies. Los centros especializados no siempre están próximos.

No es irrelevante que la actividad  de  Todo huerto y jardín, esté radicada  de la zona levantina (tiene tienda física en  Mutxamel, Alicante) por la larga tradición hortícola y la experiencia acumulada.  En esta página, que cumple los parámetros que he sugerido más arriba, se mueve uno con rapidez, es diáfana y no presenta distracciones.  Pero puede uno demorarse curioseando entre los tutoriales o las noticias sobre la cultura hortícola en ecológico.    Toda esta información se canaliza a través del blog que desarrolla Pascual Sala.

Con un catálogo suficientemente variado, no ofrece variedades raras o de coleccionista ni equipamiento sofisticado.

  Me han llamado especialmente la atención las secciones dedicadas a los fertilizantes, los sustratos  y fitosanitarios ecológicos.   Saben los lectores que en ocasiones pongo macetones con plantas hortícolas en el patio o a la puerta de casa con excelentes resultado.  Este tipo de  presentaciones o tratamientos, que no son fáciles de conseguir,   me  han permitido atender los problemas que pudieran ocasionarse  “a pie de obra”.

En casa muchas veces no se pueden “cocinar” ni preparar los caldos fitosanitarios o fertilizantes, no disponemos de sustratos equilibrados o no se pueden conseguir principios activos tan socorridos como los que proporciona la ortiga fresca o el diente de león, por eso  micorrizas, aceite de Neem, Bacilus Thurigeiensis, ( tienen un buen surtido de trampas) insecticidas biológicos específicos  y un largo etc, que salen caros para grandes huertas, son más que recomendables en huertos urbanos o macetohuertos. Nos pueden solucionar muchos problemas si se atajan a tiempo y mucho trabajo engorroso.

Tienen frutales,  plantones en temporada de las variedades más usuales, e incluso alguna variedad resistente a las enfermedades víricas, tan comunes en ciertas latitudes o en viveros.

 Los precios, por otro lado, son más que aceptables  aún teniendo en cuenta los gastos de los portes.

 No nos llevemos a engaño tampoco. Son tiendas, tienen que vender, pero pueden llegar a cumplir, si se hace bien,  la función en muchas zonas perdida, del pequeño negocio familiar o de las viejas librerías donde se reúnen los clientes a charlar sobre su afición, su profesión; buscar el trato con los afines o la discusión y  si de paso encuentran algo que les gusta  entre las novedades o alguien les recomienda qué se yo es probable que se  lo lleven a casa.

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Casi cualquier cosa vale para colocar una crasa. Haciendo unas hendiduras en el fondo de la vieja sartén para el drenaje…

 No les entretengo más. En realidad, siento curiosidad por saber qué hacen los demás en internent  y las redes sociales me lo ponen fácil, muy fácil.

 Mejor echen un vistazo por ahí.   Salud.

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Ornamentación nada espontánea en un rincón de aldea. La escalerilla de un gallinero, sin tránsito ya, se trasforma en un elemento pintoresco.

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PORQUÉ NOS GUSTAN LOS TOMATES.

Comprenderán pronto los animosos lectores que esta entrada carece del rigor necesario para apreciarlo como técnicoy mucho menos científico.    Surge de la curiosidad,  de la imposibilidad de dejar de fisgonear en las  buenas cosas de comer, de la insistencia en preguntarme porqué me gustan algunas hortalizas  o poder escapar de los estereotipos y los tópicos.  Para estos fines he leído  algunas hojas que me he encontrado por ahí  y  me he comido unos pocos tomates. Sin más.

Lo que hasta no hace mucho era una tarea exclusiva de productores y especialistas se ha transformado  en una muy apetecible afición para muchos. Me refiero a catar. Entendemos de vinos, de queso, de aceite,  otros con suerte de  buen jamón…  Algunos son peritos sin catarlo.

 No es cuestión por el momento de hablar sobre los portes de la tomatera, si son más viables unas variedades que otras en no sé qué entornos y terrenos,  de los entutorados,  que si las hojas pequeñas y que se desarrollen en horizontal son recomendables el zonas frías o las grandes para que den sombra al fruto en pleno verano. Tampoco me van a entretener ahora las plagas y los fertilizantes…

El tomate es con seguridad la hortaliza con fruto que más se consume en el mundo conocido.  Aquellos de los que miran estas páginas, que lo han probado y cultivado en orgánico o de forma más o menos tradicional, biológica,  sin forzados, plásticos o adición de fertilizantes  de síntesis, o con más estrictos rigores ecológicos, conocen el sabor, el gusto y el aroma de un tomate maduro.

Para poder hablar con cierto rigor de un cuadro, una novela, una pieza musical o una película es fundamental  conocer una serie -cuanto más amplia mejor- de  claves,  elementos y sapiencias  vinculados  a la materia en cuestión y poder afinar en la valoración.  Lo que se denomina coloquialmente hablar con conocimiento de causa.

 La baya en cuestión puede apreciarse y valorarse en función de unos parámetros previamente establecidos,  pero tb de otros no siempre objetivos. Veremos porqué.  El consumidor o catador tiene la palabra. Hay un componente personal que depende de la actitud del que prueba y de la cultura gastronómica del mismo.

 De modo que podemos  aprender a catar un tomate. Pero como a nadie se le ocurre saborear un vino de tetra-brik para calificarlo, no parece aconsejable insistir en tomates que podríamos denominar industriales. Debemos partir de frutos con un mínimo de caracteres estimables.

Para hablar con cierta propiedad no está demás seccionar un tomate y apuntar las principales partes constituyentes que nos van a interesar.

Para probar un tomate y evaluar su calidad no es preciso un laboratorio  ni especiales cualidades sensitivas.  Solo vamos a comernos un tomate y a averiguar algunas de las razones por las que nos gusta más o menos que otro, incluso de la misma mata.

  No puede ser más que a través de los sentidos que podemos emitir una estimación  sobre  la hortaliza  con más precisión, independientemente de las “marcas” o denominaciones locales o comerciales.

Para el tomate debemos diferenciar el gusto ácido del dulce. Discriminar en cuanto al olfato el aroma y el perfume. La firmeza y la textura por lo que se refiere al tacto y por supuesto la forma, el color, etc, en relación al sentido de la vista.  No puedo obviar la valoración o perspectiva estética. No está de más, como podremos suponer, por que unos tomates pueden ser más gratos a la vista que otros.

Tampoco deberíamos eludir las propiedades nutritivas.  La  calidad de la composición  se ha convertido en un valor en sí mismo y, aunque no son apreciables a primera vista ni al primer mordisco, el consumidor medio empieza a tenerla muy en cuenta  ya que están relacionadas con un acusado interés por mantener el organismo alimentado correctamente, equilibradas las partidas nutritivas  y  por  la capacidad  de  prevenir enfermedades.

Para poder evaluar correctamente  un tomate necesitamos conocer, como en el caso de los vinos por ejemplo,  el origen y demás condicionamientos agronómicos, esto es, datos como la forma en que se ha cultivado.

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Como en lahuertadelosrobles no es tiempo e tomates he tenido que tirar de archivo y recuperar algunas fotos para documentar estas notas.

Nos vamos a fijar en primer lugar en su aspecto exterior.  La forma, el tamaño, el color… No voy a descubrir a nadie la infinidad de variedades de tomates que existen y la distinta tipología en cuanto a la forma,  el color u otros rasgos.  Se cuentan por miles aunque se cultivan de forma más o menos extensiva alrededor  de cuatrocientos en todo el  mundo. Deberíamos aprender a valorar cada tomate en su justa medida y apreciarlo para determinados usos o finalidades.

Nos venimos mal acostumbrando desde hace ya varias décadas, incluso en las zonas rurales,  a la uniformidad que impone el mercado. Todos conocemos la capacidad  que tiene el hombre para llevar un producto perecedero de una punta a otra del globo pero vamos conociendo, afortunadamente, cada vez mejor las consecuencias.

 Apreciamos que este fruto carnoso que nos ocupa esté bien expuesto y presentado en el comercio. Valoramos la homogeneidad del color y la forma, la ausencia de taras, marcas, hendiduras o que no estén blandos.  Pero una vez en la mesa… Lamentable.

 El aspecto del tomate es un criterio más y no “el criterio”, en mi humilde opinión. No desprecio tomates ligeramente agrietados, con marcas  o con inserciones algo grandes,   variedades acanaladas, oblongas, menos homogéneas…  si los demás aspectos equilibran la posible merma en la cantidad de carne aprovechable y en el rendimiento.   Pueden ser indicios o pistas sobre el modo de cultivo.  Cuando se cultiva al aire libre es muy difícil evitar  que las lluvias o los cambios de temperatura más o menos bruscos  originen estas supuestas “taras”.

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En esta primera foto muestro tres tipos de tomate a los que en su momento quité las semillas para reproducirlos. Se trata de -por orden de aparición- Tomate gigante de Ávila, Raf y Muchamiel.

El sentido del gusto y el tomate.

 El  sabor se fundamenta en la percepción de una serie de sustancias químicas o combinación de las mismas.

Distinguimos, en principio dulce y ácido.

El sabor de un tomate,  al margen del grado de madurez y de la  genética de la variedad, está regulado por la cantidad de azúcares (glucosa y  fructosa) y ácidos orgánicos (cítrico y málico) que contenga.

  Con el sentido del gusto podemos cuantificar  o mensurar con un importante  margen de maniobra  el grado de acidez o dulzor  de la pulpa, de la carne de un  tomate, en combinación con la piel… Cuando entra un trozo en la boca, podemos manejarnos  en un sutil equilibrio con estos y otros atributos.

 Estoy hablando siempre de un tomate fresco y maduro sin aditamentos, aliños o especias.

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Tomate con alguna marca de la intemperie y marca estilar de apetecible tamaño.

Luego interviene, literalmente, el gusto personal de cada cual. Habrá quien prefiera el dulce sobre el ácido o viceversa  o los  tomates más equilibrados.

Hay no obstante alimentos, entre ellos el tomate, que poseen una característica o propiedad añadida  difícil de contrastar y calcular.

   El umami.  Los científicos se han puesto de acuerdo para dar nombre a una serie de sensaciones que generan algunos aminoácidos  en combinación con el glutamato que se encuentra en los alimentos de forma natural, básicamente, y que podría relacionarse con el gusto carnoso.  No me resulta fácil  comprender los mecanismos que lo desencadenan, pero somos mayoría, supongo,  los que podemos aislarlo.  Podría describirse como un conjunto de sustancias que ayudan a que algunos alimentos tengan mejor sabor. El efecto en la boca es muy estimulante (con la natural y consecuente aparición de endorfinas en el organismo, por ejemplo)   Algunos hablan de sensación aterciopelada  o de palatabilidad.

El umami parece ser el quinto sabor.  Ese tomate que está tan bueno y nos parece tan agradable al paladar tiene  sabor unami.

Para hacernos una idea más aproximada se puede decir que el champiñón y demás hongos tienen  umami o las espinacas,  algunas carnes y el jamón ibérico.  Es difícil cuantificar, está poco estudiada esa furtiva combinación de matices, pero tengo claro que nos ayuda a comprender por qué nos gusta un tomate  y a apreciar  otros alimentos.

 No cabe insistir en la especial repercusión que tiene en nuestro organismo la imponente combinación del pan, el aceite, el jamón y el tomate…

 En ocasiones llegan al mercado algunas variedades más de temporada con mejor sabor, con la carne más firme pero siempre tienen carencias.  Por tanto el umami es un referente, una particularidad incuestionable  e ineludible para valorar la calidad de un tomate.

  Con un tomate bueno en la boca es difícil eludir el aroma, es decir, las propiedades organolépticas  que se perciben por vía retronasal al catarlo.  Es distinto del olor o la apreciación  a través de la nariz exclusivamente.

En la percepción del aroma intervienen  sustancias volátiles. Somos capaces de apreciar  algunas, incluso, que pudieran estar presentes en cantidades muy pequeñas.

El aroma del tomate es muy peculiar y es uno de los aspectos que se valoran más.

El “mapa aromático” del tomate es el resultado de la combinación sorprendente de alcoholes, ésteres, ácidos, amidas… Conocemos pronto, si nos detenemos un poco, sus “signos convencionales”.

Hay además otros pormenores, no menos estimables  que pueden ayudarnos a afinar en la valoración y vienen determinados  por esos elementos volátiles.  Son más sutiles. Podemos descubrir en determinadas variedades, aspectos florales, o  más frutales, notas verdes.

Durante la prueba los catadores de vino o de queso o de azafrán cierran la boca y al saborear llevan el aire hacia la nariz a la espera de descubrir los diferentes matices y apreciar la duración en boca.   El flavor es el conjunto de sensaciones y estímulos,  la interacción  todas las propiedades que voy destacando.

Ya disponemos de algunas claves o puntos para tener en cuenta, referencias  cuando probamos un tomate. Podemos opinar. Podemos establecer con más fundamento un criterio propio.  Le ponemos nombre a todos esos sucesos. Vamos ampliando nuestra capacidad de análisis.

 Hay que tener una actitud abierta y receptiva, paciente, cuando nos comemos, por ejemplo,  un tomate.

 Para valorar la textura debemos fijarnos en la proporción de carne y semillas, pero también en la firmeza o si los tejidos ofrecen un toque  harinoso.

Normalmente no apreciamos  los tomates poco firmes, sin consistencia, que no  trasmitan sensaciones agradables al masticarlos.

 Todas estas marcas o señales están determinadas por la composición de las células y  el tipo de conexiones que se establecen entre las mismas.

Si las células del pericarpio de la carne del tomate son alargadas la textura es más harinnosa.  Las células pequeñas en la piel hacen por ejemplo, que esta sea más firme y dura. Algunos tomates pueden tener una textura más crocante,  semejante al mordisco en una manzana.

Ya se ocupan los químicos agrícolas de detallar y explicar estos asuntos. Lo importante es percibir todas estas variables.

 Tampoco son estimables los tomates con mucho zumo y en menor medida si es poco denso. El tomate debe tener carne,  proporcionalmente al tipo o variedad.

El grosor del pericarpio puede ser variable pero firme y no  estar decolorado.  Y la pulpa (o  mesocarpio) tierna y  no demasiado harinosa.Hay otras partes internas del tomate, no solo la pulpa,  que pueden proporcionar carne.

 He podido ver como algunos cocineros preparan platos exclusivamente con el tejido lucular. Esta parte  gelatinosa que protege las semillas tiene un gusto especial e incorpora nuevos matices en la cata.

Lo anteriormente descrito implica que los lúculos o celdillas donde se alojan las semillas deben estar llenos, no huecos y con una cantidad equilibrada de simiente.

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Tomate comercial hacia el que tiende el mercado con algunas de sus partes.

Es habitual que los tomates industriales apenas tengan semillas o estén muy poco desarrolladas, merced a la sucesión de cruces y manejos de la ingeniería genética, siempre intentando satisfacer lo que supuestamente exige el consumidor.  Los hortelanos familiares o de cultivo orgánico pueden disminuir el tamaño de las semillas adelantando unos días la recolección.  Con muy poca frecuencia un tomate industrial de color apagado y triste  madura en casa. Se pudre antes.  El tomate (salvo cuestiones varietales) es de color rojo intenso y oscuro. Es el licopeno el pigmento que da el color característico.

La semilla parece estar desterrada porque incide en el peso y  su configuración  para la  ponerlo en la mesa.

Tengo para mí que lo deseable  es buscar un equilibrio entre las partes constituyentes.

 El tomate no se debería  perlar, pero si hay que hacerlo no se puede quedar una masa  acuosa e informe en la mano.

No me gustan los tomates con la piel dura, por eso suelo pelarlos, con lo que implica de pérdida de matices y elementos nutritivos.   Cuando se cocinan dejan restos de hollejos.  Cultivo variedades con la piel fina de ahí que sean más promensos a rajarse o abrirse.  Esto puede ir en detrimento de la  manipulación y la buena conservación.  No todos los tomates cultivados en un huerto familiar tienen mal aspecto, claro y  puedo elegir entre cosecharlos un poco antes -más verdes- o esperar  a que estén en su punto de maduración si los voy a consumir rápido.

 Hay otros elementos muy relevantes en relación al aspecto y que intervienen en la textura. Me refiero a las formas  acanaladas o en gajos que presentan algunas variedades, el tamaño de la cicatriz de la inserción del cáliz o del estilo.

Es recomendable ir buscando aromas distintos a los del propio fruto. Y por supuesto probar muchos y a ser posible nunca solo.    Salud.

Fuentes y referencias:

http://www.hablandodeciencia.com/articulos/2012/05/07/umami-

Tesis doctoral Mónica Medina Herranz.

http://www.botanical-online.com/tomates.htm

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SEMILLAS EN PERSPECTIVA.

       “Es preciso suponer que en todo lo que se combina hay muchas cosas de todas clases, y semillas de todas las cosas, que tienen formas diversas y colores y sabores diferentes”.

Anaxágoras

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Van llegando  unos sobres de  semillas que he adquirido para esta temporada.  Estoy aguantando aún estas semanas de finales de invierno procurando no adelantar las sementeras con este tiempo revuelto y frío. Forzar o hacer un semillero de cama caliente requiere prestar a los almácigos  más atención y no es conveniente precipitarse.

Decía  Sebastiao Salgado en una entrevista reciente, refiriéndose a la fotografía, que hay que plantearse la espera como satisfacción y yo “me aplico el cuento”.

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Fotografía de Sebastiao Salgado

No puedo eludir algunas citas fotográficas mas.

salgado 8 azadón AventandoMe entrego por ahora a los preparativos  buscando contenedores o cribando y mezclando sustratos oscuros, nutritivos y ligeros.

Después de algunos años voy sujetando el escozor de buscar plantas raras o llamativas.  Aunque  en ésta como otras  cuestiones hay que tener un poco de perspectiva; raro puede ser un tomate de los indios Cherokies para los europeos o una flor de azafrán para los australianos o cualquier fruto tropical para los países más septemtrionales.

Me voy decantando por las variedades tradicionales ¿como diría yo…? contrastadas, que me resuelvan ciertas papeletas o que puedan acomodarse en lahuertadelosrobles y se adapten a mis requerimientos.   Un buen número de  variedades autóctonas devienen de los cruces  y la insistencia, de la puesta en práctica del sistema prueba-error  por parte del hortelano en cualquier rincón del globo, de La Península y la sabiduría de conservarlas.  Este campesino novato que les escribe se resuelve más pragmático que caprichoso.

Pretendo dilatar,  repartir la fructificación a lo largo de la temporada para no tener que consumir todo en unos días o verme en la necesidad ineludible de embotar, al  mismo tiempo que amplio la posibilidad de acceder a otros sabores y texturas.  De modo que voy tanteando variedades más tempranas  y  siempre -teniendo en cuenta  las restricciones climáticas de esta zona al pie de Gredos-  adelantar el disfrute de las hortalizas.

Parece que la huerta pide a gritos la construcción de un invernadero,  pero  no acabo de ver con claridad  su eficacia e incluso el rendimiento en estas latitudes, para las cantidades que pudiera manejar e independientemente del trabajo y los costes  que pudiera acarrear.

  No paro de buscar, de todos modos, nuevas plantas.  Me llegan referencias del otro lado del Atlántico y apenas puedo aguantarme a consultar catálogos y tiendas on-line de algunos lugares sugerentes y que me ofrecen cierta confianza.

Pero por ahora lo que importa es que acaban de llegar unos sobres. Y me explico.

El paquete me lo remite el Centro Zahoz y contiene algunas cosas de su riguroso catálogo.

  Tomate Santián.

 El principal problema que se plantea en lahuertadelorobles con los tomates  y otras solanáceas (lo vengo repitiendo cansinamente  desde hace algún tiempo) es la aparición tardía del fruto cuando no su inviabilidad.   No es solo una queja.  Los  mismos condicionamientos ambientales, climáticos o geográficos que retrasan la aparición del fruto  -y merced la lenta maduración o la calidad de las aguas, ¡qué sé yo!-  les confiere una textura y un gusto excepcionales a las variedades que  hasta ahora mejor se han dado, pero la producción se concentra en muy pocos días.  Sobre todo Muchamiel y Patanegra.

En la puerta de casa, en un macetón, enredando la planta  en una malla, he cosechado esta temporada pasada hasta el hartazgo  buenos tomates amarillos bombilla en tanto que no ha helado.  Esta variedad – he podido constatar- una vez cosechada aguanta bastantes días en casa con muy buen aspecto y sin estropearse.CIMG4327 En realidad este tomate que me mandan no es un “endemismo” gallego cultivado por un anciano en una aldea perdida de Pontevedra. Se trata de  Santiam partenocárpico,  (los frutos se producen sin fertilización) un tomate pergeñado a partir de otras dos variedades en la Universidad de Oregón y que se ha cultivado por estos lares  hispánicos con éxito.  Los que lo han cultivado confirman que los frutos pueden cosecharse antes incluso de  60 o 70  días desde su plantación.

En la zona oeste de Oregón o en la Galicia profunda esta Lycopersicum esculentum de crecimiento determinado, medianamente productiva nos ofrece  tomates ligeramente achatados, de color rojo homogéneo, que se pueden cortar y rebanar sin que se nos quede en las manos hecho zumo.   Por lo que he podido observar en la documentación manejada es muy común en los cultivos industriales de invierno.

Lo mas importante  para mí es que los primeros tomates se desarrollen en estas condiciones difíciles por las bajas temperaturas y en las que no hay insectos polinizadores que fertilicen las flores.  El tomate, por tanto, apenas tiene semillas o están poco desarrolladas, aspecto muy interesante cuando te metes en la cocina a guisar.    Es importante que el tomate no quede hueco y poco carnoso, claro.

Pero estos son futuribles . Si a características como la consistencia, el peso, la dureza de la piel o la carnosidad se sumaran las características que pudiera otorgarle el cultivo en orgánico (sabor,  acidez, aroma, textura de la carne…) con aguas limpias y en terrenos equilibrados  podría ser una buena elección para ampliar las posibilidades de consumo.  Tengo la impresión que será una buena candidata para el cultivo en macetas.  Todo se andará.

Otra cuestión será la reproducción de  las semillas. No está nada claro ni será facil.  Es muy probable que a pesar de que no produzca muchas semillas, con la parición de los insectos se realicen las fertilizaciones y, aguantando a cosechar los últimos tomates de la temporada, pueda recoger simiente para las siguientes temporadas.  En otoño lo vemos.

 Espero que se cumplan las expectativas con este tomate  y pueda comerme alguno antes de que esté mediado el verano.

Lechugas.

Algo semejante ocurre con las lechugas.  La  pretensión es ampliar en el tiempo la producción al margen de la preparación escalonada de los semilleros y, por supuesto, escoger plantas con mejor gusto.   Voy a sembrar  Reina del hielo  y a comprobar si hace justicia a su nombre esta variedad de origen francés. La lechuga  Reina del hielo parece  ser una subvariedad de Batavia con las hojas ligeramente dentadas.

A las lechugas, por mi experiencia, les gusta la luz, pero no el sol directo, y los suelos bien labrados.  Si es cierto lo que comentan los expertos y germina a partir de los diez grados centígrados podría, en principio, sembrarlas a finales de marzo o en Abril  en los semilleros y traspasarlas al terreno pronto sin que los  últimos hielos las quemen. Habría lechugas sin necesidad del vivero desde mayo a noviembre.

 Me gustan las lechugas de color verde intensos o rojas y sin pencas grandes. Toca esta temporada también  lechuga negra procedente de Hevás, Cáceres.  Es posible que admita atarla para recogerla y que engorde el cogollo. Una opción cuando se acerca el otoño.

 Es cierto que se suelen valorar  a nivel comercial los cogollos tiernos y amarillentos, aun cuando el sabor es más apreciable -y los valores  nutritivos  se presentan de forma más clara-  en las variedades de color intenso y no tienen por qué ser necesariamente indigestas.    Desde hace unos años se han popularizado estas lechugas “negras” como  la Hoja de roble morada, que en realidad no es una lechuga sino un tipo de escarola.

El mijo

Con el mijo pretendo cubrir una doble parquedad y satisfacer las necesidades de sombra que demandan algunas plantas en plena canícula, pero también el hambre incontinente de las gallinas.

  Es casi una norma  ya en lahuertadelosrobles cultivar plantas con una derivada  forrajera con la intención de complementar la alimentación monótona de las gallinas.  Me gusta preparar mis propios balanceados, renovar  la dieta de las aves todo lo que me sea posible,  evitar siempre  que puedo el pienso compuesto  y el pan mojado.  Tengo claro que cuando más variado comen más y de más calidad ponen. Aunque es un grano muy recomendable para las aves por su valor nutritivo, el tamaño, etc. Es una planta que forma parte de la alimentación de muchos pueblos con especiales problemas de sequías  y se empieza a consumir en Europa

 El girasol gigante o el maíz, aunque no se produzcan en grandes cantidades, pueden ser una buena reserva  alimentaria “de origen conocido” para el invierno. Es sabido que las aves de puesta precisan grasas vegetales para sintetizar las vitaminas y la semilla de girasol es una buena fuente.  Se las comen como si fueran pipas.

Girasolones 015En la huertadelosrobles se siembran  también maíces roseteros y   de pequeño tamaño que con el tiempo han llegado a hibridarse y producir mazorcas multicolores.Ropa tendida 007El mijo  de escobas vendrá a mejorar estos aspectos procurando sombra tamizada y grano.  Soy nuevo en estas lides en secano y espero que  este cultivo  de verano no plantee  especiales problemas.   Habrá que documentarse.

 Cebolla roja burgalesa:

Aunque preparo siempre  algún cajón  con semilla  suelo comprar pronto plantones de cebolla en manojos,  ya crecidos,  e ir adelantando un poco la recolección.  Es una de las pocas plantas en la huerta que  no corren riesgo de perderse con las heladas primaverales.

 Tengo la impresión de que las variedades rojas son más dulces que sus parientes blancas menos duras,  si además se consumen tiernas  y por supuesto trasladan un colorido especial a las ensaladas.   Para gustos los colores, diría Perogrullo.

 Pimiento Cristal:

 No voy a cejar en el empeño de completar con cierta dignidad un ciclo completo de los pimientos.    Es muy posible que no haga bien las cosas.     La temporada pasada probé en unos grandes macetones; las plantas estuvieron a capricho y aunque no fueron muy productivas pude recolectar alguna pieza de buen tamaño.  Ya que es para mí un cultivo delicado las mejoras pasan, independientemente del crecimiento lánguido ya mencionado, por cubrir  las necesidades de una sombra ligera para evitar que se quemen a pleno sol y enfermen  o por  equilibrar el suelo.  Sembraré con seguridad Pimiento cristal de origen navarro.

Si es cierto lo que comenta el artífice de Mi Huerta, voy a triunfar.

Las calabazas.

Conocerán los lectores la facilidad con que se hibridan las cucurbitáceas. Con esas flores tan hermosotas no me extraña que los insectos se ceben  y acaben pasando el polen de unas variedades a otras, de los calabacines a los pepinos…  En las dos últimas temporadas he cosechado unos “calabazos” que acabo dejando madurar para obtener pipas y engrosar la alacena de recursos culinarios.    El planteamiento, entonces, es probar con semillas nuevas  puras, oriundas y  distanciar  todo lo que me sea posible los pies de distintas variedades.   En última instancia con un solo tipo sería suficiente e incluso alternarlas en las distintas temporadas.

 Conozco bien la calabaza vasca,  Es pardógico  que en otras  instancias u ocasiones la denominen (otra vez la perspectiva)  mallorquina o incluso española;  tiene un gusto dulce y finísimo. Hace unos días he visto un pieza de un metro  de largo que conserva un paisano.  Aguanta bien almacenada en un lugar apropiado. Está muy bien adaptada a la zona.

C. Vasca

Foto procedente, como no, de un blog gastronómico.

 La alternativa o quizá la compañera a distancia sea la calabaza redonda de Sotoserrano

calabaza-redonda-natural

Algo así como muestra esta imagen obtenida en la red.

 En todo caso estás semillas procurarán, salvo error o hibridación, nuevas semillas  y podré intercambiarlas o trocar.

Tengo la impresión de que la querencia por las semillas proceden del gusto  infantil de algunos humanos por extrañarse y sorprenderse.  Cuando pasa algún día sin repasar los semilleros o no puede uno acercarse cuando se quisiera a la huerta, al volver un puntito de sorpresa agrada;  maravilla  la tenacidad de las plantas y nos halaga y eso es bueno.

 Salud

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JAHARRADO. UN REVESTIMIENTO CONTINUO

Estos extraños conjuntos de piedras y ladrillos con sus apéndices, sus ornamentaciones y su mobiliario tan particulares, con sus formas específicas e inmutables, su atmósfera intensa y pesada los que nuestra vida se encabestra de manera total como nuestra alma a nuestro cuerpo, ¡qué poderes no tienen sobre nosotros, qué efectos sutiles y penetrantes no ejercen sobre la entera sustancia de nuestra existencia!

Litton Strachey.Lancaster Gate, Urby

Tomo esta cita  inicial de un hermoso manual de casas singulares, a través de Isabel Garrigues y Antonio Puerta. Cuando no puedo construir me empapo de lo que han hecho otros a lo largo de la historia.   Los pueblos,  las casas y sus estructuras,  las galerías y solaneras, los muros  y acabados ineriores, la carpintería, los vanos, solerías,  alicatados, los poyos, las escaleras,  las chimeneas, los abastecimientos, los tejados y aleros, los jardines, los huertos, las rejas, los sistemas de colocación antiguos y modernos…

Me gusta rastrear en los modos de vida de los moradores de cualquier villorrio. Partiendo de un detalle se puede reconstruir un mundo. Un simple desagüe, un imbornal, un canalón en la tormenta pueden sacar a este humilde observador de la apatía y reconciliarle con el  origen de la belleza.

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A finales del año pasado pude por fin rematar algunas paredes interiores de la casa.  He optado por cubrir gran parte de los muros con un mortero a base de cal morena,  cemento blanco y arena de río fina.

Desde hace siglos se vienen empleando en la península una significativa variedad de revestimientos continuos como acabados  de los muros.  El barro, el yeso, la cal, el cemento…  También para el interior de las casas.

 Es necesario aclarar en primer lugar que empleo la cal para conferir una textura más dúctil  al mortero y  teñirlo un poco, aunque es cierto que potencia el efecto aglomerante de la mezcla.

Los enfoscados con cal se han perdido prácticamente porque precisan unas habilidades que en la actualidad pocos están dispuestos a contemplar.   Han quedado relegados a  trabajos de restauración o se emplean en construcción autosuficiente, ecológica…

El cemento Porland acorta los tiempos y por ende los costes en la ejecución de una obra.  De ninguna manera deben emplearse morteros de cemento sobre enfoscados de cal antiguos  porque, independientemente de conseguir un efecto estético poco deseable, con seguridad acabará desprendiéndose.

No voy  a dedicar esta entrada a la tecnología de la cal o su tipología ni a incidir en  los revestimientos con barro. Hay suficiente bibliografía  y documentación  en la red.

 No está demás  recordar, no obstante, que una vez que el hombre consiguió construir hornos capaces de alcanzar más de 900º centígrados pudo sacar aún más rendimiento al mineral calizo y obtener cemento.

La cal ha sido el material de construcción por excelencia en muchas regiones de la península por su versatilidad, plasticidad y resistencia a los rigores climáticos, por su comportamiento y valor estético, como regulador térmico, o su bajo coste, pero el cemento ha supuesto un gran avance para las edificaciones y las obras públicas.  Huelga insistir.

Lo que a mi me interesa para estas entradas sobre la manobra son las mañas y destrezas específicas  que he adquirido para cada trabajo y los procedimientos o técnicas de las faenas del albañil.

Creo conveniente  hacer algunas precisiones sobre los  términos que suelen emplearse en estos trabajos relacionados con el revoco y poder hablar con precisión:

En mi entorno siempre se ha  denominado enfoscar a la aplicación de morteros a base de cemento y arena sobre los paramentos exteriores de una construcción, aunque en realidad se corresponde con la primera capa que se aplica para igualar imperfecciones o irregularidades de las paredes.

 Jaharrado es una voz con evidentes resonancias musulmanas.  Es   la denominación tradicional  del enfoscado.

 No conozco albañiles que revoquen con cal, pero algunos de los procedimientos  que  se emplearon tradicionalmente en estos trabajos se siguen teniendo  muy en cuenta en los enfoscados con cemento.

 Sigamos afinando con la terminología y la técnica.  Una fachada  (sucesivos estratos de mortero) de cal y arena se basa en los tiempos de espera para revocar o enlucir sobre el  jaharrado previo.   El  mortero de cal fragua muy lentamente. Dicen los expertos que hay  que esperar un día por milímetro de espesor, de modo que para un enfoscado de 2 cms habría que esperar entre 20 y 25 días para aplicar la capa final.   De este modo se garantiza que el material no se va a disgregar o a desprender.  En épocas en que se trabajaba con mano de obra esclava o muy barata esto era viable, claro. Hay enfoscados en construcciones  de especial singularidad o monumentos que tienen enfoscados de 6 u 8 cms.  Ahora sólo unos pocos, dueños de su tiempo, distribuyen sus esfuerzos en la construcción de una casa para emplearlos en buenos enfoscados con cal o barro.

Se entiende por revoco a la última capa de pintura o enlucido que se aplica a una pared  o muro exterior de una construcción, pero  también se entiende por tal  al propio mortero de arena y cal o materiales análogos  y con  el mismo fin.  Revoco es el mortero.

Los enfoscados con cal precisan humedecer suficientemente los soportes hasta saturarlos y dejar al menos unas horas o incluso un día para que se pueda dar la primera capa.    Lo mismo vale para los enfoscados a base de cemento. Es muy recomendable que la trasferencia de la humedad entre el soporte y el mortero se haga muy lentamente.   En  periodos calurosos o cuando no se riegan bien los paramentos el revoco se seca muy pronto,  pierde cualidades y resistencia.

La dosificación  es una de las cuestiones más importantes  cuando se va a enfoscar.

Para la realización de enfoscados siempre se emplean arenas más gruesas que para los enlucidos. Cada capa que pudiera darse deberá ser más fina, desde el punto de vista de la granulometría, que la anterior.  Se deben emplear áridos silíceos o calcáreos pero siempre limpios de arcilla o materia orgánica.  Los almacenes de construcción  facilitan en gran medida esta cuestión pero bebe tenerse en cuenta la calidad del material, aún si se presenta en bolsas pequeñas. No es extraño encontrar arenas muy poco lavadas que, en efecto, valen para casi cualquier cosa pero con el grano muy grueso y mezclado con arcillas.

Incorporar tierra a estos morteros puede parecer un atajo porque “se pega” mejor  a los paramantos o se precisa menos cemento o cal, pero a la larga aparecen grietas por retracción.   Para resultados óptimos tampoco deben emplearse arenas de playa o salinas porque producen eflorescencias (esas manchas blancas que aparecen en algunos enfoscados al fraguar)  y que son  producto del exceso de sales minerales en los morteros.

Como regla general para enfoscados se utiliza una proporción de 1:4 o 1: 3.  Es decir una parte de cemento y 3 o cuatro de arena siempre en función de grano de la arena.

Para los enlucidos las dosificaciones  son de 1:3. 1:2 e incluso 1:1 si se pretenden acabados muy finos.   Hoy día lo habitual es utilizar una sola mezcla para todas las capas (1:1), pero va sobrado en mi opinión

Para enfoscar coloco unas reglas metálicas de 1X3 cm pegadas  con el mismo mortero a las paredes en varios puntos. Dejo que se seque para apoyarme en ellas poder pasar la regla del maestreado con seguridad.

En otras ocasiones echo un cordón de pasta sobre la zona de la pared donde va a ir la maestra vertical  y coloco  encima una regla con la plomada y el nivel; procuro que  quede bien rellena. No es conveniente separar las lineas maestras más de dos metros para manejarse mejor.

En unas horas tendrá suficiente consistencia para poder retirarla con cuidado (arrastrándola, mejor que tirando) y conseguir una maestra de mortero.  Si se deja para el día siguiente, en el caso de las esquinas o rincones por ejemplo,   con unos golpes  la regla se despega sin dificultad dejando perfiles muy afinados.

Me gusta enfoscar y rematar paños más o menos enteros en una misma fase para evitar que se noten las costuras de las maestras y los encuentros.

 Cuando me pongo a revocar una pared procuro humedecerla bien echando pequeñas cantidades de agua con un bote de arriba hacia abajo y dejando que escurra.  La piedra no es tan porosa, ya se sabe, y es mejor que permanezca seca para aplicar los morteros.  Con pasar un cepillo es suficiente.   De esta manera se retira el polvo que pudiera estas adherido a las paredes.

Es siempre mejor aplicar varias capas finas que una gruesa por intentar adelantar el trabajo o terminar pronto.  La pasta puede descolgarse.

Los enfoscados  o primeras capas que regularizan la superficie  se pueden hacer a buena vista  lanzando el mortero sobre la pared hasta cubrirla, o maestreados utilizando unas reglas de madera o de metal bien derechas y aplomadas (maestras ) que concretan la capa final de mortero.

 Para interiores  yo prefiero,  también, lanzar con la paleta la pasta con fuerza sobre la pared  y en pequeñas cantidades no muy duras; como pequeños latigazos combinados de brazo y giro de  muñeca.  Sin miedo siempre.  Es normal que no todo el material quede agarrado y caiga  algo al suelo o salpique. Para evitar desperdiciar este material se puede limpiar la base de las pareces de escombros u otros materiales secos o colocar una lona, un plástico y recogerlo para echarlo de nuevo en la hormigonera y volver a utilizarlo en una nueva masa.

En la medida en que voy rellenando el paño voy haciendo pasos de regla para retirar los sobrantes entre maestras, apoyándome en las mismas, y   dejando un tiempo entre  la aplicación  de una capa y otra. Esta acción me permite observar dónde falta material para ir aplicándolo.   Para los gruesos que yo suelo dar y aunque las paredes sean muy regulares (unos dos cms) es suficiente con dos capas.  El enfoscado permite del mismo modo rectificar o nivelar en vertical una pared  desplomada si las reglas maestras se colocan adecuadamente.

Suelo tener varios tajos abiertos y en cuanto toco el material y observo que  va tirando y la pared va absorbiendo la humedad del mortero,  procedo a aplicar la siguiente capa.    No se puede correr y menos aún  cuando son paños pequeños. También se puede dar una primera capa y dejar las siguientes para otros días, como se hacía antiguamente con los revocos a base de cal.  Todo depende de la magnitud de los paños y paredes y cómo se organice uno para no dejar muchos  encuentros entre las distintas aplicaciones a lo largo de las jornadas de trabajo. Hay que procurar siempre dar paños enteros rematando en esquinas y rincones.

Lanzado la pasta o mortero sobre la pared con la paleta, insisto,  se consiguen mejores resultados que si se utiliza la llana, se adhiere mejor y permite que agarren como es deseable las siguientes capas.

 Si se plica el mortero en las primeras fases con la llana  el trabajo cunde más y se pierde menos material, pero los resultados no son los mismos ya que los morteros se pueden llegar a despegar  o ahuecar con el tiempo.   No obstante hay tajos en  los que es ineludible utilizar la llana y en todo caso esencial  para enlucir y dejar una textura fina.

Este tipo de revocos a paso de regla permite acabados muy igualados, casi perfectos.

 Para afinar en los acabados es preceptivo (cuando han pasado unas horas por el tajo ya terminado)  humedecerlo de arriba abajo con una escobilla o cepillo y pasar el fratás dando pasadas circulares y llevando el material de una zona a otra, procurando igualarlo todo. Esta operación tiene un punto y no se puede realizar muy pront, para evitar los descuelgues,  ni dejar de un día para otro porque el cemento fragua y apenas conseguimos raspar el revoco.  Hay que tener cuidado para no fratasar  el revoco muy seco porque levantamos el grano de arena y se suelta produciendo efectos o marcas  indeseables.

Otro truco para intentar igualar lo mejor posible el revoco es acercar una bombilla a la pared para observar -porque se producen ligeras sombras- dónde están las irregularidades.

En días sucesivos siempre es muy recomendable regar y humedecer el tajo, siempre en función de la climatología, para que fragüe lentamente y consigamos la resistencia deseada.

La utilización de esta técnica y estos materiales, en lugar del yeso por ejemplo, me permiten sortear los inconvenientes que pudieran acarrear las eventuales humedades  y la degradación. (Al yeso le gusta muy poco la humedad).  Me permite también la incorporación  directa del color. En una primera instancia la pared puede quedar tal cual y posponer o evitar incluso tener que pintar.  Me resulta más eficaz,  duradero y económico teñir un mortero que tener que pintar a posteriori.   Para pintar o enlucir estas mismas paredes con yeso blanco siempre hay tiempo. Se pueden emplear una buena variedad de  tintes, pero este aspecto puede ser motivo para otra entrada.

Si se tiene claro lo que se pretende y se hacen algunas pruebas previas se pueden conseguir resultados sorprendentes.  Saben ustedes que los materiales al secar bajan el tono respecto al que tenían cuando estaban húmedos.

Con la cal morena ya preparada para utilizar y el cemento blanco tengo suficiente margen de maniobra con las dosificaciones, consigo un color final  en torno a los ocres y tierras  y que no haya diferencias entre masas.  Hay que tener en cuenta que incluso los distintos gruesos aplicados en los enfoscados pueden incidir  en la homogeneidad del color y destonificar  algunos paños.

En esta ocasión para no interrumpir el discurso pongo una serie de fotos que, aunque no son de muy buena calidad,  quizás puedan ilustrar algunos de los aspectos que se han tratado.

                                                             *****

El mortero procesado en la hormigonera lo paso a una carretilla, lo acerco al tajo y lo sirvo en espuertas o cubos cuando se trabaja en altura.

08-CIMG4446Preparado para empezar.05-CIMG4442En esta esquina he puesto un nudillo de madera bien aplomado y separado unos dos centímetros en el tramo mas corto y sobresaliendo otro tanto del otro lado.

Se van cubriendo las zonas más irregulares. Se rellena el hueco poniendo la llana o una regla del otro lado para que no se escape el mortero y se espera a que vaya secando.

07-CIMG4445En este caso las reglas van muy juntas para sacar esta pequeña esquina. Detalle de la plomada y el relleno.  Una vez fijada la regla se puede ir rectificando su posición golpeando con el martillo o con la paleta antes de que se ponga duro el mortero.

11-CIMG4450Hasta que queden más o menos niveladas.  El tramo puede complicarse si nos encontramos cajas de los mecanismos de electricidad, registros (que deben colocarse sobresaliendo el mismo grosor del enfoscado para que no queden hundidos) u otros huecos.  Se puede utilizar el metro para dejar las reglas más o menos igualadas arriba y abajo.

10-CIMG4449Para retirar la regla maestra se puede hacer palanca por la parte de abajo y desplazarla sin arrancar el mortero.

21-CIMG4463 Cada uno emplea la paleta que le resulta más cómoda. Normalmente se emplea la catalana que es de forma triangular  y forma un ángulo recto con el vástago de hierro. Se coje muy bien el material y permite imprimir suficiente fuerza al lanzar el mortero sobre la pared.

Estoy acostumbrado a la paleta de alicatador que tiene un ángulo más cerrado, no tiene picos en la parte de atrás y la punta es más redondeada .

13-CIMG4453 Hay que procurar dar recorrido a las paletadas e ir cubriendo…

18-CIMG4458En la foto inferior aparece una maestra de mortero y la manera en que se va tirando progresivamente  sobre la pared.

Una vez que se ha echado la primera mano se puede pasar la regla para retirar el sobrante. No hay que preocuparse mucho por afinar ahora.

16-CIMG4456  Algo de piedra se tendrá que ver… Los huecos en la pares permitiran sacar los tubos de extracción de humos etc.

14-CIMG4454Un primer paño terminado. La parte inferior la voy a alicatar con la misma baldosa del suelo para proteger la pared y evitar que se manche…

24-CIMG4467Esta textura de enfoscado que muestra la foto inferior a buena vista y sin maestras me gusta mucho para exteriores.  Bien lanzado el mortero en varias capas, siguiendo un cierto patrón – sin enlucir ni fratasar- puede proporcionarnos una fachada de indudable valor estético…15-CIMG4455Un paño bajo la ventana.

04-CIMG4425He colocado en esa gran columna de carga un par de viejos azulejos.  Se supone que es la cocina..

En  la foto pueden apreciarsen las lineas de la llaga del rasillón, de un tono más oscuro. Aún no ha acabado de secar y en unos días desaparecen.

25-CIMG4469 Se pueden realizar, por supuesto, otros acabados, sobre todo en exteriores, como la tirolesa, la martillina, el esgrafiado o utilizar rasquetas.   Espero poder mostrar en otras ocasiones estas técnicas. Salud.

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GAZPACHOS MENOS VIUDOS.

“A quien cuece y amasa no le hurtes la hogaza”.

Cervantes.

Ya que lahuertadelosrobles está en letargo total y no prosperan más que algunas coles de  Bruselas y las adventicias de turno es oportuno, para no perder comba en esta gaceta, aportar -no sin temeridad porque no es un espacio gastronómico- este humilde plato campero.

En muchos pueblos manchegos en torno a Albacete se preparaban  tradicionalmente unos gazpachos viudos, apenas guisados con un chorro de aceite,  ajos y un tomate.  No sería raro que en temporada se añadieran unos cardillos o collejas recogidas en algún trigal.   Los gazpachos se preparan con una torta de pan ácimo que se conserva muy bien en un recipiente de cristal  o en una simple bolsa de tela.

Hoy por hoy los gazpachos suelen presentarse en los restaurantes con más caza que otra cosa y algo de pimentón, lo que le confiere un aire bravo y agreste.

Este plato, junto a las gachas o las migas  de pastor, son parientes cercanos del hambre. Aunque los labriegos comieran tres o cuatro veces al día, como  me comenta algún familiar y confirman los libros de historia, ésta era la tónica general en las mesas manchegas o  en los apriscos,  junto a la legumbre y las patatas, los galianos y algo de caza trincada en el furtiveo.

Cuando llega el invierno no puedo dejar de acordarme de algunos platos calientes de cuchara que se han preparado en mi  casa desde siempre y que  proceden de esta tradición gastronómica manchega.

Para aquel que no aguante la verborrea culinaria baste con decir que se pueden cocinar con el preparado de la paella y sustituir el arroz por los gazpachos.

CIMG1565 Gazpachos troceados listos para cocer. Un puñado generoso por persona.

Yo suelo comprar estos:

TortasEs publicidad sana. Alguna vez de camino a la playa levantina pueden hacer parada en La Roda, donde se elabora esta torta cenceña.

En mi casa se sofríe medio conejo o un poco de  pollo,  un tomate, un pimiento verde y otro rojo, unos ajos, una cebolla, una patata pequeña, una zanahoria, con un buen chorro de aceite de oliva intenso, hasta que se dore la carne y se disgregue o ablande la verdura.  Sal al gusto.CIMG1540Aparte, porque tampoco vamos a mortificarnos en exceso con el  forzado ascetismo culinario castellano, se le da un hervor a unas gambas, un calamar o similar,  unas almejas y  un trozo de rape. Se pelan las gambas y se incorpora todo el marisco a la cazuela.

No es despilfarro sino plato de domingo o de festejar.

CIMG1558  Es el  momento de incorporar una infusión de azafrán que se ha preparado previamente con medio vaso de agua caliente (unos 60º) y que se ha dejado reposar unas horas.  Se trata, para este caso que nos ocupa, de añadir el aroma e intensidad de una de las especias más subyugantes que conozco y que procuran más inusitado gozo. Cosecha de esta temporada de lahuertadelosrobles.CIMG1550 Tampoco hay que abusar,  con una pizca es suficiente. Para mí es esto.CIMG1547Son cosas de botica, indudablemente.

Pronto se infusionan las esencias.  No busco para este plato el poder colorante de la especia en exclusiva.

El azafrán es caro pero ¿en comparación con qué? El azafrán vale lo que cuesta producirlo, salvo manipulación o adulteración. Es una especie que cunde mucho y no es tóxico como el colorante amarillo procedente del petroleo como la popular tartracina.  Por lo demás, las cualidades aromáticas, de sabor y colorantes son incomparables.

CIMG1562Se vierte en la cazuela el caldo de cocer el marisco. Laurel y perejil. Se deja cocer unos quince minutos a fuego medio. No se deshace este pan primigenio y absorbe mejor todos los sabores y aromas que el arroz.

CIMG1561Es recomendable que no queden muy secos.

CIMG1567 Con un chato de vino tinto valdepeñero y una ensalada de escarola  con nueces y  granada está uno despachado.

CIMG1569  En alguna ocasión los he preparado, por puro onanismo, sólo con verduras y vergetales varios: alcachofas,puerros, pimientos, zanahoria, champiñon o esparragos trigueros…

Otro día toca ajiaceite.  Sin más.  Salud.

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DESAYUNO FRENTE A LA COSTA AFRICANA.

Dicen de Marco Régulo que aminoraba la marcha de sus bueyes cuando el sol alcanzaba la forma semiesférica en el horizonte y que Valerio Cíngulo le infligía severas sanciones –en principio dialécticas, luego económicas- por desconocer el compás entre el  movimiento de los astros y el de los bueyes.

Entonces los dioses bienhechores desecaron las tierras del campesino y tanto el como sus propiedades perdieron el regocijo de la fertilidad. 

                                                                                                                                       Carlos Tejero. El disfraz de los paisajes.

El campesino espera inquieto a que se enfríe el bizcocho. Diciembre.

IMG-20131124-WA0000Al campesino le despierta el dolor difuso e indefinido de la fatiga y la tos. Duelen los brazos. Una sazón levemente febril acaba de levantarle de la cama. Los días empiezan como acaban.

 Quiere recordar los ingredientes para entregarse a las reacciones alquímicas y al calor,  preparar el desayuno. Algo quedará de compota.

No se puede calentar la casa donde una alguna vez vivieron los maestros, tan grande.  En la estufa de la sala  aún queda el rescoldo de unos palos de encina y es fácil reavivar el fuego. ¡Va!  Va despabilando. El fuego  también reconforta. Y  los analgésicos. En media hora, en cuanto amanezca, puede ponerse a funcionar, pero sin salir a la calle.  Son ya varias semanas con temperaturas bajo cero y la discrepancia entre la sala de estar y la temperie no es despreciable.  En estos días de cambio de morada todo anda manga por hombro. Las habitaciones  y alcobas están destartaladas y semivacias. Estira es espinazo aún entumecido.  Se despereza ceremoniosamente.

 De momento, con algunas semillas de calabaza y girasol, sésamo, almendra, nueces  y  azúcar tuesta un dulce energético para los próximos días; a media mañana con unos hijos secos cae muy bien. Pone unos garbanzos en remojo.

Las manos siguen agarrotadas. Tiene que insistir el cerebro en el mensaje para poder iniciar el movimiento.  Sólo sabe hacer cosas con las manos pero se le caen los utensilios de cocina.

 La pitanza, con mas manzana que otra cosa, debe estar lista.  Una infusión… Aún está templado  el bizcocho y crujen algunos trozos, pero está jugoso y el aroma del limón y el chorro de anís seco lo estimulan.

-Esto es otra cosa, ¡joder!   La harina integral sacia y en esta ocasión no se comerá medio pastel.   Imagina otro dulce de azafrán en unos días.

Al lavarse la cara coge por los bordes  recuerdos de la infancia. Las toalla sobre la cuerda, el jabón, un bidón de agua calentado al sol del verano en la azotea…

Se le antoja durante un rato la posibilidad  de vivir en la línea de costa meridional, abandonada ya, mirando a África, para poder desnudar los pies y abrir los dedos con la arena  templada de la playa, virgen de nuevo,  a salvo, para poder fantasear en la noches caniculares con la montaña y los seres que la pueblan.

Sale el perro y entra la gata.  La cencellada es implacable. Todos a sus trabajos.  Salud.

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CORTAR SOBRE QUEMADO.

                                                  Obduración. (Del lat. obduratĭo, -ōnis). 1. f. Porfía en resistir lo que conviene.…
                                                                                                                                                                                     Del DRAE.

Este verano han vuelto a pegar fuego al monte.  Cada tres o cuatro años repiten la operación por no sé en qué medida  espurios,  pecuniarios o lunáticos motivos.

Provoca una cierta amargura  ver todo carbonizado. ¿Cuanto tiempo tardarán musgos y líquenes en trazar sus nuevos mapas? Este bosque mediterráneo  al pie del Sistema Central aunque enfermo y dejado nos va a sobrevivir, como muchas otras plantas.   Las lluvias otoñales van facilitando ya la tarea y nuestra el campo quemado una  verde y fresca estera.  La escala temporal de los árboles nos supera con creces y eso deja una vaga  emoción, pero reconfortante.

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Esta no es una estampa otoñal. Los robles están tocados.

krLas bellotas  de los quercus y semillas de retamas, rosales silvestres, escaramujos y otros arbustos   y herbáceas que no se comen los animales y las aves duermen entre las hojas,  bajo tierra junto a los canchos, o en las grietas y germinan en cuanto las condiciones climáticas lo permiten.  Muchos animales entierran  las semillas y luego no recuerdan dónde, dando lugar  nuevas plantas en lugares alejados de la planta de origen. Pero según me advierte oportunamente Viñalarga los brotes que aparecen en la imagen se originan a partir de las raices.

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Una buena franja de monte poco arbolada ha vuelto a quemarse. En unos años volverá a estar todo verde pero se mantendrán las cicatrices del incendio en las afiladas y ennegrecidas ramas, en las piedras.  El  monte tardará  decenios en volver a mostrar el aspecto de hace sólo unos meses.

Soy escéptico.  En la zona no se le da mucha importancia, al margen de las perdidas de grandes almiares y almacenamientos de bolos de heno.   En tiempos eran tierras de secano, pequeñas tierras de labor abandonadas y no había arbolado más que en los linderos. La vegetación autóctona  en los últimos cuarenta años le había ganado el terreno a la tierra de labor. Hoy día apenas las pastan unos cientos de vacas.

Me comentan  los guardas forestales  que las intervenciones en las fincas y en los comunes deben ir encaminadas  a  adehesar el monte para protegerlo,  intentar atajar la seca y mejorar su aprovechamiento.  El riesgo de incendio es permanente  y cada año se acercan peligrosamente  a los pueblos pueblo.   Muchas construcciones  anejas a las casas son bombas de relojería. Existe un peligro añadido al estar los pajares, las tenadas,  las zahúrdas  y casillas  a reventar de leña y si ardieran supondría un verdadero desastre.  La vegetación llega hasta los mismos umbrales de la aldea.  No hay cortafuegos preventivos. Algunos caminos,  por la vegetación  acumulada  tras años sin limpiar son mechas en dirección  a las casas.

Me acerco a  ver  el lote que me adjudica la municipalidad para retirar las  carrascas quemadas.   Hay alguna encina de pequeño tamaño y escobas… Los recursos de los pueblos están para ser explotados con racionalidad y la leña es un bien muy preciado en el medio rural.  Hay que interesarse por ello  y hacer buen uso.  Se barajó la posibilidad de vender los derechos  de corte a una empresa pero algunos vecinos, sabedores del capital que supone, abogaron por hacer un reparto entre los interesados.   De aquí no sale ni una piedra.

Hay para todos, pero hay lotes y lotes.   Prefiero la leña no demasiado gruesa, que se  corte y se maneje con comodidad y sin grandes esfuerzos.   L a resistencia  del hortelano y la precariedad  de medios para trasportarla es notoria.     Es muy deseable la madera gruesa, claro, pero hay que rajarla en trozos más pequeños de no mas de 35 cms de largo  y abrirla con cuñas y almaina, luego, al pié del lugar de almacenamiento.  No es nada barata.  Aún con ayuda y disponiendo de  medios es imprescindible  la colaboración con otros interesados. Favor por favor.

Tendré que sacar la leña en buena comandita, sin prisas. Aún  no tengo bien aprendido el oficio de cortador.   Se precisa, claro está,  una   motosierra  en condiciones y un buen par de cadenas  afiladas.  Es buena época para  hacerlo porque las plantas se secan al quemarse el pasto pero  la madera permanece húmeda y  no hay riesgo de causar un nuevo fuego.   Incluso  habrá que dejar algún ejemplar que mantenga las puntas de las ramas verdes.  Se corta con mucho menos esfuerzo y aprovechando mejor los afilados de las cadenas.

Si pasa un verano por  la leña  mejor, pero ya he empezado a meter algunos palos en la estufa atizándola con madera vieja derribo.

Todo arde. Saludi

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