UNA DERIVA PERIURBANA DE LAHUERTADELOSROBLES. EL TERRENO.

Así dijo Montaigne: “Que la muerte me halle sembrando coles…, y yo tan indiferente a ella como a mi imperfecto jardín”.  Citando la cita de Santiago Beruete
Es siempre estimulante echarse al camino. Una leve inquietud agita al huertero que inaugura un nuevo espacio para seguir  cultivando sus propios alimentos.

En esta ocasión el huertecillo está situado en la periferia de la metrópoli, en unos terrenos que recuperan unas huertas tradicionales que no han sido del todo olvidadas y que se han mantenido   -alternando maíz y cereales- a un paso ya de nuevos barrios…

El conjunto de pequeños huertos está delimitado por una valla perimetral. El agua procede de un pozo que se nutre de un  acuífero, a decir de algún  ciudadano, procedente de la cercana Sierra de Guadarrama.  Se han instalado placas solares que alimentarán la bomba del agua. El reparto del agua en las horas centrales del día de mayor insolación  puede convertirse en un reto. No es muy práctico ni  recomendable regar en las horas centrales del día. Habrá que trabajar con más detenimiento las programaciones de las electroválvulas y los acolchados.

No se ha sembrado en los últimos tres años, de modo que en el caso de que se hubieran empleado abonos de síntesis el trabajo  inicial  y de conversión a eco estaría muy avanzado.

Se entrega un terreno al que se le ha pasado un cultivador y aún no muestra indicios de las adventicias predominantes. Hay, no obstante, en zonas cercanas al pozo algunas ortigas.

Coge el hortelano un puñado de tierra ligeramente humedecida, aprieta la mano y lo disgrega​ con la ayuda del anular. Puede observar ya los primeros indicios de la  estructura del suelo. No va a ser precisamente pesada. Es ésta una tierra más bien arenosa, ocre, que se aclara cuando se seca.  En la zanja de las tuberías se puede apreciar que no hay cambios en el perfil de suelo al menos en los primeros ochenta cms. Parece la huerta un gran banco de arena.

La elección del huerto está condicionada por la distribución de las parcelas en función de los modelos​ que se vayan a emplear. Ante la duda o por desconocimiento algunos protohuerteros pensando en la horticultura eco es un arcano optan por las prácticas​ convencionales.

Existen claras diferencias entre los huertos más cercanos al pozo, probablemente con tierra más trabajada en tiempos como huerta y muy mejoradas, y los que están más alejados, que apenas habrán recibido aportes orgánicos. Hay que intentar  evitar las zonas  más oscuras que puedan, con seguridad, encharcarse en invierno.

Los hortelanos, en general, prefieren los suelos francoarenosos porque se trabajan con comodidad, admiten labores sin que se formen “chuletas”, y se desmoronan con facilidad los terrones; pueden por otro lado encajar mejor las enmiendas orgánicas y con el tiempo transformarse en humus, arcilla, sin riesgo de que se hagan más pesadas. Las plantas encuentran en los terrenos sueltos menos resistencias en la búsqueda  de alimento.

No deja la muestra formar ni un triste churrito. No se va a quedar la arcilla pegada a las botas…No.

Algún vecino se presenta  con un medidor digital del ph y comenta que el terreno está en torno al siete y medio en profundidad; algo más en superficie. A pesar de que no se puede comprobar la fiabilidad del instrumento, muestra una tendencia, indicios de las características del terreno en que se va a empezar a cultivar. No siempre se puede elegir.

Quizá en la verja lateral puedan colgar cucurbitáceas…

El color de la tierra ya da pistas de la composición.  Todo se andará y  a ratos de podrán hacer algunas pruebas caseras que muy probablemente confirmen, por ejemplo, el déficit de materia orgánica -eventualidad que no debe inquietar en estos primeros estadios para este huerto en ciernes- y un apreciable nivel de caliza.  A las plantas no les van a faltar nutrientes a tenor de estas primeras observaciones y  los antecedentes; las raíces van a prosperar con comodidad en un suelo ligero que no ha conocido hortaliza en el pasado más cercano.

Al intentar sacar una carretilla de sierle aparece  algún que otro poblador. No supone ninguna ventaja incorporar  el estiércol disponible a medio compostar, Por muy necesitado que estuviera el suelo, el montón puesto a disposición de los hortelanos por los promotores del proyecto es broza seca.

No es deseable en absoluto sembrar con adventicias foráneas un terreno, en principio limpio, ni infectarlo de huevos, larvas de insectos o gusanos. Ya habrá tiempo para el descontrol con la paulatina ocupación de los demás huertos. Siempre se puede compensar el presunto déficit de minerales con purines, diatomea o ayudar a las raíces en sus tareas con hongos especializados.

Saca la cuerda, mide, clava estacas y varillas metálicas para sujetar los bancales alzados con tableros.

No se va a tardar en colocar una docena de lechugas negras,  otras tantas aceitosas, más de un centenar de pies de cebolla babosa y unas hileras, casi al límite de tiempo, de arvejas.

Ya está trasplantada una mata de orégano y se ha colocado, con poca convicción  sobre la idoneidad del rincón, consuelda. Una fila de tupinambos taparán para el otoño una parte de la valla.

Pronto se oirá al huerto respirar…

Publicado en Uncategorized | Etiquetado | 8 comentarios

TOMATE ROSA DE GUIJUELO.

                                                                                             “¡Oh ensalada de tomates de coloradas mejillas, dulces y aun tiempo picantes!
                                                                                                                                                                         Amor Médico. Tirso de Molina.

Cultivar tomates de gran tamaño, aquellos  que en el mundo anglosajón denominan tomates bistec, es siempre arriesgado. A las dificultades habituales se suman algunos escenarios y circunstancias agronómicas que ponen en un brete al hortelano.

Parece pertinente, ahora que quedan algunas semanas más relajadas antes de las tareas más intensas de los semilleros y la preparación el terreno, hacer algunos comentarios  en relación al cultivo del tomate rosado,  en tanto aprovecho para completar una ficha más del modesto inventario de tomates de lahuertadelosrobles.  Un tomate de altura cultivado en las dos  Mesetas Castellanas.

Desde hace algunos años vienen apareciendo en los mercados algunos tomates “de marca” y muy recientemente -en la dinámica de la supuesta recuperación de variedades autóctonas en peligro de desaparecer-  tomates rosados con propiedad intelectual.   Es el caso del tomate rosa de Huesca, mejorado desde hace apenas hace diez años para la distribución comercial a gran escala, pero también  el de otros en la Sierra de Aracena, en Sevilla o Valencia y con mayor o menor ascendencia local.  Hay noticias de tomates rosados en Zamora y  de similares características en Cataluña o el País Vasco.

img_20160913_114319096

Siempre habrá algún hortelano  en cada una de las comarcas a las que se alude más arriba que ponga en cuestión con facilidad los tomates híbridos y pueda desbaratar todas las mejoras que tienen que ver con la calidad impúdicamente industrial.   Todos estos tomates son primos hermanos y, para el caso que me ocupa ahora, se trata de una  variedad de buen tamaño, de aspecto efectivamente rosado y con las mejores cualidades organolépticas de las bayas autóctonas, acaso antiguas.   En puridad la mayor parte de estos tomates locales apenas salen de las comarcas donde son cultivados en campaña, a lo largo de todo el verano.

3260599569_9017ac5d90_z

Mujeres trabajando los tomates para embotar en la Sierra de Aroche. Foto: Junta de Andalucía.

 

Nombre común: Tomate rosa de Guijuelo. Rosa de montaña. Piel de doncella

Origen: Guijuelo. Salamanca. España

Lugar de cultivo: Madrid. A la intemperie.

Tipo genético: Polinización abierta. Variedad local.

Semilla: de cultivo orgánico cedida por Machaco. Cadalso de los Vidrios.

Color: Rosado, poco homogéneo. Pueden aparecer  amarillos y verdes en los hombros o coronas. Colores siempre vivos y luminosos.

Forma/ tamaño:  Achatado.  Grande  De entre 7 y 12 cms de diámetro. Ligeramente lobulado o acostillado. Formas irregulares de los frutos al comienzo de la temporada que van adquiriendo uniformidad y  regularidad conforme va transcurriendo el verano. Cicatriz estilar  mediana, estrellada. Cicatriz del pedúnculo grande. Inserción peduncular ligeramente hundida.

Interior: Pulpa consistente y rosada, de gran finura. Fruto con celdas pequeñas. (En torno a una docena)   Núcleo muy compacto, carnoso y con semillas  (pocas en relación al volumen del fruto) repartidas por los extremos exteriores del lóculo.  Importante contenido de agua.

Maduración.   Al ser una variedad  de gran tamaño necesita más tiempo de maduración. Tomate muy de verano que se cosecha entre agosto y septiembre.

Planta: 150 cms.  Vigorosa. Alta densidad follaje. Porte alto. Necesita tutores en función de su desarrollo. El número de frutos por piso floral  oscila entre  tres y seis.

Tipo de hoja: Pinnada, es decir con foliolos  anchos a lo largo del raquis o eje principal y de color verde intenso,  recubiertas de vellosidades como es común en otras tantas variedades.

Crecimiento: Indeterminado.  La planta a la intemperie en zonas calurosas no alcanza mucho más de 150 cms de altura.

Rendimiento:   Bajo. Entre seis y ocho k. por mata.

Fisiopatías/ enfermedades:  Rajado.  Quemaduras por el sol. No detectado virus de la cuchara.

Características organolépticas. Carne rosada muy vistosa y  suculenta.  Sabor dulce que dura en boca y de muy baja acidez.  Pulpa sedosa que mantiene siempre el aroma característico, muy  intenso, de  los tomates cultivados en  orgánico,  autóctonos o de polinización abierta.  Mejor para crudo por su carne jugosa, bocatas, ensaladas…  Quiero pensar que ideales para mermelada, a pesar de que tendrían que estar mucho tiempo en el fuego para que se evapore el agua.

Información complementaria.   Ecotipo que prefiere climas frescos de lugares con altitud superior a la media para este tipo de plantas. Aunque se desarrolla bien en zonas de veranos calurosos. El tomate rosa de Guijuelo, como otros tomates grandes con alto contenido en agua y piel fina, tiene una post-cosecha corta. En torno a seis días y si  o están dañados.  Es conveniente evitar golpes a los frutos o una manipulación descuidada.  Todas las características señaladas en esta descripción corroboran que se trata de un tomate destinado al consumo familiar y de proximidad.   Hay diferencias sustanciales entre la variedad tradicional o local y la “recuperación” industrial o mejorada.   Es siempre deseable  el tomate rosao, más libidinoso, del propio huerto o de los huerteros de la comarca.

Aunque para los pequeños hortelanos que trabajan las variedades locales puede resultar un dato completamente inútil o irrelevante, recientemente se ha descubierto el gen que interviene en la mutación del color en el tomate rosado. Este gen que llaman SIMYB12 funciona, según los ingenieros, “como un interruptor maestro que regula las actividades de toda una red de otros genes como los que controlan la cantidad de flavonoide y licopeno que expresa ese tipo de tomate” de color más apagado. También se ha observado que la expresión o manifestación de este gen altera la composición de ácidos grasos de la capa exterior, de modo que esa cutícula es más fina y menos flexible que la de otros; una peculiaridad ésta que favorece el rajado.

Referencias históricas y de cultivo.

Hay referencias a tomates rosados en todo el mundo: Europa, Sudamérica y Estados Unidos.  Es muy probable que este género de tomate rosado se cultivara ya en  América.  En España existen tomates con características morfológicas similares: Bajo Aragón, Levante, Castilla en menor medida, y Huelva. Este último tomate del sur parece un poco más globular.

Estas plantas  cultivadas en lahuertadelosrobles con frutos de gran tamaño, de porte indeterminado suelen, de facto  no superar el metro de altura y producen dos tandas de flores; por los ensayos realizados más abundante la primera que la segunda. Las condiciones ambientales son inexorables.

Parece necesario hacer un pequeño apunte en relación a las  contingencias siempre presentes de las temperaturas y la altitud. Gracias a las descripciones del artífice de Tomates del Mundo he podido comprender cómo algunas plantas de tomate de gran tamaño expuestas a temperaturas inferiores a trece grados en su primera fase de crecimiento vegetativo, producen florones o flores fusionadas que tras la polinización dan lugar a frutos  grandes muy irregulares, con  muchas nervaduras, agrietados y por consiguiente de crecimiento incierto. Estas flores grandes, cuando no caen, acaparan gran parte de los nutrientes en detrimento de las siguientes, dando lugar a la larga a piezas más pequeñas. Ya he podido describirlo para el tomate corazón de buey, en las estribaciones de la Sierra de Gredos, hasta el punto de pensarme mucho repetir. Por otro lado la exposición a altas temperaturas con sequía prolongada propia del clima continental hace estragos en la producción.

Pero como hasta en el más miserable secarral de no importa qué lugar de la Península cualquiera con un poco de paciencia puede tener un tomatal, no seré yo quien desista del empeño y pueda seguir cosechando unos cuantos cajones de frutos bermejos.

Es muy recomendable -porque ya vengo sufriendo el excesivo aprovechamiento del terreno- sembrar este tipo de tomates en golpes de un metro y siempre con buenos  tutores que soporten la carga  del follaje -siempre muy denso-  y el peso los frutos. En la zona de Aracena refiere algún  agricultor-  “se planta en surcos. Los cultivos se intercalan -maíz y hortalizas- para que interactúen positivamente. Posteriormente, se techan los surcos con tablas, que se cubren con una cama de helechos, para que los frutos se reclinen sin dañarse, y se vuelven a cubrir con otra tapa, para protegerlos del sol. Y es que la piel finísima del tomate rosado requiere todos los cuidados”.

Es muy conveniente, así mismo, cosechar los tomates un poco pintones para que acaben madurando en la cocina y evitar un deterioro muy prematuro. En la Sierra onubense, como es  habitual también en otros lugares para todo tipo de verduras y hortalizas,  suelen guardar semilla de los primeros tomates, seleccionando los más gordos y lisos cuando maduran, y cruzándolos en años sucesivos “para que no se bastardeen”.

Se pueden,  claro está, quitar brotes axilares y podar a dos guías para que produzcan más frutos y no eliminar demasiadas hojas  para que el follaje proteja los frutos de las quemaduras del sol.   No ha sido preciso despuntar.

Con esta mano de tomates rosa parece que he acabado de entender que no se debe abusar del agua cuando, además, el suelo es muy arcilloso.  Recuerdo una vez más  las recomendaciones de una de las jardineras del Botánico de Valencia y otros hortelanos experimentados de no regar en exceso las solanáceas tras cuajar el fruto, aunque las temperaturas sean  muy altas.  Dejaré en próximas ediciones (soslayando el temor siempre presente de que las plantas lo pasen mal a más de cuarenta grados algunos días) que las plantas pasen un poco de sed para forzar la floración y evitar así la excesiva aparición de tallos no fructíferos o frutos literalmente reventados.   La consecuencia más relevante del exceso de agua a disposición de la planta es, en efecto, el rajado y la pudrición en muy poco tiempo, a mayores en este género que estamos comentando, de piel casi inexistente.

2016-09-21-16-44-00

Hermoso fruto literalmente reventado por el agua sobre una cama de Negro de Crimea.

En la búsqueda de información es siempre gratificante descubrir las observaciones antropológicas  de los especialistas o la descripción de las  labores culturales, pero también las  sencillas combinaciones gastronómicas que ofrece la cocina popular. En la idea de cuanto mejor es el tomate  menos aliños necesita para disfrutar de sus cualidades terminaré esta ficha sui generis haciendo alguna referencia al consumo.

Gastronomía.

-Aperitivo, cena o postre que lo mismo da: tomate rosao con jamón, parmesano y crema de pepino al estilo onubense.

-Rosa tibio con queso en polvo.  Variaciones sobre una propuesta de la Sierra de Aracena.

Cortar el tomate en dos mitades eliminando la parte más dura y blanca del corazón del tomate  si la tuviese.   Pero también cortar en rodajas circulares y horizontales, tres o cuatro rodajas (nunca gajos) y disponerlas bien distribuidas en un plato. Aliñar con el aceite de buena calidad   con sal, también rosa, del Himalaya, queso de Parma o Manchego ¿porqué no? y albahaca. Puede, por supuesto, añadirse una cebolleta tierna. Un golpe de calor en el horno o microondas puede hacer que despunten los matices que aportan todos los ingredientes.

img_20160913_114441632-1

Todo corazón blando y jugoso.

 

img_20160913_114254109

Tomate. Del rosa al amarillo.

Fuentes y créditos:

http://quetequieroverde.es/el-tomate-rosa-de-montana/

http://www.slowfoodsevillaysur.es/?p=233

http://www.vanitatis.elconfidencial.com/gastronomia/2014-07-08/el-magnifico-tomate-rosao-de-la-sierra-de-aracena_158172/

http://www.besana.es/es/web/201309/tomate-ese-fruto-libidinoso

https://entretenimiento.terra.es/famosos/agricultores-chileno-rescatan-el-tomate-con-sabor-a-infancia,b975a9f9cf4363dbd40f58730adbcce1agcyz4ze.html

Rosado de Aretxabaleta

Jardín botánico de valencia.

 

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

INVENTARIO DE SEMILLAS 2017.

“Los libros son como semillas. Pueden estar siglos aletargados y luego florecer en el suelo menos prometedor”.  –Carl Sagan

No sin apuros he realizado un primer escrutinio de las semillas que se conservan en lahuertadelosrobles con la intención de consolidar un nuevo inventario al comenzar el año 2017.

Se registran esta vez  semillas de las plantas y sus variedades que han pasado por mis manos  para ceder o trocar, independientemente de la cantidad disponible.

En algunos casos la recolección de semillas ha dado para llenar una caja de zapatos,  en otros se guardan en una bolsita hermética -tan familiar para muchos- tres o cuatro  pistas de lo que pudieran ser -con suelo, maña y buenos alimentos- unas matas de tomate; pizcas que no tengo inconveniente en ceder para reproducir y que puedan retornar, para no perder variedades, continuar la guarda y poder seguir cediendo   a otros hortelanos interesados.  Es muy conveniente consultar para adecuar el reparto.

20160625_094014.jpg

Semilla de arveja obtenida a partir de las proporcionadas por Nevenka. Lanzarote.

Es probable que puedan aparecer algunas semillas más. No obstante están aquellas con mayor relevancia hortícola. He sido especialmente cuidadoso en esta ocasión con el trabajo de inventariar los tomates.

Deben disculpar esta primera clasificación en la que he tenido en cuenta la familia botánica, quizás en la idea de partir con cierto rigor. Es una manera, también, de hacer algunos deberes botánicos que siempre vienen bien.   El  propósito final es hacer varias enumeraciones  de la misma materia, pero  menos pedagógica (por orden alfabético, nombre común,  finalidad en el huerto, hortalizas/ verduras, auxiliares, arbustos,  aromáticas,  flores…) para que las búsquedas no sean tan latosas.

Tengo la convicción, en otro orden de cosas, de que no existen en los tiempos que corren variedades  exóticas, porque  el acceso a la información y las comunicaciones  permiten adquirir casi cualquier semilla que se haga visible en la red de redes.  Hay un concepto muy anglosajón que se llama pragmatismo al que hay que apuntarse en  algunas ocasiones  a la hora de decidir qué se siembra, a mayores cuando  los objetivos con cosechar hortalizas  saludables  y con cualidades organolépticas  apreciables, pero también en cantidad.

img-20161206-wa0017.jpeg

Zanahoria morada.

Es necesario, a la par, dejar anotado aquí  que una buena parte de las variedades presentadas  no han sido cultivadas en lahuertadelosrobles, de modo y manera que no tengo información sobre sus características específicas,  su cultivo, manejo,  rendimientos, etc. Pero eso no es óbice para estar siempre dispuesto a facilitar toda la información y experiencia que sobre otra buena parte pudiera acumular.     Hay también alguna falta de concreción y quedan pendientes algunas referencias que se irán detallando  en la medida que pueda ponerme en contacto con aquellos que enviaron las semillas y tienen información o pueda acceder a la documentación pertinente.

Éste no es un catálogo comercial. En todas las actualizaciones insisto en que el propósito del banco no es la venta. Es por eso que me dejo llevar por la comodidad de no incorporar fotos o descripciones que, por otra parte, pueden aparecer dispersas  por  este mismo blog.  Tampoco quisiera renunciar a conformar en el futuro tablas más atractivas para los visitantes.

2

Costoluto de faroleco.blogspot.es.  Portugal

Sería inexcusable que dejara de citar a algunos de los horticultores, vecinos de la red o aficionados que a lo largo de estos años han ido nutriendo este banco de semillas, de modo que el mejor homenaje que puedo hacerles es hacer visibles sus aportaciones ene este listado.  Tengan la seguridad amables dadores de que soy absolutamente impúdico en este sentido  y que  las semillas van seguir teniendo recorrido y vida por otros pagos.

img_20160824_210101059

Cualesquiera que fuesen los  asuntos o razones que desearan  plantear los que por aquí se pasen -y más concretamente para el caso que hoy ocupa esta entrada- pueden hacerlas llegar a lahuertadelosrobles a través del correo electrónico fhmsolerias@hotmail.com.

Les dejo aquí un atajo.

Salud.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

HIERBAS A OJO.

amaranto-lividus

Amaranto o cenizo rojo. 

En una entrevista reciente Bauman, el sociólogo polaco incide en algunos de los parámetros que deben sustentar una sociedad moderna sana.   Recuerda las que aporta el Sumo Pontífice para apostillar con una sentencia  rescatada de la sabiduría china.

“Escucha…( ) Si piensas en el próximo año, planta maíz. Si piensas en la próxima década, planta un árbol. Pero si piensas en el próximo siglo, educa a la gente.”

No soy capaz de  pensar en los tres estadios por separado. Aunque no soy profesional de la enseñanza, estos espacios virtuales en los que invierto algunos ratos -un tanto desmañado es cierto-  y  que empiezan a ser más reservados,  permiten cuanto menos y si se hace bien,  aleccionar,  contribuir a la difusión de algunos saberes, prácticas, estilos…

De ahí que no tenga ningún rubor en aportar alguna que otra fuente de interés ya sea analógica, impresa o digital pero también algunos modos y maneras de trabajar, precísamante para la “educación”. Formación para el que les habla  pero también de los discretos lectores.

Esta vez he dado con un  interesante archivo,  nada farragoso, sobre plantas adventicias; para echarle un ojo.

Cierto que las hay malas, más que malas, por pertinaces e invasivas. Me refiero otra vez a las hierbas con las que conviven  hortelanos, jardineros o  paseantes atentos.   Los calificativos  con que a ellas se refieren algunos hortelanos y profanos están sujetas a las escuelas o corrientes agronómicas -un tanto maniqueas en sus pronunciamientos, algunas veces- pero sobre todo de cómo les vaya con ellas a cada uno de los que se vean afectados a lo largo de todos los ciclos vegetativos de los otros verdes comestibles con los que conviven.

Los expertos   en el ámbito de la horticultura orgánica consideran auxiliares, complementarias a gran número de  matas y  vegetaciones,  imprescindibles en la cadena trófica y  que coadyuvan a mantener el equilibrio del suelo y del entorno natural.   Otros las llaman hierbas a secas,  pero las más veces  se han ido ganando  a lo largo de centurias la categoría -supongo que proporcionada- de medicinales.  Gran parte de las adventicias resultan indiferentes al paisano que cultiva, si no atosigan. Voy conociendo  ya muchas, pero muy pocas por su nombre.

Los usuarios de guías o compilaciones de seres vivos -aves, hongos, plantas, etc- reconocen que un buen dibujo es siempre más eficaz que una mala fotografía para reconocer especies, tipos o variedades.  A la prueba me remito. Los dibujos de esta miniguía  que comparto son excelentes, finísimos en el detalle del trazo y del color.

Creo haber identificado un buen número de las plantas descritas en  este breve, pero muy jugoso  repertorio.  No me preocupan la taxonomía o la exhaustividad, están las fundamentales.  Al menos muchas del entorno mediterráneo donde he cultivado  y por las que no dejo de  interesarme para controlar su proliferación u  observar por curiosidad  su modus vivendi y adaptación  o sencillamente por su belleza.

urtica-urens

Ortiga. ¿No?

Qué gratificante es encontrar en la red este tipo de donaciones, tan generosas, a la comunidad hortelana.  Debo agradecer aquí, con esta entrada,  el trabajo de divulgación, poco frecuente, que se hacen en muchos medios de  documentos tan útiles y aprovechables.

Algunas plantas, delicadísimas, las he encontrado arrumbadas junto a un muro, brotando entre cascotes,  otras floreciendo agradecidas después de un chubasco y, al callejear por las aldeas, en tejados y solares umbríos, proliferando en caños y regaderas. El agua de riego es uno de los medios más eficaces de difusión de semillas  pero no menos que el movimiento de estiércoles, de tierras, o la ropa del hombre.

Sería interesante añadir a las descripciones que aparecen encabezándo cada lámina las características más  beneficiosas  y en todo caso  la dimensión terapéutica  o fitosanitaria a decir de los que han experimentado con ellas. Pueden incluirse datos que proceden de  la tradición, de la sabiduría popular,  las  noticias que manejan antiguos o modernos dioscórides y herboristas… aunque sólo fuese para entretenimiento del usuario.

 

Una  buena herramienta, en fin,  para discriminar y diferenciar especies para poner nombre con rigor  artístico y científico a ciertas plantas que vemos por baldíos, huertas, caminos, prados  o cunetas y  tan  vinculadas a la acción humana sobre el territorio.   No hay índices,  faltan datos supongo, (siempre puede uno tirar del hilo y documentarse  o abundar a posteriori en cada uno de los sujetos vegetales que se muestran), pero las pesquisas más estimulantes se hacen primero “a ojo”.

Pueden los lectores descargar las tablas en la página de Jolube. Consultor botánico.

Fuente de las imágenes: Tablas Ciba Geigy de malas hierbas.

Salud.

Publicado en Uncategorized | 6 comentarios

EL PUPITRE.

Para trabajar  juntando fotos y letras necesitaba el agronauta algún soporte adaptado al entorno hogareño. Adecuación y acomodo sin más gasto que algo de tiempo.

No hay necesidad de sacrificios ergonómicos en casa; alguna adaptación puede hacerse  a este respecto  si se monta, por ejemplo, una pequeña mesa auxiliar sacando provecho a retales, pecios metálicos o chambariles de  distintos orígenes. Algunos de los palos que han contribuido a montar este pupitre han permanecido al menos cinco años a la espera de que pudieran servir para algo.img_20161030_105306535.jpg

Ese propósito de guardar por cualquier sitio materiales recogidos de no importa qué lugar, e independientemente de la enjundia de los mismos, lleva a no pocos dilemas derivados de las necesidades de espacio de los demás habitantes del lugar que habita  y que también conciernen a la eventualidad de mantenerlos guardados cada vez que se hacen búsquedas y acopios para algún proyecto, por pequeño que sea, como el que le ha traido entre manos a ratos perdidos esta última semana.  Pocas veces se  arrepiente de haber tirado algo  a pesar del estorbo manifiesto de muchos de los avíos, enseres malogrados,  maderas, contenedores, muebles, perfiles, hierros y demás trastos.

No imagina otro modo de salir a la calle que observando -ya sea atareado o al ralenrí- escrutando rincones  y casapuertas, comercios  o contenedores de  alguna reforma, para compendiar  en sus guaridas cada uno de los objetos y cacharros aprobechables que su descarriado juicio  le de an entender. Por otro lado la manera de tirar de los ciudadanos no es ya como la de antes.

La condición cacharrera y chamarilera de algunos españoles  llevados por la necesidad, o no, es provervial y le ha sido muy grato reconocer en estas úlimas tardes las andanzas nocturnas del Ránger, un superviviente a perpetuidad en la ciudad más antigua de Europa.   Pero es ésta la historia de un coetáneo que en otro momento  pueda glosar al paso, quizá,  de otro asunto.

ultra-peck

Ultra-PECK. En:  mercado de espejismos.

Ahora toca trabajar la madera. La mitad de un oficio es la heramienta, pero tampoco es necesario para este tipo de  accesorios  algo más sofisticado que un serrucho, amoladora con disco de lijar, escuadra, lapicero, flexómetro y herrajes…

De la humildad de los materiles y la sencillez del diseño  saca el agrobloguero cierto regusto de cosa sencilla, pero  eficicaz.

Ha lijado sin mucho celo todas y cada una de las tablas para desbastar las superficies castigadas por la intemperie o el abandono, toda vez que podrá más tarde afinar en diferentes acabados, aún por determinar.

img_20161030_105912414.jpg

Lo esencial de esta empresa  tiene que ver con la salud de la espalda, los brazos o las piernas cuando  permanece sentado mucho tiempo.  El diseño permite acercar el tablero al regazo, y la estructura de atril superior articular una posición adecuada a la mirada,  a la cualidad del trabajo, pero también alcanzar una colocación ventajosa en función de cada estado de ánimo e incorporarse o derramarse en el sofá sin miramientos.

img_20161106_112553848.jpg

Las cuatro reglas de la escuadría, el conocimiento sucinto del comportamiento de estas maderas de no muy buena calidad-procedentes en su mayoría de bosques quemados- pero que afortunadamente tanta relevancia tiene en lo que concierne a las variaciones de color y la textura meridianamente tosca  de los acabados,  son suficientes para montar un mueblecillo adaptado a las necesidades del un usuario con  requerimientos o exigencias que van poco más allá de sortear ciertos achaques.

Esto es,  en fin -a falta de alguna capa de linaza o barniz teñido- un pequeño remedio para las molestias que implican esas  actividades más reposadas  que tantas satisfacciones procuran  al hortelano; un escritorio versátil con aires de pupitre escolar compuesto  a la medida, apoyo del lector y del agronauta escribiente, mesa auxiliar para la comida en soledad, cajón de sastre…

img_20161106_134930626.jpg

Comoquiera que la faena no está resuelta puede parecer  ineludible dar cuenta más adelante  de los acabados y adaptaciones que pudieran hacerse, sin perjuicio de que quizá permanezca hasta el fin de sus días de esta inmaculada manera.

Salud.

 

 

 

 

 

 

 

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

AL TUNTUM.

A resultas de la actividad veraniega,  después de la cosecha mollar, recorre el hortelano los bancales, a sabiendas de que pueden reservarle aún pequeños gozos, otros aromas no necesariamente agradables de plantas auxiliares, quizá algunos alimentos.

En apenas una hora da una vuelta  para  empaparse de la nueva estación, seguir a la intemperie.

Las capuchinas se dispersan  bajo la hojarasca seca de las tomateras -al ritmo de las lluvias-  en la cabecera del bancal.

wp-image-1771749814jpg.jpg

En tierras donde proliferan  las adventicias los acolchados suelen ser contraproducentes si no se está muy pendiente de que no se hagan estas demasiado grandes.  Las lechugas  ganan la partida a las demás hierbas porque en unos días estarán  ya para cosechar.

wp-image-391565553jpg.jpg

Algunos  de los pimientos finos y alargados, que algunos amigos  sugieren que nombre cornicabra, quizá cuelguen en la terraza, en la confianza de que no se pudran.  La cebolla al pie de la planta  que muestra  la imagen inferior  no ha ganado a estas alturas buen tamaño y debería evolucionar, bien arropada, hacia cebolleta.

Al retirar las plantas secas, juncias y cardos marianos, han aparecido los puerros que sembrara en el verano y que daba por perdidos; no más gruesos aún que un lapicero. Sólo cabe aporcar y esperar.

wp-image-2080999516jpg.jpg

No es relevante la ruina de las plantas si los frutos acaban de madurar y van cogiendo color.

Algunas variedades en tanto no hiele siguen floreciendo y los frutos que fueran cuajando al final del verano  están ya en vías de recolección.

Sorprende  las  planta  de tomate gallego intentando sacar adelante una segunda tanda en el  final del ciclo ya olvidado.

wp-image-715510611jpg.jpg

El tomate, lo sabemos por experiencia,  es un fruto climatérico, capaz de madurar después de ser cosechado cuando ha superado cierto punto de desarrollo; no es el caso de los pimientos que permanecen el las bandejas de la cocina tal cual,  ablandándose, verdes o pintones.   Algunas piezas de malacara abren sus carnes a causa de las lluvias de estos días, pero otra buena cantidad aún irá completando este proceso lento de maduración  en casa.

wp-image-20943678jpg.jpg

Esta es la primera imagen que puede ofrecerse de las patatas azules. Se sembraron al buen tuntún, pero pueden hacerse aportes de materia orgánica o de purín de consuelda para mejorar el rendimiento y soslayar  cierta ingenuidad que revela el hortelano sobre el tema. El aspecto que muestran las plantas no parece que pueda inquietar, por ahora.  Quizá llegue a cuajar  una cosecha  mínima  de tubérculos de esta variedad de ciclo corto, que gusta de los días con algo menos de luz.  Una prueba invernal.   wp-image-382776048jpg.jpg

Es la horticultura orgánica a pequeña escala una actividad benigna. Sembrar, cuidar y recolectar frutos y plantas al pie de casa es cultura. Algo ha sido construido y no es casual.

El plantón de consuelda estará algún tiempo en el contenedor hasta que se le reserve un lugar en el huerto.

No puede demorarse más este post. Se precipitan los acontecimientos meteorológicos  y el huerto es ya otra cosa.

Salud.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

ARDORES BERCIANOS.

Esta primavera compré seis plantones de pimiento del Bierzo y los puse en un bancal entre dos cuerdas de tomateras.  Dos variedades más cumplen aún con las discretas expectativas generadas en la huerta respecto de los pimientos, esto es: italiano y  largo de colgar.  Llegado el final del verano y sobreponiéndome a cierta impaciencia he podido empezar recoger suficientes piezas para asar un par de bandejas, por el momento.

 

No sé muchas cosas  sobre hortalizas y menos sobre pimientos y alojo en estas páginas lo que me pasa cuando cultivo de modo que insisto –como no podría ser de otra manera- en  incorporar de forma esporádica las tribulaciones resultantes de comer lo que cosecho.

img_20160914_172355798

Pimiento largo de colgar aún verde.

Me gusta recordar que las notas que aquí se vuelcan  no tienen vocación científica ni magistral y adquieren cierto crédito, quizás, porque se apoyan en las observaciones de lo que se produce en el huerto familiar y por un cierto orden a la hora de presentar, como en este caso,  los elementos descriptores ya establecidos  por los que saben  como en el caso de esta baya hueca llena de poco más que aire.

Ya lo conocemos, lleva por este lado del Atlántico unos cuantos cientos de años muy bien adaptado.  El pimiento es una cápsula (κάψουλα), constituida por pericarpios  gruesos más o menos jugosos y un tejido placentario blanco en el que se fijan unas semillas muy latosas cuando de cocina. Y un rabito.

Sabemos que la deslocalización de un ecotipo determinado puede incidir en la conformación de las bayas de la solanácea  y, claro está,  en  la producción.  Tengo que dar cuenta de los resultados, en esta primera tentativa con la variedad berciana, a partir unos  pocos ejemplares.

Las plantas del llamado pimiento del Bierzo han dado  frutos de paredes no muy gruesas, con la piel tersa y brillante, con algunas  hendiduras y ligeramente aplanados. No se muestra cicatriz estilar. El color, una vez maduro, es intensamente rojo.

wp-image-943624190jpg.jpg

Es este pimiento  de aspecto  triangular y pueden describirse hasta tres lóculos (costillas, septos…si hablamos con precisión botánica…) a lo largo de doce los cms, del fruto (poco más o menos) y no más de seis de ancho en la parte más cercana al pedículo.

En la parte interior más ancha está la placenta con las semillas (pocas y se agradece) formando un corazón no muy grande.  El espesor medio de la carne del pimiento es de 5 mm y puede llegar a pesar más de 160 g.

En esta ocasión he recogido frutos en dos niveles. No muchos pero muy limpios, sanos y  sin rastro de quemaduras, ataques de insectos o podredumbres.

img_20160916_110721584

La  somera descripción de este pimiento se completa haciendo referencia a la punta redondeada; en algunos ejemplares surgen  ápices.

No es pimiento dulce y toma camino, según los frutos, hacia un sabor moderadamente picante, pero todos siempre con un gusto carnoso e intenso.

Se rebaja esa leve inquietud, que siempre aflige cuando los resultados  del cultivo no son buenos, en el momento en que echo en el cesto de castaño unos pimientos de buen tamaño -para los estándares que he podido recabar- maduros, rojos pero también pintones.

img_20160921_161348580

Pongo algunas  bayas  en la bandeja del horno eléctrico y dejo que a poco más de ciento cincuenta grados comiencen a transformarse. No estoy en el mejor lugar para encender lumbre.

img_20160921_161240519-1

Pican  más, por experiencia,  de derecha a izquierda .

La cocina es tiempo y para asar unos pimientos del Bierzo no voy a hacer una excepción.

Se inflan los pimientos con el calor del horno, se tuesta la piel; no hay más que dejarlos enfriar en la misma bandeja tapados con un paño.  Ya tengo cena.

Se deja quitar la piel el primero de los  frutos cocinados de forma tan  limpia…, muestra la chicha una textura tan delicada y suave…  Ni siquiera los voy a mixtificar esta vez con aceite.

Tiene al paso por el paladar y hasta la garganta un intenso sabor, desconocido hasta ahora para mí, como si de un fruto exótico se tratara. No se parece en nada a los ralos e insípidos pimientos, sea cual fuere el tipo,  de la agricultura convencional, de mayor tamaño y paredes más gruesas. Es esta una verdad revelada por la naturaleza de un huerto orgánico.

Cuando parece que el suceso llega a su fin vuelven a conjurarse los matices de humo y tierra en el encuentro del cielo de la boca  y la nariz,  como si  viniera mansamente acariciando toda la boca hasta la garganta.

Pronto desaparece del plato el primer ejemplar y abordo el segundo con algunos aditamentos.  Pan, aceite de oliva… Un buen trozo para no distraerse del proceso.  Son apenas tres segundos los que hacen falta para que las papilas  reparen en el calor que se reparte acelerado  por toda la boca. Estos pimientos del Bierzo han estado a punto de abrasarme la boca.

En alguna ocasión creo haber probado la carpetovetónica  guindilla encurtida, alguna especialidad  mejicana o aquellos que introdujeran, según cuentan algunos, los monjes del convento de San Francisco de Herbón.  Pero no tolero bien el picante;  lo paso mal porque, aunque algunos expertos catadores inciden en que  el picante puede estimular la generación de endorfinas  en el cuerpo humano, después de  la quemazón, la aceleración del ritmo cardíaco y la sudoración que suceden a la ingesta ya no se puede paladear otra cosa.

La usanza más frecuente del chile o guindilla en lahuertadelosrobles es de uso tópico,  externo, y sólo aplicable a las plantas como repelente de insectos, macerado con tabaco, ajo y cebolla.  Aprovecho la capsaicina presente en los ajíes  como repelente.

Pero han merecido la pena estas pungencias. Empiezo a bosquejar las posibilidades que se abren con este ramal de los ajíes; hay variedades muy apetecibles, aunque por tandas inquietantes, y comienzo a confiar en que les voy tomando la medida.

Hay que tener en cuenta, en este orden de cosas,  que algunas variedades de pimientos pueden presentar variaciones importantes en los valores de picante medidos en función de las condiciones de insolación o estrés ambiental de  los frutos escogidos.

Hay una extensa literatura popular relativa al sabor picante de los pimientos. Para poder diferenciar las variedades que pican de las que no refieren algunos que tendremos que fijarnos, antes de cocinarlos, en el color y la forma;  los más puntiagudos y de color mate son los que tienen más posibilidades de ser picantes.

Otros abogan por considerar el número de lóculos como guía para profetizar el sabor.   De modo que los ejemplares con 2 o 3 septos picarían y los que se conforman con entre 3  y 5 serían dulces.

Creo recordar haber escuchado o leído, por ejemplo para el pimiento de Padrón, que son las primeras flores las que producen frutos picantes resultado, quizás, de haber estado muy  expuestos al sol. Pero otros hortelanos inciden en la relación del sabor picante con los riegos… o en las dos causas a la par.

Me temo que el factor humano es en el caso que me ocupa poco fiable para conocer la cantidad de capsaicinoides que puede producir cada cultivar y la introducción del viverismo puede hacer reconsiderar todos estos apuntes. ¿Podríamos fiarnos, entonces, de las referencias pseudo-científicas o aquellas teorías legadas por los relatos de los agricultores o los intentos fruto de la experiencia, de  expertos foreros que desarrollan algunas aplicaciones?   No hay nada como saber que se trae uno entre manos.  O lo que es lo mismo: estar al tanto de las características consolidadas de las  variedades que cada uno cultiva, documentarse con seriedad, y practicar, improbables lectores, cultivar.

pimientos-bierzo-cerespain

Foto: Cerespain

Es razonable que la cantidad de capsaicina presente en los pimientos de marras tenga que ver fundamentalmente con la exposición al sol, con los riegos y menos con formas y colores, aunque sospecho que cuanto más maduros más tendencia tienen a picar. Bo lo puedo asegurar.

Es por eso que algunos horticultores que conocen su huerto y su cultivar, muy experimentados, pueden jugar a escoger los frutos, con menor índice de error.  El único procedimiento para conocer con fiabilidad el sabor picante de los frutos, a decir de los científicos, pasa por realizar cromatografías en el laboratorio.

En la primera tanda  de asados pagué el peaje de la desinformación jugando con formas, propensiones y colores.

Con renovado pragmatismo  he adoptado la técnica de probar selectiva e individualmente todos y cada uno de los frutos. No hace falta morder o rajar los frutos ni mucho menos cocinarlos. Basta con sacar una pequeñísima lasca con el cuchillo y catarlo para verificar si alguno de los  pimientos que se traiga uno entre manos tiene sabor picante.

He localizado en La Red ,  por lo que se refiere al pimiento del Bierzo, información comercial relacionada mayoritariamente con el  procesado y  la promoción,  y casi exclusivamente páginas dedicadas al pimiento asado e interesadas en la  homogeneidad y  en torno a una denominación de origen,  a ponderar sus peculiares características organolépticas.

pimiento-rojo-1200-infobierzo

Foto: Infobierzo.

He podido hacerme una idea más clara del pimiento que he cosechado porque, entre otras cosas, se cultivan y asan por aquellos parajes otros tipos distintos a los que yo me vengo refiriendo es esta entrada.

Hay, no obstante, un aspecto relacionado con sus características que quisiera recordar para poder decidir si vuelvo a cultivarlo.  Algunos  medios digitales revelan que esta hortaliza presenta  formas y cualidades  óptimas -después que se ha cocinado- cuando se ha guardado en un almacén al menos diez días tras su recogida.

La  posibilidad de conservar el pimiento después de ser cosechado, sin maltratarlo en la nevera, ofrece una línea de trabajo muy destacada para  campañas excedentarias en las huertas familiares.  Esta cualidad de determinados tipos de pimiento permite además en huertas pequeñas, con pocas plantas,  ir reservando frutos aunque se pongan algo blandos,  hasta que haya suficientes para ser cocinados o embotados si riesgo de perderse.

Publicado en La huerta, Uncategorized | 1 Comentario

TOMATES DE AGUA.

Estamos  algo acostumbrados ya  a escuchar la letanía del tomate feo -rajado o con formas caprichosas- para valorar las excelencias de lo tradicional o natural; pero tengo para mí  que semejante título se ha convertido en un indicio prescindible y a la postre síntoma espurio de calidad y buenos atributos.

2016-07-28-18-56-27

No es habitual que se formen estos gajos tan pronunciados. 

2016-07-28-18-56-33

Inserción del estilo muy irregular en tomate negro de Crimea

Cultivar en orgánico y a la intemperie implica casi indefectiblemente la mutabilidad e irregularidad de los frutos que se obtienen aunque se pretenda incluso mantener la genética de las variedades utilizando bolsas de hilo o papel.  También  las variedades híbridas más estables acusan estas contingencias.

No es nada nuevo ni sorprendente para el huertero que trabaja en orgánico cuando, a mayores, las condiciones ambientales no son las más deseables para muchos cultivos en no importa ahora qué lugares. El monto de las taras, pliegues,  pudriciones, recovecos,  quemaduras y otras deformidades…, sobre todo en lo que afecta al tomate, puede ser muy destacables e implica esencialmente (a quien le importa sobremanera la producción de alimentos saludables para consumo propio) un deficiente o  aprovechamiento de los frutos.

2016-09-21-16-08-56

Suele insistir este hortelano en el desinterés por los huertos estéticos, demasiado condicionados por  la limpieza, el reparto  de los espacios  con tiralíneas, por la fotogenia de las plantas o por la esmerada presentación de las hortalizas ante familiares, amigos o redes sociales.

No obstante cultivo comida y si se pierden muchos frutos -o partes de los mismos- por malas prácticas, flaco favor le hago a la despensa.  Las tareas culturales son esenciales para que no haya mermas y están, ineludiblemente, vinculadas al  tiempo que se dedica a fiscalizar todos y cada uno de los factores que inciden en un crecimiento saludable de las plantas  y  a la producción de frutos  meridianamente aptos para el consumo.   Cada cultivo, cada hortaliza es un desafío y si un hortelano conoce bien media docena de especies raya la excelencia.

weston-pepper1930

Weston. Pepper 1930

 

 

No cultivo variedades de tomate específicas para conservar si no van destinadas, además, a satisfacer el gusto más indiscreto e indagador del hortelano novato que les habla.  De modo que los excedentes, si no ofrecen olores indeseados o están muy pasados,   las piezas “tocadas”, aquellas quemadas o afeadas por una deficiencia de nutrientes  son la materia prima,  primero, de gazpachos, salmorejos,  salsas, confituras  y conservas derivadas.

En efecto, estas variedades locales que yo empiezo a llamar “de agua” no son las más adecuadas para procesar y conservar porque pierden casi dos terceras partes de su volumen al cocinarse por evaporación. Quiero creer que esta reducción confiere al producto final unos matices y peculiaridades organolépticas que no se encuentran en la uniformidad de sabores de los tomates para conservar.  No cultivo para hacer conservas, pero gran parte de los frutos acaban en un bote de cristal. Hay, por fortuna,  recorrido más allá de la ensalada y, por supuesto siempre cuentocon algunas variedades que resisten muy bien en el periodo postcosecha, sin degradarse pronto.

Aprovechamiento: de eso se trata. Y si los frutos están muy “desmejorados” cuando se cosechan  hay cosas que se pueden mejorar al margen, en efecto, de los destrozos que produce la intemperie. No es habitual -hay que decirlo todo- que descarte piezas enteras por la pequeña galería de una oruga.  Se recorta hasta sanear y a la cazuela.

Aun conociendo las causas que apuntan los expertos para que se abran los tomates es muy complicado controlar -cuando hablamos de más de media docena de plantas- todos y cada uno de los factores que inciden en un  proceso siempre indeseado.   El “viverismo” es otra cosa.

Un riego mal dado, pero también  los cambios de temperatura  o el exceso de nitrógeno en el suelo, desequilibrios hormonales,  el tamaño de la variedad, sobre-exposición al sol… son algunas de las causas del problema. Es muy recomendable no inundar el cultivo una vez que ha cuajado el fruto, precisamente cuando hace más calor, porque se carga de agua y crece muy rápidamente hasta romper la piel -normalmente muy fina- de estas variedades tradicionales que me entretienen.  (Este verano no ha sido, por cierto, el agua de lluvia en motivo del rajado)   Se trata de que las plantas pasen un poco de sed y no cojan tanta agua una vez “consolidados”  los frutos. El proceso es similar al que se produce cuando se abren grietas  al escaldar los tomates  para quitar la piel con comodidad.

2016-09-21-16-44-00

Un tomate rosa acaba de estallar.

Aún así esta observación -a la restricción del agua me refiero-  es válida para tomateras de crecimiento determinado que producen una tanda de frutos y termina el ciclo, pero  no en el caso de variedades de tipo indeterminado. Las plantas de esta última categoría -necesariamente relevante en lahuertadelorobles–   no paran de dar frutos en tanto sean propicias  las condiciones ambientales, de modo que no se puede olvidar el flujo adecuado y constante del líquido elemento haciendo los ajustes oportunos.

Me inquieta aún el prurito de mantener la tierra muy húmeda, cuando las temperaturas estivales son más rigurosas, para evitar que la planta pierda  lozanía y no se sequen muchas ramas.  Es bien conocido que las plantas reaccionan enrollando las hojas, algunas guías se pierden y salta la alarma. Craso error.  Son el equilibrio, la mesura,  la observación,  la dedicación y la elección de las variedades más adecuadas  y siempre que se  dedique  tiempo a las programaciones,  algunos de  los patrones pertinentes para mejorar la salud de las plantas y contribuir a una  fructificación más proporcional y consecuente.  El tiempo…

img_2337

Tomate negro francés deslucido por el moteado grisáceo. 

Otro factor esclarecedor del fenómeno que hoy me ocupa  es la humedad que procede ,al final del verano, de las mareas de cauces y masas de agua cercanos al huerto  (no olvido la altitud) y que se condensa por la noche sobre la fronda.  Esa humedad puede incidir en la descomposición de los tomates por la aparición de hongos.   Muchas mañanas el  hortelano que cultiva en esta populosa vega se empapa rebuscando entre la hojarasca las piezas mejor camufladas.

Durante el pico de producción empiezo, ya desde hace algún tiempo, a recolectar cuando asoman en los frutos los colores que preceden a los de la maduración plena: anaranjados, rosados y, en función del tipo de tomate,  verde, azulado. Pintones, vamos.  Pero también puede hacerse al tacto. (No creo que el sutil adelanto de parte de la cosecha incida de forma decisiva en el sabor final)  Es fácil conocer el punto de maduración de un tomate palpando y apretando, con temple, cada uno de los frutos y comprobar si van entrando en sazón.  No son los estragos que se producen  en la coloración al final del verano, la pérdida de brillo,  lo que más preocupa (los tomates tienden a ponerse pardos o grises). Luego, si hay espacio en casa van madurando de forma más controlada.

En estos días de elaboración casi diaria de conservas, de largas tardes procesando hortalizas de tan delicadas y jugosas  carnes, acaba apareciendo en la cocina un gran recipiente con los recortes y partes más feas de los frutos: quemaduras,  podredumbres en ciernes, galerías…  Por lo demás  si la inserción del pedúnculo es grande o la cicatriz del estilo se resuelve  como una suerte de cárcavas y hoyas que hay que eliminar, el desperdicio puede ser importante.  2016-09-21-16-54-20

Una vez en la cocina los tomates inocentemente agrietados  pueden llegar a ser al completo  carne de compostera.   Es en  la grieta suberizada, sobre todo en variedades locales o autóctonas, donde empieza la ruina.  Es muy probable que un año con otro casi un tercio de lo que produce un huerto familiar sea desechado, pero éste no sale en la foto.

2016-09-21-16-31-37-1

Este tomate rosa que algunos llamarían “de toda la vida” muestra, en efecto, un aspecto muy jugoso,  pero puede observarse con claridad el tamaño de la inserción del pedúnculo y las grietas cicatrizadas. La inmediata columna placentar  muy endurecida tampoco se  puede aprovechar. 

 

Es conocido que las variedades con frutos de  mediano  o pequeño tamaño tienen menor atracción para los insectos pero también  menor predisposición a estos defectos de que hablamos y suelen comportarse de forma muy generosa. Suelo incluir entre las propuestas de cada año algún híbrido de piel dura y carne más compacta, de gusto más plano pero de mayor capacidad para durar tras la cosecha y sin más taras que las variaciones normales de tamaño y coloración.

Quería, al comenzar esta entrada, presentar la ficha técnica del tomate rosa de Guijuelo, hortaliza donde las haya sabrosa,  suculenta, delicada, sangrante, jugosa cuando está en sazón.   Pero me temo que he planteado un exordio más extenso de lo que es habitual  y quizás, pudiera desviar la atención, llegado ese momento, sobre la materia aquí planteada.

Dejaremos para otro momento la presentación de esta sorprendente y muy productiva variedad.

img_20160913_114319096

Ya van quedando pocos…

Salud.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

DE HERBAZALES, HORTALIZAS Y CARTONES.

Verán los lectores que voy recogiendo ya el huerto de solanáceas. Retiro los ramajes que se han envalentonado con las temperaturas menos rigurosas y el descuido en los riegos. Aunque la mayor parte de las plantas están secas muestran algunas aún pequeños frutos globulares, solitarios y desangelados de difícil aprovechamiento.

img_20160913_110611100

Una vez retiradas las plantas y el cañamazo puedo abordar el desherbado de los bancales. Las adventicias han vuelto a colonizar el huerto, como es habitual, y sólo cabe eliminarlas con la hoz,  rodilla en tierra, manualmente y más adelante con las cavas, retirar sin descuidos toda la materia vegetal subterránea identificable que sea posible  y poder volver a sembrar.

img_20160913_110739026

Una cobertura de cartón inhibe durante algún tiempo la germinación de plantas menos insidiosas y  dificulta el rebrote de las que se han segado.  Si vuelven a subir las temperaturas  este otoño las hierbas se cuecen, se pudren bajo plásticos o lonas.  En otros casos espero que la tierra se seque un poco y vuelvo a sacar de raíz juncias, cañizo y correhuelas.  Este trío invasor está dotado  de sistemas de reproducción  infalibles, vigorosos y puebla amplias zonas del huerto. Rizomas, semillas… No sirve tirar  de las hierbas o escabuchar superficialmente los cultivos. En estos espacios poblados de vegetación de ribera resulta especialmente complicado siquiera mantener limpios los bancales.

Especialmente despiadado es el carrizo,  una planta perenne, con un rizoma rastrero de hasta un dedo anular de grosor y cubierto con vainas coriáceas semejantes a escamas; conformando entrenudos tiene la  capacidad de  crecer en superficie en busca de  agua y si además se le facilita el paso ahuecando el suelo…

 

De modo  que, una vez asumida la complejidad se su manejo, empleo cualquier método que contribuya de forma económica y limpia a despejar no solo el terreno cultivable para poder sembrar, pero también pasillos y zonas de servicio.  Es ésta una verdadera escuela de control de adventicias.

wp-image-1306963436jpg.jpg

Se va llenando el carrete digital con fotos de este periodo  transitorio, pero apenas llegaré una vez más, como se puede comprobar, a poner una nota al pie e ilustrar algunos de los sucesos o dar cuenta de la cosecha al margen de los tomates.

Algunas plantas, como los calabacines redondos, remontan y es muy probable que lleguen otros pocos ejemplares a la cazuela después de todo un verano en blanco.

wp-image-1475439929jpg.jpg

Los pimientos del Bierzo  –mas cortos y carnosos que los italianos– han tenido dificultades porque los coloqué,  como ya comenté en anteriores entradas, a la sombra de tomateras de crecimiento indeterminado.  A estas alturas del año me encuentro con plantas de pimiento poco robustas y ahiladas, pero también con frutos sin quemaduras. Al menos docena y media de pimientos entre las que se incluye algún buen ejemplar para reproducir.

wp-image-943624190jpg.jpg

Es fundamental que los plantones de berenjena se desatollen en sus primeros estadios de manera rápida y vigorosa con temperatura adecuada y buenos alimentos.  Muy retrasadas han marchado estas hortalizas esta temporada. Apenas una una docena de berenjenas blancas ha sido suficiente, al menos,  para probar su delicado sabor.  No parece probable que puedan llegar a ningún lado las flores que aparecen al final del verano.

wp-image-251263049jpg.jpg

Por el contrario los pimientos cornicabra seguirán siendo hasta que empiecen las heladas carne de mermelada.  Esta variedad que suele dejarse para secar  (las condiciones climáticas o la falta del lugar adecuado no permiten estas prácticas en algunas ciudades) y se emplea como base de muchas salsas o guisos patrios, tienen una piel indeterminada y muy poca carne pero tan fina y sabrosa que puede emplearse perfectamente para confituras. Una cebolla, medio kilo de estos pimientos rehogados lenta, muy lentamente, azúcar y aderezados por ejemplo con pimienta y cardamomo, son suficientes junto con un pedazo e queso,  para desagraviar de la pelea con la hierba al humilde hortelano cualquier tarde de invierno.

 

img_20160914_172355798

Días templados para poner los semilleros al sol: cebollas gigantes, acelgas arco iris…

img_20160914_174854714

Salud.

 

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

TOMATE MALA CARA EN MADRID.

 

Siempre ha hecho calor en Madrid,  mucho calor en julio y agosto,  pero no es óbice para que puedan salir adelante, por el momento,  algunas variedades de tomate  y con resultados más que aceptables. Se puede cultivar tomate malacara en la periferia sur madrileña..

Las plantas se agostan a ojos vista. Es el sudor, al rato, el protagonista de las primeras secuencias en el huerto , cuando además se tira desde el principio de hoz para despejar pasos y cultivos. Pero tampoco se dan las condiciones -sometido por la canícula y preso de la molicie- para dar la cara en la red.

IMG_20160818_184435514

Las plantas al límite por las altas temperaturas.

Estimulado, no obstante, por probar una nueva máquina fotográfica sigo dando cuenta de las variedades de tomate sembradas este año.  Unas pinceladas hay que ofrecer, al menos, procedentes de las observaciones sobre el terreno y sujeto como estoy  al compromiso adquirido en entradas precedentes.

Me pregunta un vecino sobre la procedencia de unos “albaricoques” que llevo en la cesta.  – ¿Dónde tienes el árbol?  Qué curioso aspecto ofrecen las bayas de un rojo mate, es cierto, con esa textura cerosa, pero no es fruta de hueso sino tomate.

IMG_20160815_185611881

Terminan de formarse aquellos  mala cara de los que ya hablara esta primavera con la perspectiva de que pudiera reproducirlos y estimulado por el interés de una “tomatista” argentina. Son cuatro pies, al fin,  que se manifiestan vegetativamente con un porte muy abierto y con poco ramaje. Muy agradecida, se deja querer la planta sin apenas más trabajo que limpiar algunas hojas secas y tutorar con acierto. Está más que contrastado que los insectos  los prefieren grandes y bellos  y estos más feotes salen prácticamente indemnes del huerto. Me refiero a los tomates,  claro. Siempre es de agradecer la relajación de prácticas encaminadas a alejar  la pequeña fauna.

El cultivo  de esta variedad no se debe exclusivamente al interés por recuperar semilla o a la pretensión de exhibir impúdicamente  una singularidad local. Más bien representa  una apuesta substancial, pragmática, encaminada a  disponer de tomates de temporada, frescos, para el auto-consumo familiar durante más tiempo.

El tomate mala cara no está listo a mediados de agosto, no madura de forma escalonada sino de forma intensiva al final del ciclo.  Es conveniente recordar que estos tomates, de  morfología tan alejada de otros comerciales, deben cosecharse antes de que lleguen a madurar para contribuir a la conservación pos-cosecha. Es, por tanto, una variedad tradicional cultivada en las comarcas de origen (Segarra,  Lleida) para colgar, muy apropiada para guardar y a ello contribuye,  además de la firmeza del fruto o las características de los sólidos solubles,  el  nivel de acidez  (en torno al 4.9 de ph) que va aumentando con la maduración. Ya sabemos que el nivel de ph es un factor esencial para inhibir la presencia de los hongos que degradan tanto frutos crudos como conservas.

IMG_20160813_111305775

Compadreando con la verdolaga.

Supongo  que es el intenso calor lo que  me permite recoger unas cuantas bayas, como adelanto de una previsible y gratificante cosecha al final del verano cuando apenas queden otros. Ahora puedo  mostrarlos  en la idea de poder catalogar el tipo con más rigor un poco más adelante.

No voy a insistir en los valores y niveles de licopeno  (más alto dicho sea de paso que en otros tipos más rojos),  o  el gusto que podremos ir valorando a resultas de frotar y restregar sobre el pan tostado algunos frutos, como mandan los cánones para el pan con tomate alguna mañana del otoño.

IMG_20160815_190040757

En  la sección longitudinal puede apreciarse el grosor del mesocarpo   en detrimento proporcional del  endocarpo interior. La pulpa no es muy firme y se deshace fácilmente.

Recuerdo que algunos tomates se mantuvieron firmes la primera vez que los sembré, olvidados en un plato,  hasta bien entrado el mes de noviembre. Pero eran otros tiempos y otras tierras. Veremos cómo se comportan por estos eriales.

El nuevo encargo que me hace el huerto supone una apuesta por conservar tomates sin procesar en un entorno poco propicio para estas costumbres de pueblo.

Salud.

 

 

.

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios