Limitación del alcaucil.

Es momento de hacer evaluación de los daños producidos por la tormenta Filomena en el huerto de invierno.

El cultivar de alcaucil no ha salido bien parado.
Las alcachoferas se han resentido por el peso de treinta y cinco cms de nieve pero, sobre todo, por la persistencia de temperaturas bajo cero durante varios días. El frío extremo ocasiona muerte celular y pudrición de los tejidos de las plantas.

Aún así, la nieve puede resultar promisoria en algunos casos. Veremos algunos ejemplos en otro momento.

Es ineludible retirar todas las hojas dañadas, asear y despejar los brotes, hacer recuento de los supervivientes.

Bajo la capa de nieve la temperatura se ha mantenido en el umbral preciso para que sobrevivan casi todos los tallos del año pasado arropados por los jóvenes.

El cultivar de tres años entraba en la fase de pleno rendimiento y ya habían proliferado desde el final del verano un buen número de hijuelos. Se han perdido casi todos a partir de la pudrición del tramo de inserción en la tierra, a resultas del exceso de humedad en el suelo.

A pesar de las incidencias, en el caso que me ocupa, se puede apreciar en las imágenes la supervivencia de buena parte de las plantas y rebrotarán si las condiciones meteorológicas en lo que queda de invierno les son propicias. Es muy probable que remonten, a sabiendas de que la planta no florecerá con normalidad.

Todo tiene aprovechamiento y las carretillas de hojas retiradas van a entrar de nuevo en la red alimentaria del suelo.

Los insectos encontraron refugio bajo las hojas y ahora, al retirarlas, corren a buscar nuevos acomodos. La acumulación de hojas tronchadas y pencas quebradas, sobre el caballón ha sido colonizada por hongos.

En apenas dos días la materia orgánica comienza a desprender calor. Sorprende, al coger unos puñados para rellenar la compostera, la tibieza de las hojas muy ricas en agua en vías de descomposición.

La degradación implica pérdida de una parte de energía en forma de calor y no va a ser desaprovechada por los microorganismos.

Los detritus que no sean capaces de procesar los hongos y macro-organismos quedan a disposición de las bacterias y protozoos; es la base de su alimentación.

Sólo queda hacer una entrecava pinchando con la orca para airear el suelo, permitir que entre el agua y aporcar los tallos que han quedado más expuestos.

Salud.

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