NUEVAS PLANTAS DE PATATA DULCE.

“Naturaleza es lo que sabemos- 
Y todavía no somos capaces de decir- “

E. Dickinson. Poemas.

Sirva esta nota ilustrada para hacer de nuevo una llamada de atención sobre el cultivo del boniato.

No entiendo algunas cenas de invierno sin boniato asado (O batata, términos, por cierto sinónimos perfectos, como mazorca y pañocha). Esta raíz gruesa tiene una post-cosecha prolongada, si se guarda de forma correcta, y puede consumirse en perfecto estado durante meses. No hay que insistir en sus cualidades nutritivas o en la relevancia que tiene desde el punto de vista culinario para varias generaciones.

No ha sido hasta ahora un cultivo preferente en la almunia. Pero esta temporada esa tendencia puede cambiar.

Ya sea por las dificultades para encontrar plantones en los viveros, las dudas sobre el origen seguro de las piezas que pudieran emplearse para la reproducción vegetativa, el posible tratamiento con inhibidores en la comercialización o la conservación de aquellos, sólo han progresado pies sueltos de largos tallos, como enredaderas y he cosechado un par de cubos.

Como para otras plantas y tareas culturales me permito incidir de nuevo en la idea de oportunidad, en la precisión por lo que concierne a la toma de decisiones, en tiempo y forma, para obtener en este caso un número procecente de plantones.

Soy consciente ya de que los boniatos no plantean muchas restricciones de tipo estacional para brotar y proliferar. (Las patatas en este sentido son más exigentes. Observo variables en la naturaleza de las latencias). He podido inferir trabajando con las distintas técnicas de reproducción, por el procecer de esta convolvulacea, que es entre el final del invierno y la primavera el período más faborable para la obtención de nuevas plantas, por la posibilidad de ofrecerles luz y calor sin costes evidentes y se realiza avanzando hacia un clima más favorable para el desarrollo en campo de la planta.

En ocasiones, cuando encuentro variedades con buen aspecto, de origen orgánico, he comprado piezas pequeñas y las he sembrado de forma directa como en el caso de las patatas, procurando dejar por debajo del nivel de siembra un buen tramo de suelo agregado, suelto. No se deben enterrar demasiado.

Si las raíces que van engrosando y penetrando en busca de nutrientes se encuentran con suela de labor o terreno compactado, tienden a deformarse y se ve comprometido el rendimiento o, cuanto menos, puede entorpecer después su manejo culinario o la homogeneidad de las piezas.

De ser éste el procedimiento habitual de siembra no resulta, precisamente, muy económico.

Sabido esto, de cada pieza de boniato se pueden obtener, buscado una mayor eficiencia, varias plantas para sembrar.

Es así que, en éste pasado mes de abril, los tubérculos se han manifestado mas activos en presencia de luz, agua y calor o enterrados someramente en sustratos adecuados. Ya se pudrieron algunos que preparé en el invernadero durante el mes de marzo.

Hay un buen rosario de técnicas de propagación. Entre ellas por medio de esquejes que, con seguridad, se emplean para obtener grandes cantidades de planta y prolongar las campañas.

Por el momento los pongo en un bote de cristal mediado de agua para poder vigilar el proceso, que no haya podredumbre y procurando que no sea el ápice que estuvo enganchado a la raíz madre el que quede sumergido.

En unas semanas los brotes verdes y las raíces son mas o menos visibles y en agunos casos generosos.

Sólo queda observar e ir regulando el nivel de agua para que no se vea resentida la humedad necesaria, hasta que los tallos adquieren un tamaño de entre siete y dieciocho cm, por dar una reverencia que me peta. Los nutrientes necesarios para el buen fin del proceso están garantizados.

De modo que es sencillo en una segunda fase desgajar, dividir el boniato en trozos con brotes y raíces llevando en el empeño, al menos, un tallo integro y plantar en un contenedor adecuado con buen sustrato.

Si llevo estos “proyectos” de plantón directamente al campo no puedo la garantizar la humedad continua o los cuidados necesarios para que generen nuevas raíces y progresen. Los tiempos de siembra en la Meseta Norte son claros y éste procedimiento permite tener las plantas creciendo y al resguardo de posibles heladas, como hago con solanáceas. Suelo encarar las siembras y plantaciones bien finalizando el mes de mayo, en que es previsible que haya subido la temperatura del suelo.

Pronto llega el tiempo de entregar los plantones y nuevas semillas a la tierra. Salud.

Créditos: Atención al “patatús”

https://m.youtube.com/watch?feature=youtu.be&v=Zfy_3TFFdKE

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