DESBARAJUSTE.

Las tardes siguen acostándose, pero no afloja el calor. Un desbarajuste. He iniciado las tareas de siembra de las brassicas mas comunes, a expensas de reforzar la fertilización y mejorar la estructura del suelo con una cobertura orgánica y abono. El huerto de otoño-invierno arranca en verano, pero tb todo el rosario de medidas encamidadas a prevenir y controlar la presencia de vasates. La inacción, el diagnóstico tardío, los hongos que de desarrollaron en el invernadero por en inadecuado empleo de sustratos contaminados…

Algunas plantas no han resistido, sin tratamientos preventivos ni curativos, el avance inexorable de la plaga.

El proceso que tiene que ver con la documentación, asimilación, reacción y vivencia de los sucesos relacionados con plagas, se ha resuelto una vez de forma desconcertante.

Las sensaciones en el aprendizaje son contradictorias: de la desolación a la convicción de que no hay que descuidar en ningún momento las tareas culturales relacionadas con el control integrado, afianzando la experiencia propia.

Todos los tomates tempranos completaron sus fases al límite de sus posibilidades. Algún ejemplar quedó más libre de la voracidad de la plaga. Pero una vez asolado el cultivo en algunos frentes, los ácaros saltaron a berenjenas y cucurbitaceas. La lluvia y el descenso de las temperaturas detuvo casi en seco la propagación.

Hoy continúan las tareas preventivas, en todos los niveles, destinadas a controlar la brutal proliferación de nematodos que se pueden esperar para la próxima temporada.

Pero los plantones de coles y otras crucíferas han adquirido durante el mes de agosto el tamaño apropiado y pasan al terreno debidamente protegidos de la inclemencias y de otros seres vivos, utilizando una técnica mixta de túnel construido con malla metálica y manta térmica,

tapando unas semanas las pequeñas plantas con cajas,

aplicando barreras individualizadas..

o montando camuflaje con ramas de aromáticas, arbustos del entorno.

Los chaparrones de semanas atrá han sido providenciales.Es probable que en unos días se puedan ir cortando hojas de kale.

He aprovechado la visita a la huerta, antes de ausentarme unos días, para ahuecar un poco el terreno más cercano a las plantas y aporcar.

Tengo idea de que las coles deben crecer y establecer un sistema radicular potente en el final del verano para que, llegado el frío, puedan ir formando cogollo.

Tengo que reponer algunas marras.

No hay que demorar las revisiones individualizadas de las plantas para eliminar,en su caso, las puestas de la mariposa de la col o las aplicaciones preventivas de principios activos repelentes.

Aún así, el rendimiento de las variedades que quedan abiertas y se cosechan hoja a hoja tienen mejores perspectivas de rendimiento y pueden aprovecharse de forma escalonada; salvo error, impericia o desconocimiento del hortelano.

Cosecho calabazos que proceden de frutos dejados sobre el terreno y que han aparecido de forma espontánea. Crucíferas hibridadas que van destinadas al aprovechamiento culinario de la semilla. No hay que despreciar el valor nutritivo, la excelente conservación de las pipas de calabaza.
Y alguna piña de girasol gigante y de la variedad gallega de pipa negra.

Saco un cajón de pimiento de Aranjuez y San Clemente, armenio quizá, lipari… berenjena zaida.

En esta transición astronómica al otoño que viene acompañada del clima que se le presupone, recuperó la huerta más amable. Es la otra primavera, fresca, jugosa, colorida, brillante, impetuosa.

Salud.

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