GESTOS NATURALES: HOJAS DE GIRASOL.

A lo largo del verano hay tiempo para dedicarle unos ratos a los girasoles gigantes de Aragón. Antes de tener que subirse a una escalera.

Son el fruto, los últimos años, del azar y de la necesidad de las plantas de perpetuarse.

El año pasado quedaron en el suelo muchas pipas de girasol que habían sobrevivido a la voracidad de las palomas, las cotorras argentinas y los grajos que se agarran a los bordes de la piña y van dejando una mancha de cáscaras al pie, pero tambien contribuyen a diseminar unas pocas que acaban germinado. Es ya imprescindible cubrir con velo, malla o manta térmica cada parasol y atar bien, con el fin de proteger al menos los más aparentes, de comer unos puñados de pipas o guardar semilla.

Soy consciente de que la pipa de girasol está entre las semillas de plantas hortelanas que, si encuentran las condiciones y el nivel adecuado en el suelo -después del invierno y el laboreo- brotan espontáneas, espléndidas.

Pero lo que me permito esta mañana es “talar” la planta más grande del huerto, de casi tres metros. La cabeza del girasol iba camino de tocar suelo por su peso.

Es posible que esté algo tierna aún pero las pipas recién cogidas, crudas, están jugosas y pocas veces puedo contener el picoteo que me corresponde.

Separo las semillas, troceo y echo los restos al montón de los materiales para compostar (Esta roseta puede comportarse como un interesante precursor en los procesos de humificación, habida cuenta de que muy pronto se cubre de hongos.) Excepto las hojas esta vez que, por su gran tamaño utilizo de forma instintiva para cubrir algunas partes del bancal donde estoy poniendo ya los primeros plantones de brassicas.

Se trata de un refuerzo somero, anecdótico, al acolchado de paja que puede contribuir a reducir la evaporación en torno a las manchas de humedad que deja el goteo. Tiene sentido cuando se hacen plantaciones de girasol de mayor extensión formando cortavientos o buscando dar sombra a determinadas zonas del huerto. Se me ocurre hacer una sutil llamada de atención sobre algunos usos de las plantas con grandes hojas limpias de plagas. Tiro pocas cosas.

Lo que si va a ser interesante es conocer el resultado de la temeridad que supone sembrar en el pleno agosto madrileño.

A la sombra de unos ramos de aromáticas, por ejemplo romero, he instalado plantones de la primera tanda de coles, brócoli, cavolo nero, kale. Resulta cómodo dejar las hojas sobre el terreno.

El un par de días con estos calores las hojas formarán parte del paisaje tostado de la cobertura del bancal.

Salud.

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