INCENTIDUBRES y QUEBRANTOS.

Una cosa es la información,  el saber que ha helado y mucho, …  y otra muy distinta llegar al huerto  y  ver el daño que el hielo ha hecho. 

                        Encarnación en El Huerto 2.0

Intercambio argumentos y comento situaciones con algunos vecinos de la red que trabajan en muy distintos lugares de la Península y en otros países del Subcontinente Americano. 
Queremos plantar de todo, tener de todo. Anhelamos adelantarnos cada año unos días a las diembras y cosechas del año anterior. Nos confabulamos con el cambio climático para cultivar sandias donde, hasta hace bien poco, era impensable.  Nos ponemos con los semilleros para los cultivos de invierno al terminar de colocar los plantones del verano. Plantamos árboles como mandan los cánones. Hay hortelanos que tienen la posibilidad de cultivar en varios lugares a la vez, incluso, con climas bien distintos y es una buena oportunidad para tomar perspectiva.

Comento en algún hilo que siempre hay que mirar por el rabillo del ojo  a lo que hacen los demás en el campo. La tradicion. Pero no hay que perder de vista la hoja de ruta de la tecnología, las certezas de la ciencia agronómica o las experiencias contrastadas en proyectos concretos  y según escuelas.

Los semilleros sembrados en la montaña pueden viajar sin problemas a la meseta y colocarse por ejemplo en un huerto urbano, escolar… Hay huertas  familiares o de autoconsumo en Siberia y en el Sáhara produciendo más y mejor.

Foto: Bengt Andven. En algun lugar de Noruega

Por lo demás, es muy interesante conocer lo que le ocurre a una hortaliza de invierno cuando se suceden los días de temperaturas bajo cero y el suelo está congelado en sus cinco o diez primeros cms y  otros muchos no se superan los ocho. No puedes ni clavar una azadilla. Hielo sobre hielo.

 Se siembran frutales conociendo los riesgos y en la idea, por supuesto, de  que si cuajan se van a obtener unos frutos sin parangón.El hortelano aprende a cogerle el punto a las hortalizas con el tiempo y asume los retos y las pruebas más sugerentes con estas o con los árboles. Siempre hay incidentes, situaciones que se llevan por delante el trabajo y las espectativas de todo un año, o varios.

Es horticultura de montaña, mesetaria. Una buena escuela.
Sabemos que con acolchados, mantas térmicas, invernaderos, etc,  se puede regatear  a la naturaleza, pero en un descuido te “trinca” y se lleva por delante alimentos e ilusiones.

Estos días se lamenta la artífice de El Huerto 2.0  de los estragos de una helada    -no por previsible menos dolorosa- que ha quemado casi toda la flor de los frutales, brotes; las imágenes son sangrantes pero no va a dejar de cultivar su huerta.  Dollus de fatiga, afliccion, trabajo.

Legumbre en Lahuertadelosrobles.

 Témporas y cabañuelas, calendarios zaragozanos, paseos al Santo. A cada uno le gusta su método de predicción metereológica y se fía y lo observa porque se ha hecho siempre.  

Siempre desde el respeto mas sincero me resulta pintoresco, pero no menos descriptivo, entiendo, valerse de referencias religiosas y litúrgicas, astronomicas, mágicas o sobrenaturales para facilitar cálculos o el día de una siembra. 

Otros agricultores humildes  observan los indicios y señales de la naturaleza en su entorno. Los hay más perspicaces, pacientes y seguro que un puñado con más suerte o buen tino. 

Debe saber el hortelano dónde cultiva, los tempos de su entorno, el paso de los vientos dominantes, estar  al tanto de los ciclos circadianos para afinar en los márgenes  de error. Pero sobretodo, en los tiempos modernos, echarle un ojo al último tramo del telediario.

No debiéramos minusvalorar a los hortelanos que siembran y cultivan observando poco más que el suelo de los bancales, cuando disponen de  unos ratos y obtienen respetables cosechas.
Pero incluso a pesar de disponer de una prestigiosa agencia metereológica que nos ofrece con bastante exactitud tendencias, imágenes por satélite, estadísticas, datos y predicciones suficientemente fiables con una semana de antelación, es muy complicado eludir los daños de una tormenta o un frente frío.

Me temo que todas las herramientas nos valen.

Seguimos cometiendo errores, (hablamos poco de ellos) pero lo fundamental siempre es que siempre habrá imponderables.

No puedo por menos que apoyar a Encarnación  comentando estás incidencias y recordardo que  en algunas zonas el huerto vive por la tenacidad de sus operadores, y a pesar de las observaciones  de los gurús o los dioses del ramo.

El hortelano pasa el duelo (dollus: aflicción, pero fatiga, trabajo) en la idea de que el azar o la ley de la naturaleza pueden volver a liarla, sin compasión, pero fortalecido y otorgando a la fatalidad…a los destrozos la importancia justa y  relativa que sólo enseñan las sucesivas campañas en el tajo.

Salud.

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2 respuestas a INCENTIDUBRES y QUEBRANTOS.

  1. Viña Lagar dijo:

    Eso va a ser el “cambio climático” …. Seguro que en la Edad Media esto no pasaba …

    • Paracelso dijo:

      Vaya Ud a saber, con pestes hambrunas…

      Algo está pasando. Si. Hace unos años muchos científicos eran escépticos y argumentaban que no había, datos, perspectiva… Pero eso ha cambiado. Las voces de la comunidad científica son unanimes. Las ciudades van a ser unas interesantes replicas del infierno. Pero a la gente lo que le le mola es el calorcito y el a sol. Tendríamos que ir haciéndonos con un corral más al norte….

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