UNA DERIVA PERIURBANA DE LAHUERTADELOSROBLES. EL TERRENO.

Así dijo Montaigne: “Que la muerte me halle sembrando coles…, y yo tan indiferente a ella como a mi imperfecto jardín”.  Citando la cita de Santiago Beruete
Es siempre estimulante echarse al camino. Una leve inquietud agita al huertero que inaugura un nuevo espacio para seguir  cultivando sus propios alimentos.

En esta ocasión el huertecillo está situado en la periferia de la metrópoli, en unos terrenos que recuperan unas huertas tradicionales que no han sido del todo olvidadas y que se han mantenido   -alternando maíz y cereales- a un paso ya de nuevos barrios…

El conjunto de pequeños huertos está delimitado por una valla perimetral. El agua procede de un pozo que se nutre de un  acuífero, a decir de algún  ciudadano, procedente de la cercana Sierra de Guadarrama.  Se han instalado placas solares que alimentarán la bomba del agua. El reparto del agua en las horas centrales del día de mayor insolación  puede convertirse en un reto. No es muy práctico ni  recomendable regar en las horas centrales del día. Habrá que trabajar con más detenimiento las programaciones de las electroválvulas y los acolchados.

No se ha sembrado en los últimos tres años, de modo que en el caso de que se hubieran empleado abonos de síntesis el trabajo  inicial  y de conversión a eco estaría muy avanzado.

Se entrega un terreno al que se le ha pasado un cultivador y aún no muestra indicios de las adventicias predominantes. Hay, no obstante, en zonas cercanas al pozo algunas ortigas.

Coge el hortelano un puñado de tierra ligeramente humedecida, aprieta la mano y lo disgrega​ con la ayuda del anular. Puede observar ya los primeros indicios de la  estructura del suelo. No va a ser precisamente pesada. Es ésta una tierra más bien arenosa, ocre, que se aclara cuando se seca.  En la zanja de las tuberías se puede apreciar que no hay cambios en el perfil de suelo al menos en los primeros ochenta cms. Parece la huerta un gran banco de arena.

La elección del huerto está condicionada por la distribución de las parcelas en función de los modelos​ que se vayan a emplear. Ante la duda o por desconocimiento algunos protohuerteros pensando en la horticultura eco es un arcano optan por las prácticas​ convencionales.

Existen claras diferencias entre los huertos más cercanos al pozo, probablemente con tierra más trabajada en tiempos como huerta y muy mejoradas, y los que están más alejados, que apenas habrán recibido aportes orgánicos. Hay que intentar  evitar las zonas  más oscuras que puedan, con seguridad, encharcarse en invierno.

Los hortelanos, en general, prefieren los suelos francoarenosos porque se trabajan con comodidad, admiten labores sin que se formen “chuletas”, y se desmoronan con facilidad los terrones; pueden por otro lado encajar mejor las enmiendas orgánicas y con el tiempo transformarse en humus, arcilla, sin riesgo de que se hagan más pesadas. Las plantas encuentran en los terrenos sueltos menos resistencias en la búsqueda  de alimento.

No deja la muestra formar ni un triste churrito. No se va a quedar la arcilla pegada a las botas…No.

Algún vecino se presenta  con un medidor digital del ph y comenta que el terreno está en torno al siete y medio en profundidad; algo más en superficie. A pesar de que no se puede comprobar la fiabilidad del instrumento, muestra una tendencia, indicios de las características del terreno en que se va a empezar a cultivar. No siempre se puede elegir.

Quizá en la verja lateral puedan colgar cucurbitáceas…

El color de la tierra ya da pistas de la composición.  Todo se andará y  a ratos de podrán hacer algunas pruebas caseras que muy probablemente confirmen, por ejemplo, el déficit de materia orgánica -eventualidad que no debe inquietar en estos primeros estadios para este huerto en ciernes- y un apreciable nivel de caliza.  A las plantas no les van a faltar nutrientes a tenor de estas primeras observaciones y  los antecedentes; las raíces van a prosperar con comodidad en un suelo ligero que no ha conocido hortaliza en el pasado más cercano.

Al intentar sacar una carretilla de sierle aparece  algún que otro poblador. No supone ninguna ventaja incorporar  el estiércol disponible a medio compostar, Por muy necesitado que estuviera el suelo, el montón puesto a disposición de los hortelanos por los promotores del proyecto es broza seca.

No es deseable en absoluto sembrar con adventicias foráneas un terreno, en principio limpio, ni infectarlo de huevos, larvas de insectos o gusanos. Ya habrá tiempo para el descontrol con la paulatina ocupación de los demás huertos. Siempre se puede compensar el presunto déficit de minerales con purines, diatomea o ayudar a las raíces en sus tareas con hongos especializados.

Saca la cuerda, mide, clava estacas y varillas metálicas para sujetar los bancales alzados con tableros.

No se va a tardar en colocar una docena de lechugas negras,  otras tantas aceitosas, más de un centenar de pies de cebolla babosa y unas hileras, casi al límite de tiempo, de arvejas.

Ya está trasplantada una mata de orégano y se ha colocado, con poca convicción  sobre la idoneidad del rincón, consuelda. Una fila de tupinambos taparán para el otoño una parte de la valla.

Pronto se oirá al huerto respirar…

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8 respuestas a UNA DERIVA PERIURBANA DE LAHUERTADELOSROBLES. EL TERRENO.

  1. Antón Pirulero dijo:

    Esos “churros” de barro parecían otra cosa a primera vista. Buena textura se ve ahí, y buen color.
    Saludos desde tierras cántabras.

    • Paracelso dijo:

      En efecto las fotos son poco afortunadas.
      Tengo para mi que se podrán sacar buenos alimentos, con menos trabajo.
      Ya quisiera yo enganchar esas tierras en verano…
      y las almerienses en invierno…. Un abrazo virtual.

      • Antón Pirulero dijo:

        Casi comprando cabaña pasiega estamos, al interior, en San Pedro del Romeral, cerca de las Merindades de Burgos. Hay que rehabilitarla. Seguramente te pediré consejo. Pero tiene un montón de prao, bastante soleada, con robles y nacimiento de agua.
        Un abrazo.

      • Paracelso dijo:

        Xoder, compañero. Cuánto me alegro!. Ya me contarás. Sabes que todo lo que esté en mi mano y en mi sesera…

  2. Mavi Arroyo dijo:

    ¡No paras! Siempre de traslado. Demasiado suelto parece para huerta, de momento. Un saludo.

    • Paracelso dijo:

      Qué remedio .Vengo de una huerta con tierra muy pesada y arcillosa con muchísimas hierbas. Ésta se trabajará mejor. Con. Un nivel neutro de pH no tendrá muchas carencias, pero el problema será la retención del agua y la escasez de materia orgánica. Tiempo y mejorar la estructura. Más cerca de casa tb… Hay disponibles 400. Veremos en qué queda todo esto…

  3. Viña Lagar dijo:

    Se me antoja, cuando visito este lugar advertido por la huella que deja en mi sitio, que el hortelano ama tanto la poesía y la filosofía como la agronomía.

    • Paracelso dijo:

      Pero sobre todo la vida.
      Esa es la causa de de publique tan poco. Me gusta que los contenidos, más que pedagógicos, (porque hay gente que lo hace muy bien) estén bien escritos y estimulen a modo de pequeñas historias a que mucha más gente se anime a cultivar e intercambiar experiencias y modos de hacer
      En ocasiones es una sola palabra la que me sirve para justificar una entrada en el blog. Verdaderos que no puedo dejar pasar sin más.
      Siempre, salud.
      Debería plantearme una serie de “breves” para estar mas presente en la red.

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