EL PUPITRE.

Para trabajar  juntando fotos y letras necesitaba el agronauta algún soporte adaptado al entorno hogareño. Adecuación y acomodo sin más gasto que algo de tiempo.

No hay necesidad de sacrificios ergonómicos en casa; alguna adaptación puede hacerse  a este respecto  si se monta, por ejemplo, una pequeña mesa auxiliar sacando provecho a retales, pecios metálicos o chambariles de  distintos orígenes. Algunos de los palos que han contribuido a montar este pupitre han permanecido al menos cinco años a la espera de que pudieran servir para algo.img_20161030_105306535.jpg

Ese propósito de guardar por cualquier sitio materiales recogidos de no importa qué lugar, e independientemente de la enjundia de los mismos, lleva a no pocos dilemas derivados de las necesidades de espacio de los demás habitantes del lugar que habita  y que también conciernen a la eventualidad de mantenerlos guardados cada vez que se hacen búsquedas y acopios para algún proyecto, por pequeño que sea, como el que le ha traido entre manos a ratos perdidos esta última semana.  Pocas veces se  arrepiente de haber tirado algo  a pesar del estorbo manifiesto de muchos de los avíos, enseres malogrados,  maderas, contenedores, muebles, perfiles, hierros y demás trastos.

No imagina otro modo de salir a la calle que observando -ya sea atareado o al ralenrí- escrutando rincones  y casapuertas, comercios  o contenedores de  alguna reforma, para compendiar  en sus guaridas cada uno de los objetos y cacharros aprobechables que su descarriado juicio  le de an entender. Por otro lado la manera de tirar de los ciudadanos no es ya como la de antes.

La condición cacharrera y chamarilera de algunos españoles  llevados por la necesidad, o no, es provervial y le ha sido muy grato reconocer en estas úlimas tardes las andanzas nocturnas del Ránger, un superviviente a perpetuidad en la ciudad más antigua de Europa.   Pero es ésta la historia de un coetáneo que en otro momento  pueda glosar al paso, quizá,  de otro asunto.

ultra-peck

Ultra-PECK. En:  mercado de espejismos.

Ahora toca trabajar la madera. La mitad de un oficio es la heramienta, pero tampoco es necesario para este tipo de  accesorios  algo más sofisticado que un serrucho, amoladora con disco de lijar, escuadra, lapicero, flexómetro y herrajes…

De la humildad de los materiles y la sencillez del diseño  saca el agrobloguero cierto regusto de cosa sencilla, pero  eficicaz.

Ha lijado sin mucho celo todas y cada una de las tablas para desbastar las superficies castigadas por la intemperie o el abandono, toda vez que podrá más tarde afinar en diferentes acabados, aún por determinar.

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Lo esencial de esta empresa  tiene que ver con la salud de la espalda, los brazos o las piernas cuando  permanece sentado mucho tiempo.  El diseño permite acercar el tablero al regazo, y la estructura de atril superior articular una posición adecuada a la mirada,  a la cualidad del trabajo, pero también alcanzar una colocación ventajosa en función de cada estado de ánimo e incorporarse o derramarse en el sofá sin miramientos.

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Las cuatro reglas de la escuadría, el conocimiento sucinto del comportamiento de estas maderas de no muy buena calidad-procedentes en su mayoría de bosques quemados- pero que afortunadamente tanta relevancia tiene en lo que concierne a las variaciones de color y la textura meridianamente tosca  de los acabados,  son suficientes para montar un mueblecillo adaptado a las necesidades del un usuario con  requerimientos o exigencias que van poco más allá de sortear ciertos achaques.

Esto es,  en fin -a falta de alguna capa de linaza o barniz teñido- un pequeño remedio para las molestias que implican esas  actividades más reposadas  que tantas satisfacciones procuran  al hortelano; un escritorio versátil con aires de pupitre escolar compuesto  a la medida, apoyo del lector y del agronauta escribiente, mesa auxiliar para la comida en soledad, cajón de sastre…

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Comoquiera que la faena no está resuelta puede parecer  ineludible dar cuenta más adelante  de los acabados y adaptaciones que pudieran hacerse, sin perjuicio de que quizá permanezca hasta el fin de sus días de esta inmaculada manera.

Salud.

 

 

 

 

 

 

 

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Una respuesta a EL PUPITRE.

  1. Jons dijo:

    Toooma atril!!!! Genialidad

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