Pequeñas fealdades.

Estos días han repuntado en algunos medios de comunicación las noticias sobre la necesidad de introducir en el mercado los descartes de la producción hortofrutícola que no pasan los patrones que imponen la industria de la alimentación  y que, al parecer, desprecian los consumidores.
Son piezas con pequeñas taras, golpeadas o deformadas que nadie quiere que le echen en la cesta de la compra o que quedan en las estanterías de los  autoservicios y grandes superficies donde se desata  desde no hace poco tiempo el “rebusqueo”

Se han creado incluso asociaciones que inciden en la necesidad de poner en el mercado esas miles, millones de toneladas de frutos tarados por no hablar de los excedentes.

Ya conocerán los lectores más fieles a este sitio la tendencia del gacetillero y argonauta a mostrar pifias -cuando no fracasos manifiestos- y borrones en las actividades que se desarrollan en la franquicia periurbana de lahuertadeloslobles

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No tengo intención de perseguir a ultranza la fealdad de los cultivos que alguna vez fueron sembrados con tiralíneas, ni hortalizas que parecieran fotoshopeadas para una revista de moda. No voy  a renegar a estas alturas de las pequeñas fealdades que sobreviven al  invierno y a los insectos más tenaces. En ocasiones parece tener más sentido aquella teoría agronómica que incide en las mejoras organolépticas que se producen en algunas plantas y frutos estresados por el medio.

Entra todo en el cesto que cosecha. Ya habrá tiempo de depurar los más perjudicados por las inclemencias del tiempo, la fauna, el azar o los desatinos del hortelano.

Estos días también  rondando nervioso alrededor de las zanahorias moradas  acabé rebuscando en torno a los pies que parecían más gruesos y por fin me he decidí a tirar. Como en el sistema de sorteo tan popular de los palillos de distinto tamaño y como único jugador me ha tocado de todo.

Ni siquiera sirve guiarse por el follaje porque cada una es-según se ejemplifica el cliché popular- de su padre y de su madre.
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A la vista está en ésta poco meritoria imagen la diversidad de tamaños y apariencias de estas zanahorias moradas sembradas el mismo dia.
Cabe especular que la resistencia que ofrece el terreno de la pequeña tabla que escogí en su día en la huerta no estaba bien preparada. Para la siguiente tanda, con mejor y más tiempo, hay que asegurarse de que el suelo donde caiga la lluvia de semillas esté más suelto y  que pueda mantenerse -en profundidad- más esponjoso, más disponibles agregados y nutrientes.

Es  agradable reconocer el intenso aroma de estas zanahorias púrpura de corazón blanco, repartirlas, limpias, hechas viruta en la ensalada de escarolaimage

Pero ahí no queda el relato. De entre los pies verdes arrinconados recuperé una mata de coles de Bruselas avasalladas por el pulgón.
Un par de platos de colecillas achatadas para sendas cenas frugales.
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No hay más que retirar las primeras capas y lavar.

No quedan tampoco muy aparentes estas bandejas de alvéolos olvidadas a la intemperie una tarde ventosa. Tandas de variedades de tomate que tendrán que esperar una mejor ocasión para prosperar.
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Flores de habas ennegrecidas por las heladas que son superadas por vainas tiernas, pero limpias de pulgones y de comedores de hoja.La semana que viene comienza, seguro, la cosecha de habas luz de otoño.

 

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Las plántulas de tomate que muestra la imagen inferior son el principio de una nueva fealdad: el tomate más feo y deslucido del mundo.  (En breve podré demostrarlo). Una muy cordial llamada de atención desde  Mendoza, Argentina, me alerta para no dejar atrás tomates (apenas conservaba ya una docena de semillas y las  comparto con cierta emoción) como este Malacara de colgar, tan ceniciento como exquisito que volverá a darme sombra a finales de verano. Van progresando adecuadamente media docena de estas plantas para reconciliarme con el pan restregado con tomate y aceite y recuperar semilla.
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Queda, pues,  un hueco para este tomate feo, muy feo, de hoja de patata que habrá que estudiar para catalogarlo con rigor y conocer algo más de su difuso origen.

Algunos días en la mesa más de la mitad de lo que se ha preparado procede de la huerta, sean o no pequeñas fealdades.
A la espera de los filetes de tomate y las delicias de berenjena, sigo plantando ornamentales y plantas auxiliares para compensar tanto despropósito visual y a la  espera del pimiento milagro, de la madre de todas las lechugas, del racimo de tomatillos cereza más radiante, digno del mejor y muy renombrado restaurante de moda.

Retorcidas, desteñidas, rotas u “ocupadas”, (muchas hortalizas que reparto entre familiares y amigos van con algún caracolillo de regalo)  mordidas, algunas hortalizas solo precisan buenos utensilios de cocina y mejor boca.

Salud.

Les dejo con otras oscuras deformidades.

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Foto: Edward Weston.

 

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Weston. De Pepper 1930

“Para la gente de campo, la distancia es una noción relativa que depende de su modo de cultivar la tierra. Si cultivan melones entre los cerezos, quinientos metros es una distancia considerable, si apacientan el ganado en un paso de montaña cinco kilómetros no es nada.

Puerca tierra. J. Berger.

 

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5 respuestas a Pequeñas fealdades.

  1. Seguro que eso es un tomate? Juraría que es rocoto.
    Feas las coles y disparejas las zanahorias, pero lo compensan los tulipanes y las…¿anémonas?

  2. Paracelso dijo:

    Si, es tomate. Una rareza de hoja de patata que tenía olvidada en beneficio de algunos tomates gourmet. Ya pondré alguna foto más adelante. Ranúnculos creo que son las flores azules. Gracias por participar en esta historia.

  3. Jons dijo:

    Pues a mí no me parece tan feo, al menos aún. Los brandiwine son igualmente de hoja de patata y son mis favoritos por su sabor y carnosidad. Las zanahorías, preciosas en su individualidad. Las babosas no me las dejan probar, así que ya me gustaría a mí conseguir si quiera una. Que lechugas tan lozanas! Y esas habas! No hay fealdad a mis ojos si el sabor es bueno!

    • Paracelso dijo:

      Es una pequeña bromA, Jon. Las zanahorias me las pasaron desde Andalucía. Y ésta es una tanda para recoger semilla..Es una variedad tradicional púrpura por fuera y blanca por dentro.cuando haya mas habrá mas del mismo tamaño.
      Voy a preparar una entrada para esos tomates que son en verdad especiales. Se cuelgan en otoño y duran frescos hasta navidad. Y el sabor increible.. pero claro, no son comerciales.
      Este año no me han faltado lechugas salvo en los dias de mas frio. Ahora ni se espigan siquiera. ..

      • Paracelso dijo:

        Otra cosa Jon. Ya conocerás tutoruales y consejos para estos deboradores. No soy muy dado a dar cissejos pero todo es probar A mi ne ocurre con los caracoles
        La ceniza funciona pero si el huerto es grande o se moja pierde eficacia. Yo procuro tener siempre las plantas rociadas con macerados a base de ajo, tabaco, cebolla, guindilla pimienta etc. Ya clasicos. Repaso cada tres o cuatro dias. Y si llueve se repite. Se trata de auyentarlos y si dan el mordisco no les mole.
        La eficacia de algunos tratamientos eco está en la persistencia. Suerte y dalud

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