SEMILLAS DE BERENJENA BLANCA.

“Tomen simientes ocho o diez días antes que la vayan a sembrar, y a las mañanas y noches tengan al fuego un puchero de a gua a calentar, y esta agua tibia, como no escalde la simiente, que la pueda bien sufrir la mano, y métanla allí un poquito, y sáquenla, tráiganla entre las manos al calor del fuego, y esto hagan un rato, y que tengan un pellejo de alguna oveja, y caliéntenlo bien, y en la mañana ponerla a  mojar más veces en agua tibia, y hagan ni más ni menos que la otra vez, y tórnenla a volver en sus pellejos calientes y trapos, y así la envuelvan entre los colchones de la cama, o dejen tras el fuego bien arropadas, de suerte que no se resfríe, y esto hagan tantos días, hasta que comience a brotar la simiente.”
Agricultura general. Libro cuarto capítulo XXXVI. Alonso de Herrera.

No puedo estar más satisfecho con el cultivo de la berenjena o albeginia blanca. Conseguí las semillas a través de unos productores catalanes.  Tras varias temporadas intentando germinar las semillas y sacar adelante las plantas al pie de Gredos sin éxito, he conseguido este verano de 2015 completar uno de los ciclos vegetativos más satisfactorios del Huerto de la oca.

A las solanáceas les gusta el calor y los buenos suelos.

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Así de amarillo ha quedado el fruto después de varias semanas en la mata.

Es muy probable que la semilla que se guardaba en el banco de semillas -que en el mejor de los casos y bien conservada debe ser de cinco o seis años- hubiera perdido cierta capacidad para germinar. Los pequeños granulos aparecían ya muy secos o “desmejorados”.  Pero sobre todo el problema de base de estas plantas  es que llevan muy mal el clima de la Meseta Norte.

No obstante media docena de plantas, que tienen su origen en la primavera tardía, ha conseguido ayudar a saturar la cocina con bayas blancas de especial singularidad por su belleza y por sus cualidades gastronómicas.

Mi madre, como ya hicieran nazaríes y sefarditas en la Edad Media curaba el ligero sabor amargo de las berenjenas introduciendo sus rodajas en agua con sal y después secándolas con un paño, pero no es este el caso ;  es este un fruto misterioso de piel fina y carne muy suave, mantecosa, dulce.

La planta es de porte bajo, por no decir  rastrero, y sus frutos cuelgan tocando las más veces el suelo. A pesar de las carencias relacionadas con la nutrición que han padecido algunas plantas y que se manifestaba en aspecto amarillento y jaspeado de las hojas, el plantel no ha dejado de dar berenjenas blancas hasta hace un par de semanas. Los insectos masticadores y caracoles se han reservado una planta de las seis.

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Planta joven.

Quiero pensar en lo que hubiera ocurrido si no hubiera faltado el agua en momentos críticos (parece que tolera mejor que otras plantas el déficit de humedad merced,  quizá, a su potente sistema radicular y la profundidad que puede alcanzar) o bien hubiera podido restringir el agua durante la floración o la tierra  estuviera más equilibrada y abonada, más suelta y arenosa.    Vendrán tiempos mejores y los transitaré más experimentado.

IMG_2532En fin, no hizo falta complicarse mucho para reservar pronto de entre los primeros frutos una pieza uniforme y limpia (perdón por la redundancia: todas las berenjenas blancas aparecen asombrosamente albas y bien formadas). Le tocó a una más crecida, escondida bajo las  hojas, menos apta ya para el consumo y que duplicaba el tamaño habitual con que he estado cosechando. Es una variedad pequeña que no debe dejarse crecer en la mata más allá de un huevo un poco grande (eggplant la llaman los ingleses) esperando a que alcance el tamaño de los tipos más comerciales y así evitar que engorden las semillas o se ponga dura la carne.

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De la huerta a la terraza para hacer una fotografía con poca luz.

En la humilde opinión de este hortelano  una tortilla deberenjena con cebolla no tiene parangón en la cocina familiar del verano, pero ha llegado a trasformarse en aperitivo frecuente frita en bastones o como  espléndidas y sutiles bases para cocas “vegetas”.

El fruto de la solanácea de marras acaba dando mucho juego.  Estas variedades tradicionales (su cultivo quedó reducido a la comarca Barcelonesa del Bages donde estuvo, incluso, a punto de desaparecer)  tienen una corta vida después de cosecharse y la nevera tampoco mejora una circunstancia  que, sumada a los excedentes, ha propiciado una interesantísima investigación relacionada con otras formas de cocinarla y preservarla para su mejor aprovechamiento.

El aspecto de su interior sigue siendo, mucho después del  momento óptimo  en que se cosecha, muy atractivo aunque ya está algo deshidratada y blanda.

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Esta variedad exige para su comercialización unos parámetros de calidad más rigurosos porque no se pueden camuflar las taras, los golpes o un manejo inadecuado; no “pasan el corte” con facilidad  piezas atrasadas como en el caso de las negras o ralladas, de modo que ha quedado recluida en el ámbito de la restauración o la horticultura familiar. Pero eso ha empezado a cambiar y creo que se viene cultivando por otros lares desde hace algún tiempo y aparece  descrita, por ejemplo, en la relación de variedades tradicionales de la Red andaluza de semillas .Me confirma su cultivo algún hortelano de Almería…

No ha resultado complicado obtener la simiente, pero sí entretenido.  Quizás debiera dejar el fruto mas tiempo, para otra selección, en un lugar seco hasta que esté más deshidratado y evitar que se pegue en los dedos que han sido,  junto con las uñas, las herramientas utilizadas a tal efecto. Semillas parecidas a una pipa pequeña, abigarradas y muy localizadas en el extremo más oblongo y alejado del rabo. No es necesario llevar las berenjenas a la putrefacción.

IMG_2538_optSólo queda desecar las numerosísimas pepitas que aparecen en este único ejemplar -y sin exponerlas al sol- para poder guardarlas.

Habrá que contribuir a que deje de ser esta “verejena” blanca un exotismo en nuestra propia tierra, ¿no? Salud.

berenjena3.jpg Cobarruvias

De Sebastián de Covarrubias y Horozco en su Tesoro de la lengua castellana o española.

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2 respuestas a SEMILLAS DE BERENJENA BLANCA.

  1. Mavi Arroyo dijo:

    ¡Qué bonito el primer párrafo del Herrera! Precisamente quería yo esta próxima temporada probar otras variedades tradicionales. Yo sólo tengo una variedad manchega listada que pienso que es buena como calidad del fruto. ¿Intercambiamos?

  2. Paracelso dijo:

    Para eso las saco, Mavi, para hacer trueques y para difundir su cultivo. Me interesa la listada. Podemos, si quieres, mirar otras cosas. Envíame por mail, en privado, tu dirección y te envío una pocas. Si quieres algún tomate…. Salud.

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