EL HUERTO BIEN, GRACIAS.

“Cuántas cosas importantes vamos perdiendo cada vez que decidimos no apartarnos de nuestro proyecto”.
Estrella de Diego.

La semana pasada anduve alarmado ante la posibilidad de que las plantas estuvieran siendo atacadas por todas y cada una de las enfermedades y fisiopatías  habidas y por haber.  Me trasformo en el hipocondríaco que busca desesperado soluciones a un deterioro físico inexorable o remedios para todos los males y que sólo obtiene acritud al mismo tiempo que se dispara toda una suerte de desarreglos con repercusiones tan  fatídicas e incurables como imaginarias; un monomaníaco que  busca, extraviado, por libros, manuales  o en la red de redes remedios imposibles para problemas menos graves o inexistentes.

Respuesta al calor_opt

¿Adaptación de las hojas al exceso de insolación?

Todo me estaba ocurriendo a mí.  Moscas, hongos, podredumbre apical en los tomates,  desnutrición, falta  de calcio, araña roja,  plagas en general…

Es natural que las hojas se sequen, que no todas se desarrollen con igual vigor,  incluso que se pierdan algunas, que las hojas manifiesten su disconformidad con las elevadísimas  y prolongadas temperaturas de estas semanas y se abarquillen. Es muy probable que la tierra no esté en su mejor estadio o que en unos años ni siquiera se pueda sembrar aquí tal y como se viene haciendo tradicionalmente. Se pierden piezas en las primeras tandas de frutos.

Más bajas_opt (1)

Planta de pimiento segada por un topo.

No es sano un exceso de control.   La ansiedad, el miedo a que se malogren los cultivares y la incertidumbre son primos hermanos del desconocimiento y  la torpeza.  En el huerto se desata muy a menudo una pelotera entre la mente frenética  y las decisiones muy meditadas o conscientes.

La apariencia de los cultivos  retratada por el terminal telefónico – fotografías semiveladas por la canícula-  no ayuda a mejorar estos sobresaltos.

Los pasillos_opt (1)

Hoy he observado con detenimiento hojas y tallos, he paseado entre las plantas buscando frutos ocultos. No hay muestras alarmantes de enfermedades aniquiladoras.  Los purines, decocciones y macerados elaborados con prisas días atrás  se pueden ir aplicando paulatinamente.  Hay poco que hacer contra la intemperie adversa.

En el huerto no es fácil terminar cosas.  Puedo suspender las tareas  para continuar en otro momento o ensimismarme con un bancal hasta perder la noción del tiempo en una suerte de regodeo vegetal. Desde las renuncias, como las del libro que se deja a un lado sin  terminar de leer, al mimo con que se ciñe un tallo a su tutor con un cordel.  Empiezo a comprender la inconveniencia de intentar obtener plantas utópicas, como los  paradigmas de los frutos convencionales para exponer como trofeos.  Pretendo comer  lo que siembro, pero hay que esperar aún.   Los pepinos amargan, las acelgas se espigan,  las judías de verdeo crecen tiernas pero ganchudas por el calor, los calabacines se deforman y endurecen de un día para otro.

Ya se pueden quitar las cañas más bajas e ir colocándolas más arriba.

Ya se pueden quitar las cañas más bajas e ir colocándolas más arriba.

Estamos  demasiado acostumbrados a vivir tramas recorridas por la ansiedad. Es adictivo mantenerse en vilo.  Dice el cineasta Ken Jakobs:   “El hilo narrativo trata siempre de la ansiedad: ¿qué va a pasar?, ¿quién se enamora de quién?” Como a el  “A mí no me interesa la ansiedad, quiero disfrutar de la ilusión.”

Lo cierto es que vivo un huerto feraz que me arrulla cuando cae el sol.De modo que el huerto bien, gracias. Se trata de una marcha en libertad (el trabajo, independiente y sin patronos, siempre se resuelve terapéutico y redentor) por un paisaje que se crea  tanto mejor cuanto más se frecuenta. Pasillos, vanos, intensidad del color,  arquitectura efímera de caña y pita, niveles en flor, verdor, autosuficiencia, sudor y sombras. Siempre indagando sobre lo que significa cultivar .

Es suficiente.  Salud.

 

 

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9 respuestas a EL HUERTO BIEN, GRACIAS.

  1. Mavi Arroyo dijo:

    Animo. Yo creo que un resumen periódico llamado “fracasos y desastres varios” cura de muchos males mentales. Y comerse luego un buen tomate.

  2. Alberto dijo:

    Estoy de acuerdo contigo y con Mavi, no se puede controlar…casi nada, la verdad, yo tengo el huerto en Ciudad Real y voy los fines de semana y siempre hay alguna sorpresa, la última es que me desaparecen los peces de un pequeño estanque que hice y he descubierto el culpable, un martin pescador que se enseñorea de la charca, ahora a reflexionar para ver que hago y que mis peces dejen de ser depredados, y despues un buen tomate o una sandia. Salud.

    • Mavi Arroyo dijo:

      Si hay un martín pescador es que hay agua cerca ¿No se puede ampliar la charca para que haya para todos? ¿Una red en parte de la charca?

      • Alberto dijo:

        Es lo que voy a hacer, poner una red, al menos durante la semana, y efectivamente, tengo un arroyo delante a unos cien metros y un rio detras de casa a unos quinientos metros, con lo que la fauna la tengo garantizada. Salud.

  3. Paracelso dijo:

    Claro. Gran parte de las dolencias del hortelano se van curando cuando llena casi cada tarde la cesta y comienza a compartirla. Ya tengo a amigos y familiares pendientes de la cosecha…
    El otro día cogí un par de berenjenas. No recordaba que estos frutos pudieran tener una carne tan mantecosa y suave. Las corté en unas tiras que empapé en cerveza unas horas y luego las puse a freír. Sin más.
    Ya estoy a punto tb de empezar a hacer gazpachos verdes con los tomates “green zebra”. Sabemos que el balance siempre es positivo. Lo que tiene de bueno el desánimo es que se pasa.
    Algo parecido al incidente de los peces me ha pasado a mí estos años de atrás, Alberto, dando de comer a las raposas y otros predadores con mis gallinas.

    • Alberto dijo:

      Buena receta la de la berenjena, voy a probar. Yo estoy intentando hacer zumo de pepino con limon que probe en Shanghai, porque tengo pepinos de sobra, pero no me sale igual de bueno, seguiremos probando. Salud.

      • Paracelso dijo:

        ¿Zumo de pepino? Dicen que lo más complicado para los humanos es cambiar de hábitos alimenticios, pero yo siempre estoy dispuesto a probar todo. Otra cosa es que luego se integre en mi dieta.
        Los primeros este año amargaban de narices. No sé a qué se debe. Los pepinos si se dan bien acaban acumulándose en la nevera. En ocasiones uno abierto con un chorro de aceite y sal es suficiente para acompañar una buena cena. Ya me dirás cómo lo haces y pruebo yo tb. Salud.

  4. Bernardo Chavez dijo:

    no se si has revisado alternativas como la malla espaldera tutora te dejo este link hay informacion buenisima http://www.hortomallas.com/porque-es-importante-entutorar-tu-cultivo/

  5. Paracelso dijo:

    Es cierto que se emplea una buena cantidad de horas en tutorar las plantas de tomate y más cuando son de tipo indeterminado.
    Tengo la idea de que es fundamental poner dos filas siempre de tutores para formar una especie de túnel pata cada hilada de plantas. Creo que para este tipo de mallas que me recomiendas tan profesionales es preciso emplear algo de tiempo tb por las podas.
    La durabilidad de las cañas es corta pero el coste para mi es casi insignificante porque las tengo cerca y en cantidad. Tb utilizo varas de fresno que son muy duraderas. No obstante tengo que plantearme ir introduciendo métodos que requieran menos esfuerzo. Gracias por el enlace. Siempre se pueden sacar ideas… Salud.

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