TOMATE NEGRO JAPONÉS.

Ese corazón de tomate  apretado y carnoso hará las delicias de mucha gente en verano. Si las cosas no se tuercen.

¡Qué atención precisa el tomate! ¡Cuántos factores inciden en su cultivo!.  Son, desde el almacigo a la mesa (desyemes, conducción de la rama, marcos de plantación, poda, luz, agrietado, diagnóstico del crecimiento) prácticas culturales adaptadas y contrastadas -y del  mismo modo que las semillas- heredadas a lo largo de los años en cada zona y que se concretan con cada hortelano.

Recuerdo ahora un pasaje del cuento La piel del tomate incluido en el libro del mismo nombre de José Jiménez Lozano, que  ilustra esta idea  y puede servir para presentar un nuevo  cultivar. Cito:

-¿Y cómo es que usted tiene en abril tomates, señora Justa? – preguntó mi hermana.

-Pues porque sí, ya te lo he dicho otras veces. Porque fue la única herencia que nos dejó mi padre a mi hermano y a mí, y ahora a este sobrino mío. Tener tomates antes de que se acaben las lilas, decía mi padre que en Gloria esté. ¡Ya veis! Era un don y una gracia que tenía, un termeño y un saber. ¡Ya veis!

Y explicó que, en esto de los tomates, todo era un tino y comprender el calor que necesitaban, que era como cuando una madre sabía cuándo tenía que poner la chaquetilla al niño en abril mismo. Porque ¿cómo sabe una madre cuándo tiene que poner la chaquetilla al niño? Ni el niño mismo lo sabía, ni ninguna otra persona, pero la madre sí. Y que así sucedía con los tomates. Y de lo que menos necesitaban éstos era de un invernadero, sino del calorcito de una pared a la que hubiera dado el sol durante el día, y luego echarlos un periódico encima por la noche, y taparlos como con el embozo de  una sábana. Y que su padre decía siempre que no había nada como los periódicos para que el relente de la noche no mordiera los tomates, y, si se los echaba encima otra cosa, uno plástico e incluso unos cartones, ya no era lo mismo. Y eso se notaba luego en la piel, porque un tomate tenía que abandonar su piel entre las manos, no tenía que pelarse, porque entonces era como si se le despellejara y había que ser misericordiosos con las verduras y las frutas y las cosas. No sabía ella cómo tenía valor la gente para arrancar la piel a los tomates, porque un buen tomate ofrecía él mismo la piel con que se le hiciera una caricia, como podía decirlo aquel sobrino suyo cuando los comía. Aunque, desde luego, era un inocente, y a lo mejor por eso mismo sabía más de los tomates y de tratar a todas las plantas y los frutos de la huerta, porque estos frutos también eran cosas inocentes, y de inocente a inocente siempre tendrían un buen trato, mejor que con las demás personas corrientes.”

 

Tomate negro japonés

Tomate negro japonés

Nombre común.  Negro japonés. Negro trifele o pera negro.

Origen. Rusia.

Forma/Color: Tiene la forma de una pera Bartlett.  Fruto liso. Aspecto perfecto y sin grietas. La zona de inserción es algo puntiaguda. Tamaño mediano. Color púrpura o negro. La parte superior más verde. Marrón chocolate. Piel  muy fina

Interior: No tiene huecos de aire y el color de la carne es roja con zonas amarillas.

Maduración.  80-90

Tipo genético.    Polinización abierta. Autóctono.

Tipo de hoja.   Patata.

Fisiopatías/ Enfermedades No se agrieta fácilmente. Poco propenso a las enfermedades

Crecimiento.  Planta de al menos metro y medio. Las bayas crecen a lo largo de la rama formándose más grandes en el arranque y disminuyendo según se aproximan al final.  No maduran, por tanto, a la vez.  Estos tomates negros van cogiendo el color en función de su exposición continuada al sol.  No se hibridan con facilidad.

Características organolépticas.  Dulce. Carne fina, muy suave y sedosa. La piel -un poco gruesa- le confiere un toque de acidez. Aromas leves a humo, sabor balsámico de chocolate. Para valorar todas sus características es preciso esperar a que madure.

Rendimiento: Productivo

Información complementaria.  Resulta paradógico que se conozca como  “japonés” ya que es de origen ruso. Quizás quisieron darle al describirlo un cierto toque exótico u oriental. En algunos foros se comenta que todos los tomates negros se originaron en  Ucrania.   Como tiene la piel gruesa aguantan dos o tres semanas después de la recolección sin estropearse, ni modificar la textura o el sabor.  Tiene un alto contenido en petunidina, un pigmento orgánico natural  (índigo).  Muchos de sus frutos quedan para el otoño si  no hiela. Le beneficia cierta contención en el riego.

Como para las variedades verdes hay que tener cierta pericia para saber en que momento están maduros. Es pues un tomate resistente, firme y pesado,  muy recomendable para iniciarse en el cultivo de esta solanácea.

Negro japonés soulconnection_opt

Foto: soulconnection

 

 

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