PARA EMPEZAR TOMATE “BRANDY WINE”.

Las cañas que sujetan las tomateras conforman  la columna vertebral de lahuertadelosrobles. No quisiera enredarme con tomates llamados de culto, hortalizas que por su exotismo puedan dar una impresión equivocada de las pretensiones y necesidades de esta huerta. Ya dejé de coleccionar cosas.

Pero se han sucedido una serie de viajes y encuentros virtuales a lo largo de estos últimos meses que se han resuelto con la llegada al banco de una carga de semillas de tomate de gran valor por las  características poco habituales que muestran en comparación con los híbridos industriales que estamos acostumbrados a ver en las plazas y mercados urbanos o rurales.  En este sentido un tomate de Cuenca cultivado durante años por un campesino celoso de su huerto puede llegar a ser una delicada y formidable rareza.

La intención primera de sembrar distintas variedades de tomate de forma simultánea es siempre y necesariamente nutricia; es deseable que  puedan cubrir  las necesidades culinarias de la casa durante el verano o en conserva para el resto del año. Pero además la novedad  tiene una derivación puramente gozosa y concupiscente.

La mejor manera de conocer  ante qué tipo de planta  me encuentro es ponerla en la tierra y comprobar cómo se comportan por estas tierras castellanas.   De poco sirven si no se adaptan o no se maneja bien en el terreno. El acomodo a la nueva situación, de ser satisfactoria, puede durar algún tiempo.  Y no todos los tipos se resuelven viables. Es fundamental conocer sus hábitos de crecimiento.  Las variedades locales no suelen plantear problemas pero siempre surgen dudas que se subsanan ensayando su cultivo. ¿A qué puede responder un tal llamado tomate gallego, incluso un tomate payés?

Espero que ninguna variedad de tomate quede fuera del inventario parcial de nuevas incorporaciones aunque queden en los frascos los descartes -los que menos convengan- hasta próximas temporadas.

Cuando se busca documentación sobre los tomates  muchos  son descritos en los inventarios de empresas, en las webs de vendedores de semillas o por los agronautas en los mismos términos para distintas  localizaciones geográficas.  Esto genera muchas dudas y vacilaciones a la hora de completar una ficha ajustada a la semilla que ha llegado a mis manos.   Muchos cultivares están ligados a una localidad  o comarca de no importa qué lugar del mundo desde hace tiempo pero también son  registradas y descritas ya en otros sitios con otros nombres o con variaciones de color.

Estoy convencido de que un tomate clásico ya en esta huerta (que me cedió un hortelano de Salamanca y nombró de forma  genérica como “patanegra”) no es más que alguna variedad heilroom, que este año con seguridad podré identificar tras este  proceso de investigación y aprendizaje.

Tengo que plantear, para  no resultar tedioso (ya que hay suficiente información en la red al respecto de estas solanáceas) algunos criterios y establecer una relación  comparativa para decidir qué  variedades debería plantar, al margen de alguna que es ya indiscutible y viene dando resultados óptimos otros años como verde cebra, muchamiel o el más arriba citado.

La insistente  prioridad a la hora de elegir los cultivares tradicionales está, por supuesto, reforzada por la irreconocible calidad gastronómica de los tomates comercializados; casi en su totalidad  harinosos, con una piel más que perceptible, gruesa, una baja dulzura,  un perfil aromático y culinario, en fin, más que pobre. Pero incluso atendiendo a la tan valorada uniformidad del color ofrecen un resultado lamentable.

Me gustan las variedades antiguas y rústicas que ya se han convertido en clásicas.

No puedo arriesgarme a sembrar, a componer el huerto sin conocimiento de causa porque necesito optimizar, indiscutiblemente, los esfuerzos, el espacio o la localización de los contenedores en los que en las últimas temporadas coloco algunas plantas.  El tomate  requiere planificación, un “replanteo” (verdadera  arquitectura efímera) adecuado a la variedad y al resto de cultivos.

Tengo que conjugar los diferentes criterios que caracterizan al tomate basándome en su origen  y rusticidad, atendiendo a  las peculiaridades del cultivo, al rendimiento y a las características relacionadas con el gusto, pero también poniendo el punto de mira en el parámetro-reconozco que poco riguroso- de la curiosidad sobre su respuesta.

Este periodo que ahora empieza es una sucesión de ensayos  y como tal una aventura, intentos de adaptación a un nuevo medio de tomates de otras latitudes para formar cultivares propios y comérmelos.  Otra nueva etapa de aprendizaje.

Pero es que puede que no aparezcan frutos, me pase de riegos o los queme el sol. Cabe la posibilidad de que florezcan a destiempo o no los siembre en el momento adecuado,  que el suelo no sea el más idóneo o tenga alguna carencia (este año la mayoría va sobre la zona sembrada de centeno) Encharcamientos, vientos secos…Qué sé yo lo que saldrá.  Soy optimista siempre.  Dentro de poco no será raro que pueda aparecer en los catálogos más prestigiosos de semillas tradicionales o ecológicas, el “tomate carbonoso de la huertadelosrobles”, debido a la recreación  de un cultivo y a la debilidad  del hortelano, por los tomates oscuros.

Guasas aparte, atiendan los lectores  a algunos de los criterios de clasificación y evaluación de los tomates que citan algunas fuentes. Es deseable que  los conceptos sean objetivos y en la medida de lo posible mensurables

Es ineludible, por tanto -a falta de frutos propios- aportar alguna imagen.  Es probable que puedan realizarse algunas modificaciones cuando se complete el periodo de cultivo y  se concreten también formas, colores,  tipo de hojas, ciclo vegetativo…

El nombre común en castellano, si es posible.

El Origen contrastado o más fiable del cultivar.

El color. Rojos, rosas, amarillos, verdes, negros…Uniformes,  moteados.

La forma  y el tamaño.   Bolas o globos. Achatado, alargado, periforme,  etc y atendiendo también al  terminal de floración ya sea plano,  hundido o puntiagudo…

Aspecto interior al cortar la pieza por la mitad, en horizontal, para poder determinar el número de celdas, el  grosor del pericarpio, el aspecto de la gelatina,  la cantidad y tamaño de las semillas, la  firmeza de la carne.

Maduración. Tiempo en días que tarda en madurar el fruto.

Tipo genético. Híbrido o producto de la manipulación  en los laboratorios de las empresas del ramo (en la que se intercambian  genes de distintas especies)  o  por el contrario de polinización abierta o auto-polinizantes,  (en las que el hombre pacientemente y meced a cruces sucesivos, conscientes o azarosos consigue cultivares adaptados a las necesidades y el gusto de cada cual.  Las variedades tradicionales, autóctonas, rústicas, locales, heredadas…(lo saben los  que cultivan un huerto familiar con cierto rigor orgánico),  son  fruto de procesos de adaptación  agroclimática  y si por algo se caracterizan es por la heterogeneidad, incluso dentro de los mismos cultivares y para las distintas temporadas.   La polinización cruzada  (alrededor de un 3%) es difícil sin la participación humana, pero se produce.   Y cabe siempre la posibilidad de intercambios de polen con los cultivos  vecinos.  A mi me gusta  zarandear un poco la planta para ayudar a los insectos o al viento en tanto se eliminan brotes u hojas secas.

El tipo de hoja   cuando sea relevante para identificar la planta si aún no han aparecido los frutos.

Crecimiento. Se trate de variedades de crecimiento indeterminado (plantas que crecen durante la temporada y se mantiene produciendo  bayas  hasta las heladas. Precisan un entramado de tutores)  o determinado (aquellos que dejan de crecer en un determinado momento del ciclo vegetativo y fijan su fruto a la vez).

 Con la categoría rendimiento se atiende al número de frutos por planta. La cantidad de frutos suele ser inversamente proporcional al tamaño de los mismos. Es decir que cuanto más grandes son los frutos de una variedad menos frutos producen las plantas. La correlación  es similar en la variable del peso: cuanto más pesados menos frutos produce la planta.

Es importante atender a las fisiopatías relacionadas con las enfermedades o las plagas. Es el caso del agrietado  radial y concéntrico  o la necrosis apical.  Hay que conocer estas tendencias o incidencias  porque pueden ser atenuadas mediante  las  prácticas culturales que se consideren más adecuadas.

Características organolépticas.   O atributos sensoriales. Los tomates comerciales tienen perfiles planos.   El perfil sensorial es complejo porque inciden cualidades -en principio subjetivas- relacionadas con el gusto, el dulzor, la acidez, aroma  o la intensidad de estos y no todo el mundo tiene la misma perspicacia.  Pero también tienen en cuenta la textura más o menos delicada de la pulpa, su harinosidad (es realmente decepcionante echarse a la boca  la carne de un tomate hecha puré sin haberla manipulado previamente) o la impresión que causa  la piel.

 

No podré evitar dar alguna información complementaria, hacer anotaciones curiosas o  referentes a las expectativas.

Quedará  pendiente, por razones obvias,  completar las valoraciones relacionadas con las catas, exentas de todo ceremonial. En crudo, a pie de obra o con aceite y sal.

En las siguientes semanas irán apareciendo  es este sitio algunas fichas de las novedades, dando prioridad a las que vaya eligiendo para sembrar.

Quiero agradecer, para ir terminando esta presentación,  las cesiones de semilla a todos aquellos  que se han acercado a este sitio y con los que he intercambiado -y es lo mas importante- experiencias y/o inquietudes.

Para empezar, un clásico: TOMATE BRANDY WINE.

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Brandy wine. Foto: Potager perdurable

Nombre común. Brandy wine.

Origen.  EEUU.  Cepas locales recuperadas por  agricultores Amish en la Pensilvania de finales del XIX.    Al parecer las semillas son la herencia de un pionero llamado Ben Quinsenbury que vivió en Vermont y murió a la edad de 95 años.

Semillas cedidas por Machaco. Cadalso de los Vidrios. Madrid.

Color: Del rosa al rojo con hombros verdes.

Forma.  Achatado.

Interior. Rojo.  Múltiples lóbulos. Prácticamente todo es carne

Maduración: Entre 80 y cien días. Un poco tardío.

Tipo genético.  Polinización abierta.  Autóctono y rústico

Tipo de hoja.  Amplia. Hoja de patata

Crecimiento. Indeterminado. Le gusta el sol y el calor.

Rendimiento: Pocos frutos de buen tamaño.  Tomates pesados.

Características organolépticas.  Tomate gourmet. Elegante. Carnoso. Excelente equilibrio entre el  toque dulce y ácido. Aromático.

Información complementaria.  Han aparecido otras cepas con el mismo nombre pero las variaciones son de color.   Habrá que esperar al verano. En algunos medios denominado tomate bistec por el gran tamaño que puede llegar a alcanzar. Por mi experiencia con los tomates de estas características es conveniente recolectar antes de que terminen de madurar.

Brandywine_opt

Brandywine. foto: Peter Nitszche. Rutgers

Salud.

Es recomendable la lectura de esta reseña para hacer algunas desmitificaciones sobre esta variedad.  http://www.webgrower.com/information/craig_brandywine.html

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