SOLILOQUIO CANINO.

Otra vez se ha liado este tío de la gallina con la paleta, el cemento, los ladrillos y las piedras.”El señor de las gallinas” le llaman en las redes sociales. No quiero ni mirar.

krTotal, para lo que le sirve. Aunque me pareció oír que el atrio que prepara evitaría que entre tanto frío el este eremitorio. Un cortavientos. Eso es. Si lo acaba acristalando quizá me deje dormir ahí y no me deje al raso, que con eso de que soy perro joven y puedo con todas las intemperies en cualquier sitio me deja. Y luego que si ladro, que si me escapo…

krNo tiene bastante con ese desastre de huerta que perpetra (a mayor gloria de los cenizos, las juncias y las correhuelas) tan anárquica e improvisada. ¿Hay quien pueda imaginar verduras de aspecto mas deprimente?

krSe trae al otro viejo can para que se eche por ahí la siesta en tanto  enreda con palos y cuerdas hasta que empiezan a comerle literalmente las moscas cojoneras. Se agarran a los ojos y a la piel, descubierta toda, atraídas por el sudor de este conmovedor hortelano. Yo me piro regadera arriba que se está más fresco. No me deja jugar con el perro pinto: que si el soplo del corazón, que si le chuperreteo…

Vuelve casi anochecido echando pestes de un tiempo indeciso y con las zapatillas llenas de tierra.  Y yo sin catar una croqueta de pienso desde el almuerzo.
Riega un poco el jardín de hortalizas en el corral. Cambia varias cosas de sitio inconsecuentemente. Huele hoy a lata de sardinas, gazpacho y queso para la cena.
Sale a coger una hierba de esas cada noche. A mí me caen unos huesos hervidos con arroz, cuatro magdalenas mohosas y unos chuscos de pan que me aprieto con fruición.

Voy, vengo. Ladro al viento y a las sombras de carrascos y saúcos en flor. Entro, salgo. Husmeo el rastro de algún zorro. Gruño a los fantasmas que rondan al otro lado del río. Gimo a los pocos que por aquí se acercan. Pero a la postre me doy la vuelta.
¿Que pretenden estos tipos erigiendo muros  nuevos y poniendo puertas con pallets y somieres viejos al monte, reparando ruinas? Por aquí ya no pueden con el si no es prendiéndole fuego. Apenas arañan unas parcelas para darle de comer a los bichos. ¿Que anhelan en estos despoblados?. Ni que fuera El Dorado.

  Pero este  del gorro de paja no se entera.  Del frío de cada primavera al verano penitencial, seco y desagradecido.  Todas las plantas se dan prisa. Tienen un ciclo breve. Intuyen el otoño que se les viene encima. ¿A quien se le ocurre poner  plantones de tomates en macetas? Será para currar aun menos.krEsta mañana le comenta un vecino que ha dado un ligero riego al perímetro de la huerta para, al menos, acertar a vislumbrar por donde se meten los topillos. Clava la mano hasta el dedo anular en los surcos atravesados por las galerías. Se hunden los talones sin remisión en los caños. Le ha metido el miedo en el cuerpo a este novicio  tan zafandeado. Ya no descansa. No vaya a ser que se metan en el azafranar y devoren tan jugoso bocado.

Definitivamente está pirado. Aún se atreve a ganarle a la vieja huerta otros pocos pasos de tierra para sembrar otra tanda de bulbos de azafrán en septiembre, cuando todo hijo de vecino va acabando de cosechar, y llegar a los trescientos y pico metros.
Qué manía, la de intentar perpetuar el primitivo mandato bíblico de la laboriosidad en un trozo de tierra. Qué vanidad leerle el pensamiento a este chucho para escribirlo y publicarlo en esa triste gaceta. Sabe bien que hay ilustres precedentes. Como si no me diera cuenta….

“Después de tanto todo para nada” como fijo el poeta con cabeza de casco prusiano.

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2 respuestas a SOLILOQUIO CANINO.

  1. Viña Lagar dijo:

    Tú déjalo que el yaaaa ….
    Lo anterior es un consejo pero, por imperativo, te digo que respetes las puertas al monte, que si las ponen por algo será. Tú no entiendes las normas cívicas de las sociedades humanas aunque quizá sí de algún garrotazo …. y no pienses que la laboriosidad es un mandato divino sino una necesidad “subsistencial” (aunque, a veces, pueda parecer una adicción) cuando no hay nadie que te venga a traer las croquetas o cualquier otra sobra. Saludos

  2. Paracelso dijo:

    Imagino que el can trata de ganarse el chusco. Claro.De no acabar de convertirse en un objeto decorativo mas, una mascota… Ni pastor, ni apenas guardián. Buena e incondicional compañía da… Otros tienen mas suerte y se preserva el sentido primero se su domesticacion. (En pocos lugares de la península se ven como por aquí equinos trabajando las huertas) Pura supervivencia para humanos y animales… Y tenacidad para deambular por estos pagos en paz.

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