JAHARRADO. UN REVESTIMIENTO CONTINUO

Estos extraños conjuntos de piedras y ladrillos con sus apéndices, sus ornamentaciones y su mobiliario tan particulares, con sus formas específicas e inmutables, su atmósfera intensa y pesada los que nuestra vida se encabestra de manera total como nuestra alma a nuestro cuerpo, ¡qué poderes no tienen sobre nosotros, qué efectos sutiles y penetrantes no ejercen sobre la entera sustancia de nuestra existencia!

Litton Strachey.Lancaster Gate, Urby

Tomo esta cita  inicial de un hermoso manual de casas singulares, a través de Isabel Garrigues y Antonio Puerta. Cuando no puedo construir me empapo de lo que han hecho otros a lo largo de la historia.   Los pueblos,  las casas y sus estructuras,  las galerías y solaneras, los muros  y acabados ineriores, la carpintería, los vanos, solerías,  alicatados, los poyos, las escaleras,  las chimeneas, los abastecimientos, los tejados y aleros, los jardines, los huertos, las rejas, los sistemas de colocación antiguos y modernos…

Me gusta rastrear en los modos de vida de los moradores de cualquier villorrio. Partiendo de un detalle se puede reconstruir un mundo. Un simple desagüe, un imbornal, un canalón en la tormenta pueden sacar a este humilde observador de la apatía y reconciliarle con el  origen de la belleza.

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A finales del año pasado pude por fin rematar algunas paredes interiores de la casa.  He optado por cubrir gran parte de los muros con un mortero a base de cal morena,  cemento blanco y arena de río fina.

Desde hace siglos se vienen empleando en la península una significativa variedad de revestimientos continuos como acabados  de los muros.  El barro, el yeso, la cal, el cemento…  También para el interior de las casas.

 Es necesario aclarar en primer lugar que empleo la cal para conferir una textura más dúctil  al mortero y  teñirlo un poco, aunque es cierto que potencia el efecto aglomerante de la mezcla.

Los enfoscados con cal se han perdido prácticamente porque precisan unas habilidades que en la actualidad pocos están dispuestos a contemplar.   Han quedado relegados a  trabajos de restauración o se emplean en construcción autosuficiente, ecológica…

El cemento Porland acorta los tiempos y por ende los costes en la ejecución de una obra.  De ninguna manera deben emplearse morteros de cemento sobre enfoscados de cal antiguos  porque, independientemente de conseguir un efecto estético poco deseable, con seguridad acabará desprendiéndose.

No voy  a dedicar esta entrada a la tecnología de la cal o su tipología ni a incidir en  los revestimientos con barro. Hay suficiente bibliografía  y documentación  en la red.

 No está demás  recordar, no obstante, que una vez que el hombre consiguió construir hornos capaces de alcanzar más de 900º centígrados pudo sacar aún más rendimiento al mineral calizo y obtener cemento.

La cal ha sido el material de construcción por excelencia en muchas regiones de la península por su versatilidad, plasticidad y resistencia a los rigores climáticos, por su comportamiento y valor estético, como regulador térmico, o su bajo coste, pero el cemento ha supuesto un gran avance para las edificaciones y las obras públicas.  Huelga insistir.

Lo que a mi me interesa para estas entradas sobre la manobra son las mañas y destrezas específicas  que he adquirido para cada trabajo y los procedimientos o técnicas de las faenas del albañil.

Creo conveniente  hacer algunas precisiones sobre los  términos que suelen emplearse en estos trabajos relacionados con el revoco y poder hablar con precisión:

En mi entorno siempre se ha  denominado enfoscar a la aplicación de morteros a base de cemento y arena sobre los paramentos exteriores de una construcción, aunque en realidad se corresponde con la primera capa que se aplica para igualar imperfecciones o irregularidades de las paredes.

 Jaharrado es una voz con evidentes resonancias musulmanas.  Es   la denominación tradicional  del enfoscado.

 No conozco albañiles que revoquen con cal, pero algunos de los procedimientos  que  se emplearon tradicionalmente en estos trabajos se siguen teniendo  muy en cuenta en los enfoscados con cemento.

 Sigamos afinando con la terminología y la técnica.  Una fachada  (sucesivos estratos de mortero) de cal y arena se basa en los tiempos de espera para revocar o enlucir sobre el  jaharrado previo.   El  mortero de cal fragua muy lentamente. Dicen los expertos que hay  que esperar un día por milímetro de espesor, de modo que para un enfoscado de 2 cms habría que esperar entre 20 y 25 días para aplicar la capa final.   De este modo se garantiza que el material no se va a disgregar o a desprender.  En épocas en que se trabajaba con mano de obra esclava o muy barata esto era viable, claro. Hay enfoscados en construcciones  de especial singularidad o monumentos que tienen enfoscados de 6 u 8 cms.  Ahora sólo unos pocos, dueños de su tiempo, distribuyen sus esfuerzos en la construcción de una casa para emplearlos en buenos enfoscados con cal o barro.

Se entiende por revoco a la última capa de pintura o enlucido que se aplica a una pared  o muro exterior de una construcción, pero  también se entiende por tal  al propio mortero de arena y cal o materiales análogos  y con  el mismo fin.  Revoco es el mortero.

Los enfoscados con cal precisan humedecer suficientemente los soportes hasta saturarlos y dejar al menos unas horas o incluso un día para que se pueda dar la primera capa.    Lo mismo vale para los enfoscados a base de cemento. Es muy recomendable que la trasferencia de la humedad entre el soporte y el mortero se haga muy lentamente.   En  periodos calurosos o cuando no se riegan bien los paramentos el revoco se seca muy pronto,  pierde cualidades y resistencia.

La dosificación  es una de las cuestiones más importantes  cuando se va a enfoscar.

Para la realización de enfoscados siempre se emplean arenas más gruesas que para los enlucidos. Cada capa que pudiera darse deberá ser más fina, desde el punto de vista de la granulometría, que la anterior.  Se deben emplear áridos silíceos o calcáreos pero siempre limpios de arcilla o materia orgánica.  Los almacenes de construcción  facilitan en gran medida esta cuestión pero bebe tenerse en cuenta la calidad del material, aún si se presenta en bolsas pequeñas. No es extraño encontrar arenas muy poco lavadas que, en efecto, valen para casi cualquier cosa pero con el grano muy grueso y mezclado con arcillas.

Incorporar tierra a estos morteros puede parecer un atajo porque “se pega” mejor  a los paramantos o se precisa menos cemento o cal, pero a la larga aparecen grietas por retracción.   Para resultados óptimos tampoco deben emplearse arenas de playa o salinas porque producen eflorescencias (esas manchas blancas que aparecen en algunos enfoscados al fraguar)  y que son  producto del exceso de sales minerales en los morteros.

Como regla general para enfoscados se utiliza una proporción de 1:4 o 1: 3.  Es decir una parte de cemento y 3 o cuatro de arena siempre en función de grano de la arena.

Para los enlucidos las dosificaciones  son de 1:3. 1:2 e incluso 1:1 si se pretenden acabados muy finos.   Hoy día lo habitual es utilizar una sola mezcla para todas las capas (1:1), pero va sobrado en mi opinión

Para enfoscar coloco unas reglas metálicas de 1X3 cm pegadas  con el mismo mortero a las paredes en varios puntos. Dejo que se seque para apoyarme en ellas poder pasar la regla del maestreado con seguridad.

En otras ocasiones echo un cordón de pasta sobre la zona de la pared donde va a ir la maestra vertical  y coloco  encima una regla con la plomada y el nivel; procuro que  quede bien rellena. No es conveniente separar las lineas maestras más de dos metros para manejarse mejor.

En unas horas tendrá suficiente consistencia para poder retirarla con cuidado (arrastrándola, mejor que tirando) y conseguir una maestra de mortero.  Si se deja para el día siguiente, en el caso de las esquinas o rincones por ejemplo,   con unos golpes  la regla se despega sin dificultad dejando perfiles muy afinados.

Me gusta enfoscar y rematar paños más o menos enteros en una misma fase para evitar que se noten las costuras de las maestras y los encuentros.

 Cuando me pongo a revocar una pared procuro humedecerla bien echando pequeñas cantidades de agua con un bote de arriba hacia abajo y dejando que escurra.  La piedra no es tan porosa, ya se sabe, y es mejor que permanezca seca para aplicar los morteros.  Con pasar un cepillo es suficiente.   De esta manera se retira el polvo que pudiera estas adherido a las paredes.

Es siempre mejor aplicar varias capas finas que una gruesa por intentar adelantar el trabajo o terminar pronto.  La pasta puede descolgarse.

Los enfoscados  o primeras capas que regularizan la superficie  se pueden hacer a buena vista  lanzando el mortero sobre la pared hasta cubrirla, o maestreados utilizando unas reglas de madera o de metal bien derechas y aplomadas (maestras ) que concretan la capa final de mortero.

 Para interiores  yo prefiero,  también, lanzar con la paleta la pasta con fuerza sobre la pared  y en pequeñas cantidades no muy duras; como pequeños latigazos combinados de brazo y giro de  muñeca.  Sin miedo siempre.  Es normal que no todo el material quede agarrado y caiga  algo al suelo o salpique. Para evitar desperdiciar este material se puede limpiar la base de las pareces de escombros u otros materiales secos o colocar una lona, un plástico y recogerlo para echarlo de nuevo en la hormigonera y volver a utilizarlo en una nueva masa.

En la medida en que voy rellenando el paño voy haciendo pasos de regla para retirar los sobrantes entre maestras, apoyándome en las mismas, y   dejando un tiempo entre  la aplicación  de una capa y otra. Esta acción me permite observar dónde falta material para ir aplicándolo.   Para los gruesos que yo suelo dar y aunque las paredes sean muy regulares (unos dos cms) es suficiente con dos capas.  El enfoscado permite del mismo modo rectificar o nivelar en vertical una pared  desplomada si las reglas maestras se colocan adecuadamente.

Suelo tener varios tajos abiertos y en cuanto toco el material y observo que  va tirando y la pared va absorbiendo la humedad del mortero,  procedo a aplicar la siguiente capa.    No se puede correr y menos aún  cuando son paños pequeños. También se puede dar una primera capa y dejar las siguientes para otros días, como se hacía antiguamente con los revocos a base de cal.  Todo depende de la magnitud de los paños y paredes y cómo se organice uno para no dejar muchos  encuentros entre las distintas aplicaciones a lo largo de las jornadas de trabajo. Hay que procurar siempre dar paños enteros rematando en esquinas y rincones.

Lanzado la pasta o mortero sobre la pared con la paleta, insisto,  se consiguen mejores resultados que si se utiliza la llana, se adhiere mejor y permite que agarren como es deseable las siguientes capas.

 Si se plica el mortero en las primeras fases con la llana  el trabajo cunde más y se pierde menos material, pero los resultados no son los mismos ya que los morteros se pueden llegar a despegar  o ahuecar con el tiempo.   No obstante hay tajos en  los que es ineludible utilizar la llana y en todo caso esencial  para enlucir y dejar una textura fina.

Este tipo de revocos a paso de regla permite acabados muy igualados, casi perfectos.

 Para afinar en los acabados es preceptivo (cuando han pasado unas horas por el tajo ya terminado)  humedecerlo de arriba abajo con una escobilla o cepillo y pasar el fratás dando pasadas circulares y llevando el material de una zona a otra, procurando igualarlo todo. Esta operación tiene un punto y no se puede realizar muy pront, para evitar los descuelgues,  ni dejar de un día para otro porque el cemento fragua y apenas conseguimos raspar el revoco.  Hay que tener cuidado para no fratasar  el revoco muy seco porque levantamos el grano de arena y se suelta produciendo efectos o marcas  indeseables.

Otro truco para intentar igualar lo mejor posible el revoco es acercar una bombilla a la pared para observar -porque se producen ligeras sombras- dónde están las irregularidades.

En días sucesivos siempre es muy recomendable regar y humedecer el tajo, siempre en función de la climatología, para que fragüe lentamente y consigamos la resistencia deseada.

La utilización de esta técnica y estos materiales, en lugar del yeso por ejemplo, me permiten sortear los inconvenientes que pudieran acarrear las eventuales humedades  y la degradación. (Al yeso le gusta muy poco la humedad).  Me permite también la incorporación  directa del color. En una primera instancia la pared puede quedar tal cual y posponer o evitar incluso tener que pintar.  Me resulta más eficaz,  duradero y económico teñir un mortero que tener que pintar a posteriori.   Para pintar o enlucir estas mismas paredes con yeso blanco siempre hay tiempo. Se pueden emplear una buena variedad de  tintes, pero este aspecto puede ser motivo para otra entrada.

Si se tiene claro lo que se pretende y se hacen algunas pruebas previas se pueden conseguir resultados sorprendentes.  Saben ustedes que los materiales al secar bajan el tono respecto al que tenían cuando estaban húmedos.

Con la cal morena ya preparada para utilizar y el cemento blanco tengo suficiente margen de maniobra con las dosificaciones, consigo un color final  en torno a los ocres y tierras  y que no haya diferencias entre masas.  Hay que tener en cuenta que incluso los distintos gruesos aplicados en los enfoscados pueden incidir  en la homogeneidad del color y destonificar  algunos paños.

En esta ocasión para no interrumpir el discurso pongo una serie de fotos que, aunque no son de muy buena calidad,  quizás puedan ilustrar algunos de los aspectos que se han tratado.

                                                             *****

El mortero procesado en la hormigonera lo paso a una carretilla, lo acerco al tajo y lo sirvo en espuertas o cubos cuando se trabaja en altura.

08-CIMG4446Preparado para empezar.05-CIMG4442En esta esquina he puesto un nudillo de madera bien aplomado y separado unos dos centímetros en el tramo mas corto y sobresaliendo otro tanto del otro lado.

Se van cubriendo las zonas más irregulares. Se rellena el hueco poniendo la llana o una regla del otro lado para que no se escape el mortero y se espera a que vaya secando.

07-CIMG4445En este caso las reglas van muy juntas para sacar esta pequeña esquina. Detalle de la plomada y el relleno.  Una vez fijada la regla se puede ir rectificando su posición golpeando con el martillo o con la paleta antes de que se ponga duro el mortero.

11-CIMG4450Hasta que queden más o menos niveladas.  El tramo puede complicarse si nos encontramos cajas de los mecanismos de electricidad, registros (que deben colocarse sobresaliendo el mismo grosor del enfoscado para que no queden hundidos) u otros huecos.  Se puede utilizar el metro para dejar las reglas más o menos igualadas arriba y abajo.

10-CIMG4449Para retirar la regla maestra se puede hacer palanca por la parte de abajo y desplazarla sin arrancar el mortero.

21-CIMG4463 Cada uno emplea la paleta que le resulta más cómoda. Normalmente se emplea la catalana que es de forma triangular  y forma un ángulo recto con el vástago de hierro. Se coje muy bien el material y permite imprimir suficiente fuerza al lanzar el mortero sobre la pared.

Estoy acostumbrado a la paleta de alicatador que tiene un ángulo más cerrado, no tiene picos en la parte de atrás y la punta es más redondeada .

13-CIMG4453 Hay que procurar dar recorrido a las paletadas e ir cubriendo…

18-CIMG4458En la foto inferior aparece una maestra de mortero y la manera en que se va tirando progresivamente  sobre la pared.

Una vez que se ha echado la primera mano se puede pasar la regla para retirar el sobrante. No hay que preocuparse mucho por afinar ahora.

16-CIMG4456  Algo de piedra se tendrá que ver… Los huecos en la pares permitiran sacar los tubos de extracción de humos etc.

14-CIMG4454Un primer paño terminado. La parte inferior la voy a alicatar con la misma baldosa del suelo para proteger la pared y evitar que se manche…

24-CIMG4467Esta textura de enfoscado que muestra la foto inferior a buena vista y sin maestras me gusta mucho para exteriores.  Bien lanzado el mortero en varias capas, siguiendo un cierto patrón – sin enlucir ni fratasar- puede proporcionarnos una fachada de indudable valor estético…15-CIMG4455Un paño bajo la ventana.

04-CIMG4425He colocado en esa gran columna de carga un par de viejos azulejos.  Se supone que es la cocina..

En  la foto pueden apreciarsen las lineas de la llaga del rasillón, de un tono más oscuro. Aún no ha acabado de secar y en unos días desaparecen.

25-CIMG4469 Se pueden realizar, por supuesto, otros acabados, sobre todo en exteriores, como la tirolesa, la martillina, el esgrafiado o utilizar rasquetas.   Espero poder mostrar en otras ocasiones estas técnicas. Salud.

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2 respuestas a JAHARRADO. UN REVESTIMIENTO CONTINUO

  1. Antonio dijo:

    Buenas tardes.
    Me gustaría si es posible que se pongan en contacto conmigo por correo elctronico.

    Un saludo

  2. Paracelso dijo:

    He dejado un mensaje en la web que aparece al picar en su nombre. Salud.

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