DESAYUNO FRENTE A LA COSTA AFRICANA.

Dicen de Marco Régulo que aminoraba la marcha de sus bueyes cuando el sol alcanzaba la forma semiesférica en el horizonte y que Valerio Cíngulo le infligía severas sanciones –en principio dialécticas, luego económicas- por desconocer el compás entre el  movimiento de los astros y el de los bueyes.

Entonces los dioses bienhechores desecaron las tierras del campesino y tanto el como sus propiedades perdieron el regocijo de la fertilidad. 

                                                                                                                                       Carlos Tejero. El disfraz de los paisajes.

El campesino espera inquieto a que se enfríe el bizcocho. Diciembre.

IMG-20131124-WA0000Al campesino le despierta el dolor difuso e indefinido de la fatiga y la tos. Duelen los brazos. Una sazón levemente febril acaba de levantarle de la cama. Los días empiezan como acaban.

 Quiere recordar los ingredientes para entregarse a las reacciones alquímicas y al calor,  preparar el desayuno. Algo quedará de compota.

No se puede calentar la casa donde una alguna vez vivieron los maestros, tan grande.  En la estufa de la sala  aún queda el rescoldo de unos palos de encina y es fácil reavivar el fuego. ¡Va!  Va despabilando. El fuego  también reconforta. Y  los analgésicos. En media hora, en cuanto amanezca, puede ponerse a funcionar, pero sin salir a la calle.  Son ya varias semanas con temperaturas bajo cero y la discrepancia entre la sala de estar y la temperie no es despreciable.  En estos días de cambio de morada todo anda manga por hombro. Las habitaciones  y alcobas están destartaladas y semivacias. Estira es espinazo aún entumecido.  Se despereza ceremoniosamente.

 De momento, con algunas semillas de calabaza y girasol, sésamo, almendra, nueces  y  azúcar tuesta un dulce energético para los próximos días; a media mañana con unos hijos secos cae muy bien. Pone unos garbanzos en remojo.

Las manos siguen agarrotadas. Tiene que insistir el cerebro en el mensaje para poder iniciar el movimiento.  Sólo sabe hacer cosas con las manos pero se le caen los utensilios de cocina.

 La pitanza, con mas manzana que otra cosa, debe estar lista.  Una infusión… Aún está templado  el bizcocho y crujen algunos trozos, pero está jugoso y el aroma del limón y el chorro de anís seco lo estimulan.

-Esto es otra cosa, ¡joder!   La harina integral sacia y en esta ocasión no se comerá medio pastel.   Imagina otro dulce de azafrán en unos días.

Al lavarse la cara coge por los bordes  recuerdos de la infancia. Las toalla sobre la cuerda, el jabón, un bidón de agua calentado al sol del verano en la azotea…

Se le antoja durante un rato la posibilidad  de vivir en la línea de costa meridional, abandonada ya, mirando a África, para poder desnudar los pies y abrir los dedos con la arena  templada de la playa, virgen de nuevo,  a salvo, para poder fantasear en la noches caniculares con la montaña y los seres que la pueblan.

Sale el perro y entra la gata.  La cencellada es implacable. Todos a sus trabajos.  Salud.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La comida y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a DESAYUNO FRENTE A LA COSTA AFRICANA.

  1. Cristina dijo:

    ¡Qué bonita la palabra cencellada! Yo la aprendí en diciembre, paseando por una dehesa cerca de La Encina de San Silvestre.

    • Paracelso dijo:

      Pues me ha intrigado su origen. No lo incluye el Diccionario de la RAE. No tengo claro que proceda de “cierzo” (por eso de que el fenómeno lo origine este viento de procedencia eminentemente septentrional).
      ¿Donde está ese paraje?, por cierto. Salud.

  2. Cristina dijo:

    Pues al parecer sí procede de cierzo. Yo también lo he buscado y esto es lo que he encontrado:cencellada o cenceñada.

    (De cierzo).

    1. f. Sal. rocío (‖ vapor que con la frialdad de la noche se condensa en la atmósfera).

    2. f. Sal. escarcha.

    Como ves, se utiliza en Salamanca.

    Encina de San Silvestre es un pueblo que se encuentra entre Salamanca y Vitigudino.
    Por cierto, la fotografía que encabeza tu blog representa un paisaje que me resulta muy familiar. Es sin duda la sierra de Béjar, pero ¿vista desde dónde? Yo diría desde la orilla del Tormes, a la altura de El Tejado. ¿Acierto?

  3. viña lagarita dijo:

    No envidies a los que te envidian ….

    • Estaria bien pasar parte del invierno en el sur y el resto del año en el monte. Pero se precisan unas cotas de liberad personal a las que el campesino no puede acceder por el momento… o una casa sobre ruedas. Feliz año y salud.

  4. Pleno. Comentaba lo del topónimo con la peregrina idea de que fuera una encina de gran porte o de significado peculiar. No conozco esa zona. Ya tengo material para un nuevo viaje aunque sea, por el momento, virtual.
    El efecto el paraje de la foto está sacada desde una aldea situada un poco mas arriba. El Barquillo..
    No suelo hacer referencia a topónimos porque esta historia del blog se corresponde con un estado de ánimo o una intención más que con un lugar en el mapa.

    Craso error consultar las versiones digitales de los diccionarios. En la ed. vigésima del año 84 de DRALE sí figura el término, pero escarcha no es un sinónimo perfecto, claro. Salud.

  5. Pedro dijo:

    No consigo leer en tú bitácora la entrada “UN REVESTIMIENTO CONTINUO: ENFOSCADO Y REVOCO.”. No sé si es por un problema técnico o es que al final no ha sido publicada. Gracias y feliz comienzo de año.

Puedes dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s