Más huerta.

Me pongo nuevamente a intentar perpetrar otra entrada en el blog relacionada con el huerto.   He estado trabajando la compostera y el compost, acarreando materia vegetal, restos de cultivos de las eras y buscando estiércol lo más fermentado y curado que sea posible.  Estoy desherbando y rozando una amplia zona para ir incorporando humus y equilibrar el suelo, pero sin cavar ni voltear la tierra. He estado preparando unos muretes para delimitar la pared norte de la casa y adosar otro gallinero.

Otoñal  2-12-2012 011Compost en distintos estadios de elaboración hace ya unas semanas.
la cocina 014Han aparecido unos ladrillos macizos  de una chimenea en una casa que han derribado estos días atrás y aquí los he colocado. Cuando se me acaben pongo piedras.
la cocina 004Aunque no es un muro muy grueso lo voy a levantar “a dos caras” aprovechando ripios, trozos de teja…  He ido adelantando la fontanería para poder solar pronto.
Otoñal  2-12-2012 010Aspecto invernal de la zona baja de la huerta. El hielo toca un poco  las berzas gallegas y están lacias pero aguantan sin problemas. Al fondo,  cercado para que no se lo coman los conejos, está el ensayo con el azafrán.

Pero ¿qué puedo añadir yo a lo que ya han adelantado y propuesto otros  horticultores orgánicos,  permacultores,  y además con mucha más experiencia que yo.  Creo haberlo comentado ya alguna vez De modo que “me voy por los cerros de Úbeda” y acabo contándoles cualquier historia peregrina. Sabedor de estas vicisitudes acabo  poniendo más atención a aspectos relacionados con la construcción o la antropología de lo cotidiano (de tan poco interés por otro lado) y poder publicar algo.

Pero es que cada día me voy convenciendo de la importancia que va teniendo esta corriente, este flujo de personas o agrupaciones no comerciales dispuestas a cultivar de no importa qué modo  o llevadas por alguna filosofía, corriente o disciplina;  en el patio trasero de su casa, en los espacios comunes de una cooperativa, en el huerto del abuelo, en la finca familiar, en macetas, o en distintos tipos de huertos urbanos, en huertas cedidas u okupadas, legadas o compartidas….

La mayoría sigue una estructura a modo de diario,  recurren a la organización temática, por cultivos, por labores  o  se exponen misceláneas más  anárquicas como estas cuartillas mías. Unos son más eruditos o toman un derrotero científico, otros se nutren de la experiencia y del día a día.  No creo que en este tipo de blogs la originalidad sea una cuestión de obligado cumplimiento. Hay un tono íntimo, cercano…

A mayores, la rareza  o la singularidad en los temas y su tratamiento  puede ser un reclamo para incidir en la difusión de la horticultura que genéricamente podríamos llamar “familiar” o comunal, colectiva, porque son las personas dispuestas a trabajar en grupo, una familia o un grupo que  trabajan para abastecerse de productos hortícolas saludables y sabrosos con los “instrumentos” y filosofías  procedentes de la tradición, de las corrientes surgidas desde los años setenta hasta la actualidad, curiosas y con formación, los que fundamentalmente crean estas bitácoras.  Tengo para mí que  la mayoría de los autores son personas adiestradas ya en las redes sociales y con un bagaje colosal en sus capazos.  Muchos vienen ya de otra cosa, desencantados de otras experiencias o estimulados por la tierra, los vegetales y/o el modus vivendi  que implican.

Plantamos hierbas para vivir de otra manera. Queremos estar bien y las plantas, su cuidado y las tareas afines son un medio inmejorable para procurarnos equilibrio y estabilidad.  Pero imaginen, pacientes lectores, la cantidad de casos y proyectos que se deben estar realizando en todo el mundo y no aparecen en la red de redes.

El blog de temática hortícola, agricultura biológica, sobre permacultura, autosuficiencia o  el relacionado con la vida en el campo, tiene una aspecto inconfundible;  una buena parte de los que conozco los gestionan personas que proceden  en primera instancia de la ciudad. De modo que, de forma paradójica, el horto-blog   es un “suceso urbano”.

Y me entusiasma, pero no me sorprende, la cantidad de gente joven metida en estas historias.  Algo sigue cambiando.

Otros vecinos en la red. Estos días he visitado  biTAL.   Cuantos suscribiríamos este ¿quiénes somos?

Somos un grupo de personas que cultivamos una huertita en Tudela de Duero (Valladolid) desde mayo de 2010. Además de aprender y pasar buenos momentos juntas compartimos el amor por la agroecología, el autoconsumo, la naturaleza, la soberanía alimentaria, la recuperación de semillas autóctonas y mucho más.

Los subrayados son míos aunque seguramente lo que más  les ocupa y le interesaría a muchos es ese y mucho más.  

De modo y manera que a estas alturas de la pendencia con este sistema brutal que nos  administra me interesa más la gente por lo que hace que por lo que dice y es estos espacios virtuales se aprecia bien, bien…

Pero este guisote  de más arriba con que me desayuno se esgrime para abundar en la necesidad de aglutinar y ligar de alguna manera estos esfuerzos, estas experiencias.  Debe haber alguna manera de apilar todos estos sucesos únicos, de una tan variada tipología de nuevos labradores.  Hay  un nexo sutil….

No debiera importar tanto el aparato, ni en medio, como los contenidos y su repercusión o la difusión de estas historias.  No se precisan manifiestos ni declaración de intenciones especialmente ambiciosas.

¿Porqué no intentar elaborar un inventario de páginas relacionadas con estos temas? Y mirar lo que hay en las redes sociales como facebook…

Todos conocemos páginas más comerciales, pero cumplen otra función  y conocemos foros. Ese espacio está ya ocupado por empresas o profesionales con desigual fortuna.

Se pueden poner en un sólo espacio materiales que de forma aislada apenas pueden transformar e incidir en un sistema tan complejo y saturado.

De otro modo. ¿Quien que aprecie su trabajo no ha hecho una entrada sobre el compost, los fitosanitarios, las asociaciones, las variedades básicas de hortalizas, las plagas,  la poda de frutales,  los semilleros,  las labores culturales etc,  etc?  ¿Quién no ha hecho llamadas de atención sobre el cambio climático, la soberanía alimentaria, los grupos de consumo…? Todos ponemos  básicamente lo mismo, casi al  mismo tiempo.

Convendría tener muy en cuenta un mapa hispánico de la  agricultura ecológica u orgánica a estos niveles. Y no olvidarse de la horticultura comparada  donde se midan y se integren tantos y tan valiosos métodos, porque es una perspectiva inusitada y, por supuesto, eficaz. Qué hace quién y cómo lo hacen otros.

Lo siento. Son sólo algunas elucubraciones que comete mi cerebro en estos tiempos críticos que nos tocan vivir.

Creo que hoy me sacará el perro por este camino para dar una vuelta vespertina.  Salud.

la cocina 012

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2 respuestas a Más huerta.

  1. Robin dijo:

    Saludos, huertano. Nosotros estamos dándonos cuenta de que hay cosas en la vida que son guapas de verdad. Por ejemplo, a alguien, casi azarosamente, le nació un olivo en su jardín. Lo dejó crecer, y de él nació una varidad diferente: no era arbequino, no era gordal, no era rojal…como el señor se llama Josep, le llamaban Xep. Y así nació el olivo de la llei del xep.
    Ahora hay bastantes, no muchos, pero los suficientes para dar lugar a la tradición de coger estas olivas enormes y salarlas. Están deliciosas. Así que este año vamos a plantar esquejes. Como no lo sabemos hacer, nos ayudarán los viejos arcanos del lugar, que tienen la “ma trencada” para estas cosas. Sin tanto libro ni tanta historia, te cogen la navajilla y hala, hecho.
    Lo hicieron siempre, les sale de dentro, sin pensar demasiado.
    Es uno de los secretos de la vida, amigo…

  2. Paracelso dijo:

    Es cierto. Conocen el momento de hacerlo, el mejor esqueje, la mejor estaca, la mejor forma de plantarlo. Pero con el olivo hay que tener paciencia. Estas tareas, estas plantas te reconcilian con una medida del tiempo más amable.
    Yo todos los años “curo” una pocas aceitunas de la variedad cornicabra que es para aceite, pero son muy sabrosa porque tienen poca carne; lo hago cambiando el agua, sin sosa, machacadas. Orégano, tomillo, limón, hinojo, ajo….. Un lujo. Salud Robin.

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