«CIERTA SUERTE DE LADRILLOS VIDRIADOS DEL QUE SUELEN HACERSE SOLERÍAS Y AFORROS DE PAREDES».

 “La obra de mosaico requería dos profesionales altamente cualificados: el alfarero, que fabricaba placas vidriadas de colores vivos y el alarife (albañil especializado) que conocía la técnicas del corte de las piezas pequeñas según el patrón del diseño, un proceso complejo en la puesta en obra.”
                                                         Rosa M. Domínguez Caballero.

En estos días de difícil invierno me he planteado engrosar los artículos relacionados con la manobra con algunos apuntes sobre el trabajo del alicatador, los materiales que emplea, las técnicas… e incluir algunas consideraciones históricas o tareas  culturales.

He trabajado algunos años profesionalmente en distintos palos de la albañilería, pero acabé “pegando”  azulejos y pavimentos.  Me gustaría poner en común algunas de mis experiencias con estas faenas y estos materiales tan gratificantes.

El plan  de esta secuencia de artículos tendría en cuenta, además de la ejecución de alicatados básicos, que es lo que más puede interesar al improbable visitante, aspectos como:

 La caracterización y diferenciación de los revestimientos cerámicos  o  baldosas y sus propiedades. 

 La naturaleza y preparación de soportes. Los materiales de agarre.

 Las técnicas  de colocación.   Un viaje  de la tradición a la innovación.

 Los tipos de juntas y el rejuntado.

 Las herramientas y los cortes.

Y, en fin, intercalar algunas referencias prácticas e inteligibles relacionadas con el oficio.

(En otra serie debería hacer visible algunas de las técnicas más usuales para realizar los distintos tipos de suelos y solados que es una galaxia aparte)

Esto no es un curso on-line porque para aprehender labores  de estas características es imprescindible y  necesaria la presencia del oficial y su ayudante en la obra, dispuestos a trabajar con modestia, paciencia… y tener  un “caso” concreto.  Es preciso manejar algunos  conceptos  específicos y otros  genéricos,  asimilar un puñado de habilidades que suelen  quedarse ralas ante nuevos proyectos  y manejar con serenidad las dificultades técnicas que plantean  los materiales clásicos o los  más modernos y que hay que ver in situ.

Siempre comento que no hay dos tajos iguales, pero se pueden establecer con estos soportes electrónicos de que disponemos, la fotografía y la palabra, las bases para aportar algunas nociones básicas para alicatar algún arrimadero a media altura,  los paramentos de  una cocina,  de un baño, un trastero…  bregarse para adquirir cierta destreza.

Inciden radicalmente  en estos trabajos aspectos como la geometría, la estética o el diseño, la elección y adecuación de los materiales… la experiencia.

Se puede trabajar con baldosas cerámicas de una variadísima índole y con infinidad de cualidades. Desde la tesela  de mármol de un mosaico a las láminas de porcelana de un metro cuadrado con trama de fibra de vidrio. Se puede hacer algún trasto auxiliar:

 Este chisme lo preparé con unos tableros de pino un espejo y unos azulejos sevillanos que sobraron de un proyecto. Están fijados a la madera con silicona y recercados con una moldura fina.

Este chisme lo preparé con unos tableros de pino, un espejo y unos azulejos sevillanos que sobraron de un proyecto en una casa de labor en Toledo. Están partidos a la mitad,  fijados a la madera con silicona y recercados con una moldura fina.

Detalle del encuentro superior derecha. la madera y el azulejo hacen buenas migas.

Detalle del encuentro superior derecha. La madera y el azulejo hacen buenas migas.

El azulejo es moderno pero fabricado de forma artesanal, tradicional, con la técnica de arista o cuenca.  Esta técnica, coetánea de la cuerda seca, consiste en estampar
mecánicamente sobre la arcilla fresca por presión un molde formando un relieve. De aquí toma su nombre:«arista». Los tabiquillos divisorios (que creo se aprecian a pesar de la mala calidad de la foto) impiden  que se mezclen los tintes  entre las distintas figuras, haciendo innecesario el retoque manual.

Espero en sucesivas entradas poder concretar el flujo de un trabajo que sigue siendo artesanal. Veremos como la composición y  la disposición (aún empleando materiales más técnicos y herramientas modernas) siguen representando cuestiones  sesenciales para unos acabados estimables y prácticos.  Cada suceso o suerte  en el proceso de alicatar -como veremos-  cumple una función y ninguno es baladí. Salud.

gotico_socarrat

                                                                          Azulejería gótico mudejar. Fuente. Museo del azulejo.
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