LA NEGRA.

 

Después de más de noventa días cuidando  en buena compaña de estas plantas de las narices  va y me sale una cosa como esta de la foto.    Yo renuncio. ¿Con qué careto puedo yo ofrecer esta legumbre a mis amigos y familiares? ¡Qué vergüenza!  Supongo que alguien me podría ayudar a desentrañar  el problema.  Yo tan contento desgranando el judión  sentadito en mi silla baja de anea, después de varios día secándose…

Agradezco de antemano las muestras de apoyo y de ánimo, pero no vuelvo a sembrar nada.  Tenía comprometidos algunos puñados. Pensaba reunir a unos cuantos amigos  y familiares alrededor de un buen puchero…

He pasado por la falta de agua, el infierno de las adventicias, el enturorado, la impaciencia de ver cómo tardan en madurar muchas vainas, las plagas,  la recolección a mano una por una, la maldita alergia… para esto.  La verdad es que recuerdo que un día  estuve merendando una lata de calamares en su tinta y se me cayó algún trozo.  No se.

Mejor voy pensando en hacer collares y venderlos por los mercadillos de la zona, con cacharritos  hechos con  pinzas de madera, envases de huevos y cartones de enrollar papel higiénico o palitos de los helados, que se me daba muy bien en el colegio.

Que si buenas prácticas, que si compostaje, que si rotación de cultivos, que si calicatas y  leguminosas, que si fulanito dice, que si en internet pone,  que si  leches en vinagre.

Esta mañana he plantado el azafrán en la idea de que la información meteorológica sea rigurosa,  baje la temperatura,  llueva sobre los caballones y estimule su crecimiento, pero ya no me fío.

Salud.

 

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12 respuestas a LA NEGRA.

  1. alberto dijo:

    Hombre puedes servir para hacer apuestas en la plaza del pueblo y sacarte unos euros, cuantas negras y cuantas blancas en dada vaina.

    • Paracelso dijo:

      Nada fácil. Pues sí me ha costado un poco hacer el montaje. Elegir una buena vaina, intercalar las judías, casi no había luz, hacía un poco de viento para hacer una buena foto… perdonen uds la broma. Hay tan buenos y rigurosos blogs sobre el tema que yo poco puedo aprtar. El judión blanco es ya el mío de este año, pero el negro me lo ha proporcionado una amiga que ha iniciado un proyecto de huerto ecológico con más gente. Una variedad poco usual que pienso “echar” la temporada que viene. Me gusta provocar y sacar a los poco probables visitantes del marasmo de información de pegar y copiar. Tengo que ver si consigo cocinarlos los dos sin que se alteren los colores. Salud.

    • Paracelso dijo:

      No creas, Alberto que ya lo había pensado, pero por aquí son más listos que el hambre. En todo caso podría timar a algún turista ávido de sensaciones fuertes. Salud.

  2. Viñalarga dijo:

    No te desanimes hombre. Piensa que no es nada fácil conseguir eso y tú lemantándote. Pero si es para premio y seguro que estarán igual de ricas y darán al puchero un colorido muy apetecible.

  3. Mariángeles dijo:

    Blogueando he dado contigo y como es natural con tu blog.
    Me ha gustado mucho y ya me he hecho tu seguidora. Ahora cuando vuelva al mio te colocaré en la lista de blog que más me gustan.
    Te invito a visitar mi huerto, mi jardin, mis animales… en fin… todo lo relacionado con nuestra vida en el campo.
    Esta es mi dirección por si te apetece pasarte.
    http://elterrao-dosurbanitasenelcampo.blogspot.com.es/

    Te esperamos… ya nos dirás que te parece…
    AHHH!!!… y ánimo con lo de las judías negras!!! Para nosotros no es algo raro, ya nos pasó lo mismo hace unos años.
    Un abrazo desde EL TERRAO (Badajoz)

    • Paracelso dijo:

      Encantado de formar parte de vuestro vecindario en la red, Mariángeles ¿En Badajoz? Conozco bien la Baja Extremadura, sobre todo la zona de la raya en torno a Olivenza y Barcarrota. Un verdadero paraíso… pero no en verano, lo sabes bien. Salud.

  4. José dijo:

    Bueno, igual que en todas las familias suele haber ovejas negras (y no siempre son las peores…), en todos los huertos salen judías negras. La huerta es así, también goza de libre albedrío, no se la puede controlar totalmente. Y eso es lo bonito. Te lo digo por experiencia…

  5. Isabel dijo:

    Pues se me ocurre que si la naturaleza te sorprende, sorprende tú a propios y ajenos con una nueva receta de puchero que haga honor a las negras. Mira que los grandes descubrimientos proceden de la sorpresa y de los ¿errores? Estudia las posibilidades que a lo mejor la naturaleza te está entregando un futuro filón hortelano-gastronómico.

  6. in cucina dijo:

    Mira a ver bien si no eres un afortunado de esos a los que le sale un producto de esos que luego exponen en los mercados como algo excepcional. Ponte manos a la obra con el puchero que serán “bicolores” pero tienen un aspecto fabuloso, bien limpios, con la piel tersa y de buen tamaño.

    • Paracelso dijo:

      Para ser franco, Paloma, estoy obligado a decir que este año la cosecha ha sido algo floja. He apreciado, en lo que he recolectado hasta ahora, algo de gorgojo y que es más pequeño el fruto. Algo no he debido hacer bien, pero el calor ha tenido mucho que ver, no había manera de mantener equilibrada la humedad del suelo y a algunas plagas les gusta el calorcito; ahora debo seleccionarla y separarla al menos en dos tamaños después de descartar las que tienen taras o una forma poco homogénea. Es seguramente el tema de la próxima entrada.

      No debo presumir de cultivo ecológico porque es muy difícil en un entorno donde nadie conoce las buenas prácticas de la agricultura biológica. Yo, al menos, no echo a las plantas más que “buenos alimentos” en forma de compost o materia orgánica, ni por supuesto fertilizantes de síntesis, no maltrato la tierra…y eso debe influir necesariamente en el resultado, pero además -y es lo más importante- el clima la altitud, la temperatura del agua o el yodo, las características del suelo, la variación térmica entre el día y la noche ( o todo junto que no está muy bien estudiado), hacen que la textura, el sabor y la presentación en la mesa sean excelentes. No se rompen al prepararlas aún teniendo el hollejo muy fino, se deshacen en el paladar con apretarlas simplemente con la lengua… Se nota que me gusta la legumbre ¿no? Es una fuente de proteínas de calidad para todo el invierno.

      La negra es un reto para la temporada que viene, pero pediré unos puñados para hacer un potajito. Salud.

    • Paracelso dijo:

      Mola la serendipia, pero confío más en las enseñanzas, las buenas manos y el talento humilde y sencillo de mi madre que me enseño a cocinar sin premuras, con buenos instrumentos y a elegir bien lo que se le echa los pucheros. Isabel, salud.

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