DE RERUM…

Como el esforzado Lucrecio, invocando a Venus, intento comprender uno poco mejor la naturaleza de las los cuerpos inertes y algunas hortalizas  porque de las indagaciones sobre la del hombre ya desistí hace tiempo.  Algunas observaciones de la vida cotidiana, tan vanales  y tan necesarias, nos ofrecen más claves que los más sesudas y eruditas disquisiciones filosóficas.

Estos son los zapallitos de esta temporada. Da gusto sembrar esta cucurbitácea porque muestran un lustre  y un vigor sin parangón y parece  al resto de las plantas.  Este año las hortalizas van bien y la legumbre va bien;  una simple azadilla y un tiempo benigno propician estos  extraños sucesos.

Me dice la familia que la judía de enrame es tierna y sabrosa. Se acabó la  primera mano de lechugas, estoy poniendo en vinagre con agua la remolacha una vez cocida.

Me entero que estoy cultivando tomate de colgar, una variedad que llaman de hoja de patata, con un fruto rojo más pálido, de tamaño medio y que se forma arracimado y  aguanta muy entero meses. Lo mismo me ahorro tener que “embotar” los excedentes.

Esta es una herramienta imprescindible para mí. Le he colocado un astil largo y no tengo que doblar mucho el espinazo. Puedo ahuecar y despojar de adventicias  fácilmente la tierra sin dañar las plantas.

Las primeras vainas de legumbre están empezando a rellenarse, limpias y sanas.  En cada una no cuajan más de cuatro granos, pero en el puchero son manteca pura… A partir de septiembre empezará la recolección paciente, cuando empiecen a secarse en la mata.  No toda la legumbre madura al mismo tiempo, de ahí que sea recomendable recogerlas manualmente o esperar en el caso de los productores más intensivos  a que seque toda la cosecha.

El fruto obtenido  ofrecerá  en su mayor parte un aspecto blanco limpio y sin taras de color o forma.

Los girasoles ya alcanzan lo dos metros y medio y  pronto empezarán a declinar por el peso de las rosetas preñadas  de sabrosas pipas para las gallinas.  Ayudan a refrescar el suelo porque hacen sombra sobre otras plantas; acoge al hortelano.

Este es un pepinazo reservado ya para semilla.

Ya he pedido  50 cormos de azafrán para reponer el plantel de la condimentaria.

 

 

Vale.

Salud.

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2 respuestas a DE RERUM…

  1. ¡Que envidia de tomates! Una pregunta, ¿los cormos de azafrán no son los del azafrán auténtico, verdad?
    Saludos

    • Paracelso dijo:

      Sí, son cebollitas de azafrán. Yo sólo conozco el que se cultiva de forma tradicional en gran parte de La Mancha. Hay una entrada antigua sobre su cultivo. Me han llegado estos días una cincuentena procedentes de Minaya. Tengo que preparar la tierra para sembrarlos en cuanto afloje el calor. Van destinados a reponer los que he perdido el invierno pasado porque se los comieron una vacas. Por aquí llaman a azafrán a otra cosa que no tiene nada que ver con la rosa del azafrán. En cuanto me deslíe un poco cuelgo una entrada sobre el tema. Salud.

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