EL NIVEL.

Anda la obra un poco parada por las inclemencias del tiempo.  Febrero también es mes duro en Castilla y León y no puedo apenas avanzar.  Hay cinco cms de hielo en el bidón del agua y la acometida está hecha un bloque.    Disculpen, es el tema de estos meses.  En otras zonas bajan las temperaturas unos días y luego se moderan, pero a mil y pico metros de altitud   gran parte del invierno,  muchos días no se puede ni clavar la para en la arena.

Tengo algo de material fotográfico  -por ahora el zoom de la cámara aguanta- y he pensado en adelantar alguna entrada de la serie MANOBRA, relacionada con la herramienta.

Voy mostrar el nivel que utilizo, su manejo  y  a proporcionar algunas  notas de carácter más técnico.   

Éste de las fotos es un nivel que llaman de “ala de avión” por la forma rebajada de los extremos, supongo.   Se comercializa un modelo normal y otro magnético.  Como en el caso de la plomada, el imantado es un poco más caro pero  también más versátil.

El cuerpo esta fundido en aluminio muy duro y tiene -como se podrá apreciar- dos piezas trasparentes donde se encuentran las  ampollas de nivel  y que  llaman, de forma ajustada en los folletos de especificaciones técnicas, fiolas;  una en el centro para niveles en horizontal y otra en un extremo  que suele utilizarse para ver la perpendicularidad o el plomo de algún elemento.

Éste es un nivel de una precisión  más que aceptable. Tiene una tolerancia máxima en una posición standar   u horizontal  de 0,5 mm/m, o lo que es lo  mismo un error de medio milímetro por metro.  (0,029º)  El margen de error con la fiola  o burbuja invertida puede ser el doble.  Cuesta aproximadamente 35 euros. No me gusta  emplear niveles  muy cortos,  ni manifiestamente mal fabricados.

He comentado otras veces que  las variaciones de uso de algunas herramientas están íntimamente ligadas al grado de exigencia del trabajo  que vayamos a hacer y a los resultados finales.  Siempre hay un márgen de tolerancia que depende de las características de la  obra y de quien la hace.

Como  ya habrán advertido, obsequiosos lectores, no estamos construyendo satélites, pero es importante tener herramientas de las que nos podamos fiar.

Hagamos algunas precisiones:

En la fiola  o tubo de nivel hay  dos marcas en las que debe inscribirse o intercalar  la burbuja.  Se coloca el nivel sobre el elemento a nivelar lo más centrado que sea posible.

Si se pretende nivelar una regla o guía, por ejemplo, hay que comprobar primero que está aceptablemente derecha, (o en su caso los soportes),  si  no falseamos el nivel.

Cuando la regla es larga suelen producirse alabeos (se curva por el peso) de modo que es conveniente calzarla en el centro y poner otra  regla mas corta con el nivel encima.   Es como si fabricáramos un nivel más largo.

Una vez que presentamos el nivel vamos llevando el elemento a su sitio,  calzando o bajando en según que casos, hasta que la burbuja está perfectamente “clavada” entre las dos marcas ad oc.  Si la herramienta está bien calibrada,  según los parámetros  que voy apuntando, obtendremos buenos resultados y los trabajos posteriores serán más agradecidos.

Ésta es la observación del nivelado más importante.  Yo, que soy présvice aventajado tengo que fijarme bien  ¿Recuerdan el margen de error? Pues a afinar.

Una vez conformes con el nivelado, giramos el nivel en horizontal y comprobamos en la nueva posición. El nivel puede tener un “vicio” o defecto  y que la burbuja tienda a desplazarse hacia un lado en concreto.

Tambien es determinante que las reglas y soportes sobre los que se actúa estén limpios de arenilla, restos de material… Se pasa la mano o una paleta y se pone el nivel.

Es importante, cuando se evalúa un nivel para su manejo, comprobar  que no esté deformado, ni golpeado, ni sucio -al menos en la base-  y, sobre todo, que la burbuja sea largase mueva rápidamente al colocarlo. Esto se consigue con un fluido apropiado dentro de la ampolla y éste se encuentra en los niveles de calidad.  Si la burbuja es redondeada  o no se sitúa con precisión  y rapidez entre las dos marcas “no mola”;  debemos fiarnos menos.

Efectivamente no puedo dejar de mencionar la existencia de niveles láser que tienen varios diodos, alcances considerables,  haces luminosos rotativos, funciones de 90º para escuadras, autonivelación horizontal y vertical, precisión de entre 3 y 9 mms, etc. Son  para otros profesionales menos pedestres y cuestan entre doscientos y mil euros los más accesibles.  Para hacer una jardinera me da la impresión que sale un poco caro.

Seamos serios. He sido beneficiario en alguna ocasión de sus prestaciones y se consiguen unos resultados excelentes, amén de que  se gana mucho tiempo  y precisión en replanteos, escuadrías y otras acciones.  Es un instrumento eficacísimo para alicatar o poner placas de yeso (o Pladur, para que nos entendamos) falsos techos,  levantar tabiques…

Algún día me  pediré para  Reyes uno de estos para jugar  y prestárselo a todo el mundo.

Por último, si por cualquier circunstancia se mancha con yeso, cemento, barro, etc  como a mí me ha ocurrido, hay que limpiarlo sin golpearlo ni usar estropajos  metálicos que arañen las piezas transparentes.

Pues a practicar y salud.

 pSA SACAR UN PLOMO

Alzado

Tumbado

En la interseccción de pajares

En posición

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