EL GALLINERO FANTASMA.

Estas navidades he perdido todas las gallinas menos una. Otro desastre. No he querido mencionarlo para  no tener que volver a darle vueltas a tema, pero hay que pasar página.

Al regresar a casa, tras pasar unos días en Madrid, me encontré el gallinero arrasado. Una  vecina el día de Navidad recogió una híbrida negra y la guardó en un pajarcillo anejo a casa.

Todo parecía indicar que la incursión de una  raposa, en noches tan largas y en ausencia de mucho personal, había sido la causante de la sangría.  La parte cercada de alambre del gallinero también parecía estar perfectamente acondicionada, pero el animal ha hecho un agujero por la misma puerta que, claro, no tenía  la malla clavada.  Tuve  la impresión  de que hubieran podido colaborar -lances del granjero bisoño- los dos conejos de monte que tenía escapados, al iniciar el agujero para entrar o salir del cercado.

Inmediatamente he preparado en esta zona un empedrado con gruesa losas de granito a modo de acera perimetral y así evitar que se puedan excavar nuevos accesos.

El asunto generó  cierta “incomodidad” entre los vecinos, durante unos días.  Un amigo de una aldea aneja, desconfiado por naturaleza, me dijo claramente que me las habían robado. Yo me mantuve callado y unos y otras me  iban haciendo algún comentario, recomendaciones… o dando explicaciones sobre lo sucedido, al cruzarse conmigo.

Claro, como yo no me decantaba,  a alguno se le ha  ido escapando, después, la posibilidad de que también haya sido objeto de un saqueo para dar brillantez a algún banquete navideño.

Los gallos castellanos estaban preciosos y las barradas, pesaban ya un quintal.

En definitiva, por lo que pude observar, los indicios eran un poco contradictorios, ciertamente: muchas plumas en el recinto,  pero ausencia casi total  de  restos en los alrededores. Cuando entra una zorra en un gallinero  siempre deja aves muertas o restos  en las vías de escape; ni rastro por las calles  o las afueras.  Los perros normalmente se comen una o dos y dejan a las demás.    Sea como fuere: robo, racia de la vulpes vulpes o ambas circunstancias, se me quedó cara de idiota.

Tampoco he querido hurgar mucho, pero todo el mundo parecía saber que me las habían quitado por confiado .

e ingenuo.

De modo y manera que la próxima vez que me ausente dejaré el gallinero bajo siete llaves para, al menos, ponérselo más difícil a los cacos y confirmar, si descerrajan los candados, que es obra humana y no fruto de las contingencias comunes de vivir en el monte. Sé que esto le ocurre o le ha ocurrido a mucha gente pero…

He hablado con algún  criador que ha acabado por electrificar los recintos.   (¿)

Pero “a rey muerto, rey puesto”  He repoblado inmediatamente el gallinero fantasma  haciéndome con cinco pita pintas (una de un año y cuatro pollitas con cuatro meses ya) y dos pollitas castellanas, mas un macho de regalo por casualidades de la vida.

Y esto no ha hecho más que empezar,  amigos lectores.

Las he tenido en una zahúrda obscura durante unos días por…, pero es una idiotez. Ya disfrutan de toda la libertad, la luz, y el aire, el hielo… que es posible proporcionarles.

Las castellanas tienen un patrón inmejorable.  Ahora tengo lo que se denomina perspectiva, retazos de experiencia y  elementos de comparación.  Las guías, los manuales, las fotos desvirtuadas, las recomendaciones en  internet no valen para nada; tienes que tener las aves delante para poder valorar concienzudamente o confiar plenamente en la profesionalidad del criador cuando se quiere comprar.

Tienen un plumaje espectacular con tonos verdes metálicos muy marcados, las patas color pizarra intenso y las orejillas de un blanco intenso. Y sobre todo un carácter esquivo y montaraz. Una maravilla.

Las pintas son noblotas y tranquilas.  Estoy empezando a conocerlas. Se han adaptado a la perfección y aguantan el tirón del hielo sin problemas.  Trasmiten una sensación de familiaridad y calidez muy reconfortantes. Dejo alguna imagen.

El index gallinorum queda, por tanto, así:

Una damnificada del último desastre.

Dos  gallinas castellanas y un macho.

Cinco pita pintas.

Sin gallinas que  está “er niño”

Salud.

Las cuatro gracias.

Un paseo por la nieve, bien escoltada.

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3 respuestas a EL GALLINERO FANTASMA.

  1. alberto dijo:

    Que les echas harina en el suelo para ver las huellas de lo que pueda entrar? jajaja
    menuda putada que te entre un bicho de dos o cuatro patas y de deje el gallinero vacio. ya lo siento. pero ahora tienes un buen ganado para volver a empezar.
    Suerte con ellos.

  2. juan dijo:

    Yo, aunque ponga tal vez una nota discordante, te digo que eso de tener animales sin vivir ahí es un error. Te pasará una y mil veces. Para tener animales hay que estar con los animales. Los humanos tendemos a reparar los errores inmediatamente, otra vez gallinas nuevas, ilusión…y nos olvidamos de lo que han pasado los animales muertos o robados.
    Espero no enfadarte, pero es mi opinión.

  3. Paracelso dijo:

    Como siempre se me va de las manos el comentario. Comento en una nueva entrada. Salud.

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