PLANIFICACIÓN DEL TRABAJO, TRABAJO DE PLANIFICACIÓN.

      “Las piedras proponen otro sentido del tiempo, según el cual   el pasado, el pasado profundo del planeta, ofrece un  apoyo exiguo, pero consistente, a los actos humanos de resistencia, como si las vetas del metal de la roca condujeran a nuestras venas de sangre”. J. Berger

El viajero decide salir.  Es emocionante planificar los días en cada lugar, preparar el equipaje, la documentación, examinar una y otra vez los mapas…y echarse al camino.

Por el momento, me meto en otro berenjenal y disfruto preparando un esbozo de contenidos del nuevo espacio en el blog, dedicado a la albañilería y a la construcción: LA MANOBRA.

Este término, aglutinador y significante, se refiere a la concepción unitaria  del sistema de trabajo de los mejores albañiles  que han pisado la península: los  alarifes  mudéjares y luego, tras la orden de expulsión entre 1609 y 1610,  de los moriscos. 

  El término alarife tiene más que ver, genéricamente, con el maestro de obra, que a lo largo de la historia tuvo  distintas atribuciones  y cualificaciones en los trabajos de edificación, que al oficial de albañilería.

Eran realmente buenos en su trabajo y aunque poco conscientes,  en la actualidad, del legado práctico y concreto de su forma de trabajar y al márgen de la multitud de obras que aún quedan en pie,  muchos albañiles de la geografía española son herederos directos de ese espíritu constructivo, basado fundamentalmente en la solidez de las obras, el sentido práctico,  la visión estética y el principio de economía o austeridad.

Este oficio requiere muchos años de aprendizaje, porque no hay dos tajos iguales y los retos son siempre distintos.

Desde la antigüedad se estableció un sistema de trabajo -o de organizar y llevar a cabo los proyectos- basado en la dirección de un jefe de obra, la experiencia y las categorías:  un oficial, su ayudante y los peones. Estos son los componentes de la cuadrilla.  La unidad básica de la albañilería. Todas las manos vienen bien, pero debe ser el maestro albañil o la persona con más experiencia quien planifique y distribuya el trabajo.

Me propongo, pues, poner a mano, algunos procedimientos básicos y preferentemente prácticos de los trabajos de un albañil.   Sería ilustrativo, por tanto, ver el uso específico de ciertas herramientas, la manipulación eficaz de los materiales, sus propiedades y tipología, cómo se pasan niveles, detalles ornamentales o trucos en un tajo concreto; los andamiajes seguros, los nivelados y replanteos, los aislamientos, el tendido de yesos, morteros o soleras, la importancia de la madera o la climatología en las obras.  Veremos  las distintas formas de colocar ladrillo y algunas maniobras de  mampostería, se abordarán pequeños solados y alicatados, colocación de teja…  Una buena colección de “palos”  necesariamente conectados, para establecer una base y manejarse con cierta soltura.

Aunque siempre se ha considerado la cantería un oficio aparte, todo buen albañil conoce lo fundamental de las técnicas de trabajo y creo que se le podrá dedicar algún tiempo, para poder levantar algún murete, completar alguna pared de piedra de mayor o menor cuerpo, o hacer un típico cerramiento para unos animales o el jardín. Es fundamental en las zonas rurales.

De forma totalmente aleatoria, paciente pero constante, irán cayendo las entradas en función de las tareas que vaya realizando en La Huerta de los Robles; de modo  y manera que puedan ilustrarse  con el mayor rigor posible y no se desperdicien  tiempo ni recursos. En algunas ocasiones nos dedicaremos únicamente a “deletrear” algunos renglones con más dificultad.  Será fundamental que me esmere en la composición de una buena red de etiquetas para clasificar y planificar  las tareas o hacer el seguimiento de trabajos.

Debo aclarar, del mismo modo, que la tecnología en la construcción ha avanzado de forma considerable y siempre que esté a mi alcance la utilizaré. Es el caso por ejemplo de la hormigonera, la radial, martillos eléctricos, sierras o taladros…

Para evitar esfuerzos innecesarios y conseguir mejores resultados hago los morteros  con una hormigonera pequeña que no es la que podemos encontrar en los centros de bricolaje. Quiero  decir que aprenderemos a  preparar masas o pasteras a mano de todos los tamaños, cualidades  y condiciones.  En muchas ocasiones se hace poca cantidad y no merece la pena manchar la maquinaria.  Lo veremos en su momento.

En el trabajo es fundamental la consideración del  tiempo y la progresión; conceptos que no será  fácil trasladar al blog.  A falta de la presencia en los tajos, cuento con la palabra y la fotografía.  Estaré muy atento a la terminología específica y al  empleo con propiedad de términos  o tecnicismos que vayan surgiendo. Y, por supuesto, atenderé cualesquiera que sean las dudas o cuestiones particulares, anécdotas,  etc, referidas a estos temas y que efectivamente estén a mi alcance por el nivel de experiencia y conocimientos.   Compartiré experiencias.  Sé poco, en verdad, pero he trabajado duro.

Tengo para mi  que dos ideas deben presidir todo trabajo en equipo: la receptividad y la colaboración.

Llegado a este punto puedo incorporar la 2ª ley de la albañilería, no escrita: mirar y estudiar atentamente al que trabaja, si es experimentado, como si  se realizara un dibujo  de cada acción, para luego recordar con claridad.

Por último quiero insistir en el carácter eminentemente práctico y visual que tendrán las exposiciones. Hay otros sitios en la red con mejores y más exaustivos contenidos técnicos o teóricos, cuyos autores son arquitectos, aparejadores… Pero aquí me vais a ver trabajar. Muchos  tendrán superadas la mayoría de las cuestiones  o disentirán de los procedimientos;  este tallercillo del “paleta” virtual está abierto a todo el mundo  y estoy convencido de que me servirá para seguir aprendiendo que es para mí, en realidad, su finalidad última.   El tiempo lo dirá.

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2 respuestas a PLANIFICACIÓN DEL TRABAJO, TRABAJO DE PLANIFICACIÓN.

  1. fegonan dijo:

    Lo que aquí te propones tiene un gran valor. Sorprende ver lo poco que se comparte en este campo en internet. Existe gran cantidad de información general, superficial… pero la informaicón práctica tan necesaria es casi inexistente, nadie se molesta…da la impresión que se guarda o incluso se oculta.
    Gracias por adelantado!

    • Paracelso dijo:

      Estas cosas se encuentran cuando se transita por carreteras secundarias o caminos carreteros.
      Yo intentaré mostrar lo que he ido aprendiendo en muchos años de oficios varios. Pero el trabajo fundamental, al margen de lo puramente expositivo, es documentarse bien y buscar en las fuentes adecuadas o en los textos de arquitectos… hablando y preguntando a los sujetos más interesantes.
      Tengo que estar agradecido a mis poco conscientes maestros por lo que he aprendido, muchas veces a su pesar. Es cierto que hay mucho recelo y reticencias a enseñar ciertas cosas que no tienen más mérito que la práctica, haber trabajado con un buen albañil, y poder terminar obras. Tienen, los oficios, algo de gremial y sectario que no me ha gustado nunca. Quizás por haber costado tanto adquirir ciertas habilidades, los maestros u oficilaes tienen tantas reticencias también para soltarlas.
      Esto no es óbice para haber dado, en ocasiones, con personas que disfrutaban mostrándote cosas en el tajo, corrigiendo tus maneras torpes, pero intentando por todos lo medios dejar claro que sabían más que tú , no dejándote en modo alguno hacer cosas de más relevancia…
      He conocido a muy buenos albañiles, soladores, fontaneros, canteros o yeseros.
      La clave es mirar, observar; recordar haciendo dibujos mentales de lo que se ha visto y luego poder ponerlos en práctica, equivocarse y volverlo a intentar.
      Esto se aprende desde muy temprano, con rigor y dolor; no en los libros, ni aportaciones en la red, sino observando y aguantando desprecios, soberbia, malas maneras… Nadie lo enseña de buen grado por la presumible competencia que pueda generar o el valor añadido que supone un trabajo bien hecho para conseguir otros.
      Yo disfruto mostrando estas cosas, elaborando los textos y eligiendo las fotos más adecuadas, pensando en quién lo va a leer ¿Se le puede poner precio a eso? Fegonan.
      Como en botica hay de todo: buenos, regulares, malos y negados: albañiles, ayudantes, peones o maestros. Y aprendices.
      Para mí es importante en estas cosas, en las que el factor tiempo es esencial, cierta tenacidad y transmitir la necesidad de asimilar sensaciones como la fatiga y el dolor, (si no estamos hablando de bricolaje) como manifestaciones predominantes en la realización de trabajos en la construcción.
      Pero lo anteriormente dicho no excluye que, en según qué circunstancias, las recompensas sean extraordinarias: disfrutar del trabajo bien hecho, la camaradería, el trabajo al aire libre, terminar cosas… El trabajo no es entretenimiento y como dice Isaac Rosa (un escritor joven): “trabajar cansa”.
      Salud.

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