>El berbajo

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     Cuando los   mayores del lugar me ven trasteando con las gallinas me comentan cómo las manejaban ellos, dónde las tenían, qué les daban de comer… Los hombres menos :“yo de gallinas no entiendo”, me dicen.  Las gallinas era cosa de las mujeres.
      En esta zona de Castilla se alimentaban con “berbajo”. Forma  popular, seguramente, de “brebajo”. Este sufijo de carácter despectivo nos da indicios de la naturaleza y aspecto de la  comida.  El Diccionario de la Real Academia  define como “refresco que se le da al ganado” lo que en realidad es una mezcla de patata cocida (se echaban enteras y con la piel al caldero) y cebada molida.  Una vez machacada la mezcla se les daba caliente por las mañanas para que desayunaran en comandita.  (No he podido resistirme a preparárselo a las castellanas negras y no lo desprecian en absoluto)  Por la tarde se les echaba por el corral unos puñados de trigo para estimular que escarbaran en busca de gusanos etc.  La escena es fácil de imaginar: cada casa debía tener sus propias gallinas y picotearían sueltas por cuestas y callejones empedrados.
      Normalmente se sacrificaba un gallo en fiestas, por lo que había quereponerlo. Sangre nueva al gallinero.  Me cuentan que les encantaban las pamplinas. (Una hierba muy fina y sabrosa,  incluso para el consumo humano y que requiere agua corriente de arroyos muy limpios.)
     Otra costumbre que se mantiene hoy día consistía en aportarles las cáscaras del huevo picada muy menuda, porque si no lo comían por el tamaño, picaban los huevos. La escasez de calcio, efectivamente, favorece el canibalismo.  Cuando ponían los huevos “en velo” es decir sin cáscara, era la señal para echarles la única fuente de calcio que podían encontrar con facilidad.
       Me cuenta una vecina que cuando entraban en el periodo de cloquez, normalmente a principios del verano, se quedaba la gallina en el nidal y no ponía. De modo que se aprovechaba para ponerle unos huevos para incubar.  A este respecto me cuenta prácticas verdaderamente crueles para que estuvieran cluecas el menor tiempo posible. En muchos casos las metían en la regadera que circunda el pueblo y riega toda la rivera, para acortar el estado de cloquez.  Otras veces se las “apeaba”. Esto es, se evitaba que la gallina subiese a los nidales atándoles un palo a la pata.   Recuerdo haber visto prácticas semejantes con caballos en Galicia o Asturias.
      Los huevos eran una fuente de proteínas animales esencial en la dieta de campesinos humildes y no podían permitirse largas temporadas sin huevos.              
       Recuerdan gallinas blancas y menos, negras.  Tengo para mí que  Leghorn blancas, canelas, leonadas o negras. 
     He leído en un informe que en zonas cerealistas de Castilla y vinculado a los titarros recurrían a la “comuña”, esto es, la mezcla de cereales y leguminosas o al cultivo asociado de ambos granos, que proporcionaban un pienso muy completo para el ganado en general.  Etimológicamente procede  de  ”común”, en su acepción de “mezcla”  En un principio hacía referencia al conjunto de semillas  que se obtenían en la limpia el grano principal. En su mayor parte eran plantas espontáneas que los agricultores irían mejorando introduciendo especies de mayor rendimiento. Eran conscientes de la menor incidencia de los efectos negativos del consumo de algunas leguminosas, sobre todo en aves. (neurolatirismo)  El conocimiento de estas prácticas es ancestral y aunque parezca paradójico aún hay quien hace estas mezclas y, en opinión de voces autorizadas, son muy equilibradas.   Fijemos en la memoria palabras como yeros, alverjas, almorta, titarros, avena mocha, algarrobas, cebada negra,  alhorvas…  Salud
 
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2 respuestas a >El berbajo

  1. jose dijo:

    >Tienes razón con lo de las leguminosas. Yo observo como incluyen en el berbajo un puñado de judías secas añejas o de las desechadas tras "escardarlas" como dicen por allí. En invierno les gustan las hojas de berzas y otras crucíferas. En verano cualquier vegetal de la huerta es devorado con fruición por las pitas, mejor si se le pica previamente. El pan duro es fácilmente machacable si se le golpea o pisa sobre una "lancha" que seguro que tienes a la puerta de casa.

  2. Paracelso dijo:

    >Cuando limpian la judía en las lanchas siempre queda al final una suerte de semillas de plantas que acompañan al cultivo, granos rotos o feos y restos de la planta seca que deben de comer bién. Dejan pequeños montoncitos despues de terminar de aventarlo todo. Esta temporada habrá ocasión de sembrar en la huerta más girasoles, cilantro y otras aromáticas, nabos, nabina… sobre todo por las semilla,que les vendrán muy bien. Lo intentaré con el maiz. Aunque ya me han comentado que la mazorca no suele germinar del todo. Lo que voy a plantar seguro son los yeros. Son de secano y no necesitan apenas cuidados. Veremos. Salud

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