Un muro de mampostería es un sistema, un conjunto de indicaciones, reglas y elementos relacionados entre sí que contribuyen a la finalidad estructural requerida; bien ejecutado es hijo de la precisión y de la gramática pétrea
Sigo el plan de edificación. Baldado me tiene.
Sube lentamente el paramento. Antier dediqué casi toda la mañana a almacenar arena para unos días y a escoger las mejores piezas, a partir las más blandas para relleno, a montar el andamio, a buscar ganchos, argollas, clavos para distribuirlos como adornos y a desliarme de tanto desconcierto con materiales y pertrechos.
La piedra tiene razones que el operario en ocasiones no acaba de interpretar. Es una cuestión de elegir oportunamente.
Se cachondea un viejo maestro albañil del pueblo que viene a verme y que trabajó la piedra en tiempos. Dice que dónde voy sin muro. Pero luego más circunspecto y resabiado concluye que hago bien; la piedra aguanta bien las”injurias atmosféricas”.
Ya que he optado por la junta vamos a darle carácter e importancia. Va quedando un poco ancha. Espero que el color resultante sea lo más parecido posible al de la tierra del entorno.
La textura de la piedra es un atajo para embellecer la fachada por la acción incondicional del tiempo: un mural de manchas, remetidos, líquenes, gránulos, sombras, musgos de momento secos…
Y el ladrillo. Qué “gustito” da cuando se acerca uno a este tramo, con piezas más o menos regulares, semejantes, ligeras y en las que se aprecian con frecuencia las marcas de los dedos del tejero. No lo quiere nadie y el palet del almacén estaba olvidado con ladrillos avegentados y verdosos.
Tengan presente, si algún inconsciente lector se aventura en estas empresas, que tanto mas resistente es la piedra cuanto más oscura y pesada o suene más vibrante al golpearla con la maceta.
Hay que observar bien el mampuesto cuando se va a partir y fijarse si tiene pelos o grietas por donde pueda romper. Si no vemos resquicio, arista o irregularidad para modelarla, es mejor dejarla para no rompernos la mano. Hoy día la radial “hace milagros” y pueden arreglarse muchas piedras para ajustar al sitio o cortar bloques grandes con relativa comodidad y un buen disco de diamante, claro; con dar un corte superficial y golpeando un extremo “doblan”. Para grandes piezas se utilizan cuñas de hierro y maza.
Normalmente la piedra procede de la cantera o el almacén de materiales y en función de sus características se trabaja con facilidad variable. La caliza, en general, parte bien y se pueden obtener cuñas, láminas y fragmentos al gusto. La pizarra es blanda y se corta de forma precisa con la radial, es más porosa y se pueden obtener con, un cincel y un martillo, losas muy finas. Tiene usos que en otra entrada podrán tratarse.
Hay, entre todo lo recolectado, piedras que han estado muy expuestas, con materia vegetal primigenia adherida -pero no tan compactas- que voy partiendo e integrando.
Estoy trabajando con una paleta pequeña de punta, un paletón que carga más mortero y la maceta para asentar y trabajar las piedras en el tajo. Estoy colocando los ladrillos sin plantilla alguna, “a ojo”, que diría el castizo; únicamente tanteo las cortas hiladas con el nivel y una regla corta.
No puedo evitar intercalar trozos de teja, ladrillo, lajas finas, cuñas, etc en las juntas más gruesas e intersecciones para “hacer historia” (Se llama mampostería historiada a la obra en que se colocan chinas, ripios, cascajos , piedras pequeñas en todo el contorno de cada pieza colocada, cubriendo casi por completo la llaga. Ver foto en la entrada anterior sobre el tema.)
No sé si voy a tener suficiente material con buena vista para culminar el pequeño muro. Ya voy pensando en el remate y en la posibilidad de hacer una cornisa con ladrillo, teja o ambas cosas. Y en los cargaderos o dinteles de madera: uno para la fachada grande, otro más fino para el interior mas una viga de Castilla en medio para que soporten las cargas. Por ahora son especulaciones. Salud.







QUE BUENA PINTA TIENE ESOS MUROS.
YA NOS VEMOS ESTE VERANO SENTADIDOS EN LA SOMBRA Y CONTANDONOS NUESTRAS BATALLAS VECINALES…
Pues ya casi va haciendo tiempo de ello, Clara. Al paso que vamos… Pero aún tiene que hacer frío. Este año estaremos más protegidos del relente si cubro con algún cañizo o un toldo.
El problema va siendo ya la huerta. ¿Qué sembrar? ¿Con qué regar? Qué ingrato es algunas veces el trabajo en el campo. Siempre pendiente de la climatología. A pesar de todo le voy a hacer una labor a la tierra y a esperar acontecimientos. Al menos no salen adventicias o malas hierbas, como se suele decir.
Lo mismo tenemos que sacar al santo y rezar algunas jaculatorias como se ha hecho siempre en épocas de sequía o hacer un curso online e intensivo de danza de la lluvia para invocarla.
Esta mañana me he acercado y la tierra parece ceniza. No ha germinado nada de lo que sembré. En las montañas apenas queda nieve ya y aunque llueva algo no parece que vaya a solucionar nada. De modo que estoy dedicando más tiempo a las plantas ornamentales. Trasplantes, nuevas semillas… Estoy haciendo una rocalla con distintos tipos de plantas para poder tener algo con flor o con aspecto más vistoso en cualquier estación del año. Ya te pasaré alguna cosa para reponer tus jardineras.
Gracias por tu visita. Salud.